Esta primera mitad de la década ha sido un sube y baja noticias para la industria del videojuego: despidos masivos, explotación laboral, aumentos de precios, IA generativa y demás polémicas que han marcado al sector. Sin embargo, más allá del fuerte ruido corporativo, son los juegos los que terminan quedándose en la memoria y eclipsando muchas veces todo lo que ocurrió detrás.
Durante un tiempo, 2023 parecía destinado a quedar como uno de los mejores años que veríamos en mucho tiempo. Sin embargo, 2025 llegó para arrebatarle el podio, con una cantidad y calidad de lanzamientos que quedarán para siempre en la memoria.
En esta nota repasamos los títulos que marcaron el año y que, si o si deberías de jugar al menos una de la lista.
Clair Obscur: Expedition 33 (PS5 | Xbox X/S | PC)
Este título no solo se llevó el premio a Juego del Año, también fue el juego con más nominaciones en la historia de los The Game Awards y el que más premios terminó ganando en la misma gala.
Clair Obscur: Expedition 33 nos sitúa en una Francia marcada por una maldición: cada año, todas las personas que superan cierta edad mueren a manos de la Paintress, obligando a un grupo de expedicionarios que cada año intentan romper el ciclo.
El juego destaca por refrescar la fórmula del JRPG por turnos, con una brillante historia. una narrativa emotiva, bien escrita, que gira alrededor de la vida y la muerte, con giros bien medidos y sin caer en excesos. Todo esto acompañado por una banda sonora fenomenal, un apartado artístico cuidado al detalle, donde casi cualquier escena podría enmarcarse, y un elenco de personajes que resultará imposible de olvidar.
Más allá de lo creativo, Expedition 33 también fue un golpe sobre la mesa para la industria. Es el primer proyecto de un estudio pequeño, compuesto por poco más de 33 desarrolladores, muchos de ellos jóvenes, bajo la dirección de un desarrollador senior.
Un juego que no solo ganó premios, sino que también dejó un mensaje bastante duro a toda una industria y que será recordado para la historia.
Para más detalles puedes leer nuestra reseña.
Hollow Knight: Silksong (Switch 1/2 | PC | PS5 | PS4 | Xbox One, X/S)
Hollow Knight comenzó como un juego pequeño y poco conocido. Fue el boca a boca el que lo llevó a ser reconocido como uno de los mejores videojuegos de la historia.
Lo que iba a ser un simple DLC terminó creciendo hasta convertirse en un juego completo y, aunque el primer tráiler se mostró en 2019, no fue sino hasta casi siete años después, entre memes y desesperación colectiva, que el juego finalmente vio la luz.
Hollow Knight: Silksong se convirtió en un fenómeno viral no solo por los chistes sobre que “nunca saldría”, sino también por lo que ocurrió cuando finalmente se lanzó.
Esta vez, el término “romper internet” sí estuvo bien usado: el día de su lanzamiento, toda tienda digital colapsó durante horas por la saturación de usuarios. A eso se sumó un precio ultra accesible y el hecho de que el equipo de desarrollo nunca se expandió. Team Cherry lo había vuelto a hacer.
Y más allá del ruido externo, el juego cumplió. Silksong no es solo una secuela, sino volvió a ser un salto adelante dentro del género. Lo que parecía ya perfeccionado en el primer Hollow Knight logró pulirse aún más. Su mundo es enorme, lleno de cosas por hacer, con una narrativa compleja pero envolvente, y una nueva región que destaca por ser inmensa, hermosa y agresiva al mismo tiempo.Un título que no solo “rompió internet” por su lanzamiento, sino que lo hizo, sobre todo, por su calidad como videojuego. Te dejamos nuestra reseña para más detalles.
Kingdom Come: Deliverance 2 (PS5 | Xbox X/S | PC)
Kingdom Come: Deliverance fue un juego particular desde su lanzamiento. Un RPG que apostó por el realismo histórico, un combate exigente y una inmersión fuera de lo común. Con el tiempo, terminó ganándose el cariño de quienes buscaban un RPG diferente.
Kingdom Come: Deliverance II toma esa base y la lleva varios pasos más adelante. Aunque existe continuidad, no es obligatoria. El mundo medieval ahora es más grande, más detallado y mucho más vivo, llevando la fidelidad histórica a un punto casi enfermizo de lo bien logrado que está.
El nivel de inmersión es, sin duda, uno de sus mayores logros. Desde las ciudades hasta los caminos rurales, todo se siente creíble y coherente. Refina prácticamente todo lo visto en la primera entrega, con una jugabilidad más pulida, pero que sigue siendo intencionalmente torpe, para mantener la sensación realista.
Narrativamente, el juego apuesta por una historia más sólida y mejor contada, con personajes más trabajados y situaciones que encajan de forma natural. No es un RPG que te lleve de la mano, pero sí uno que recompensa la paciencia y la atención al detalle. Para muchos, uno de los mejores RPG que han salido en los últimos años. Para más detalles puedes leer nuestra reseña.
Silent Hill F (PS5 | Xbox X/S | PC)
La saga Silent Hill, tras años de ausencia, regresó con fuerza gracias al remake de su segundo juego. Ese entusiasmo se trasladó rápidamente hacia un nuevo proyecto llamado Silent Hill F, que cambió el enfoque al que la franquicia nos tenía acostumbrados y la llevó hacia la cultura japonesa. Aun así, el título tenía motivos de sobra para generar expectativas, especialmente con Ryukishi07 a cargo del guion, uno de los nombres más respetados del terror en Japón.
El juego nos pone en la piel de Hinako, una joven estudiante japonesa de los años 60 que vive en un pequeño pueblo, donde verá cómo sus pesadillas y su vida marcada por el trauma comienzan a manifestarse de maneras viscerales.
La historia explora el miedo desde una perspectiva más íntima, abordando los traumas que han vivido y siguen viviendo las mujeres, y dejando de lado el terror psicológico centrado en un solo personaje para retratar el miedo constante del día a día de ser mujer.
Aunque este nuevo rumbo ha dividido a los seguidores más puristas, quienes le dieron una oportunidad supieron apreciar el riesgo y la intención detrás del cambio. Silent Hill F revive el pasado, pero adaptándolo a lo más nuevo.Te dejamos nuestra reseña para más detalles.
Hades 2 (Switch 1/2 | PC)
Hades fue una de las grandes sorpresas de 2019. Un juego indie que nos ponía en la piel de Zagreus, hijo de Hades, quien debía enfrentarse a su padre para escapar del inframundo. Su banda sonora, una jugabilidad roguelike adictiva y una historia que se iba construyendo intento tras intento lo llevaron a convertirse en uno de los mejores juegos de su año.
Superarlo parecía casi imposible, pero Hades II logró cumplir el objetivo. Esta vez controlamos a Melinoe, hija de Hades, cuya misión es rescatar a todo el inframundo y su amada familia, tras la toma de poder de su abuelo Chronos.
Hades II mejora prácticamente todos los apartados del original: una jugabilidad mucho más rápida, una narrativa contada de forma magistral, que se descubre poco a poco con cada muerte, personajes con una abrumadora cantidad de cosas que contarte y al que más de uno le agarras cariño, y una cantidad de contenido enorme que, cuando parece acabarse, es justo cuando el juego realmente se abre.
Battlefield 6 (PS5 | Xbox X/S | PC)
La saga Battlefield llevaba años de capa caída. Tras el rotundo fracaso de Battlefield 2042, la franquicia quedó en una posición bastante complicada, sin un rumbo claro y con una comunidad cada vez más desapegada.
No fue hasta 2025, con la llegada de Battlefield 6, que la saga logró reencontrarse con sus jugadores. Lejos de intentar reinventarse otra vez, el juego optó por volver a sus raíces, recuperando la esencia clásica que hizo grande a la franquicia: combates a gran escala con destrucción en tiempo real, mapas bien diseñados y una experiencia multijugador mejor enfocada .
Battlefield 6 no busca revolucionar el género, sino recordar por qué Battlefield importaba. El resultado es un retorno sólido, que sin ser perfecto, logra devolverle credibilidad a sus fans con una saga que llevaba años perdida en sí misma. Para más detalles puedes leer nuestra reseña.
Sonic Racing: CrossWorlds (PC | PS5 | PS4 | Xbox One, X/S)
Aunque por naturaleza suele ser Mario el rey de los karts, este año hubo un drift de 180 grados, y es que Sonic Racing: Crossworlds terminó siendo el mejor juego de karts del año. Un título que toma lo clásico del género y lo hace suyo con mucha personalidad.
El juego mezcla la velocidad de Sonic con las carreras frenéticas de siempre, competir rápido, apretar botones en el momento justo y usar los ítems de forma estratégica.
A nivel de diseño, los mapas están bien construidos, con rutas alternativas, atajos que se sienten bien de tomar y obstáculos que mantienen cada vuelta interesante. Las pistas, además de ser visualmente atractivas, se fusionan entre sí, para que cada carrera se sienta distinta a la anterior.
Sonic Racing: Crossworlds no inventa el género, pero lo ejecuta con tanta energía que termina destacando por encima de muchos otros karts lanzados este año. Para mas información te dejamos nuestra reseña.
Donkey Kong Bananza (Switch 2)
Donkey Kong llevaba años desaparecido sin un nuevo juego, y ni hablar de una entrega en 3D. Aunque el personaje seguía apareciendo alguna que otra vez, daba la sensación de estar olvidado. Por eso, cuando se confirmó que veríamos un nuevo Donkey Kong en 3D antes que un nuevo Mario, quedó claro que estábamos ante algo grande.
El juego apuesta por un enfoque más amplio, con zonas grandes y una jugabilidad centrada en destruir todo lo que te rodea. Romper, golpear, explorar, saltar y romper nuevamente, para atravesar escenarios no es solo parte del espectáculo, sino la base de la experiencia. A esto se suma un sistema de exploración constante que invita a perderse y descubrir secretos en cada rincón.
Bananza es sorprendentemente adictivo. Aunque mantiene sus raíces de plataformas, busca ser una experiencia más libre, donde experimentar con la destrucción del entorno es tan importante como avanzar. El ritmo se sostiene gracias a la variedad de situaciones y a un diseño de niveles que empuja a seguir jugando.
Donkey Kong Bananza no solo logra recuperar a personajes históricos como Donkey y Pauline, sino que también demuestra que la saga sigue dando para más. Te dejamos nuestra reseña para más detalles.
Doom: The Dark Ages (PS5 | Xbox X/S | PC)
El retorno de la saga Doom había sido impecable. Doom Eternal perfeccionó la fórmula grotesca y frenética hasta su máxima expresión, por eso cuando se confirmó que Doom: The Dark Ages cambiaría su jugabilidad, muchos se asustaron.
Este juego apuesta por un combate más centrado en el uso de escudo y parrys, con mecánicas que cambian la forma en la que se enfrenta cada enemigo. La esencia visceral de Doom sigue ahí: armas potentes, hordas demoníacas y acción sin pausa, pero ahora mezclada con un estilo más táctico y menos enfocado en disparar a todo lo que se mueva.
El mundo del juego mantiene esa brutalidad característica, con niveles que combinan áreas abiertas y pasajes intensos repletos de demonios. La narrativa, aunque no es lo más memorable, no estorba y no le quita protagonismo al combate.
Doom: The Dark Ages no reinventa ni perfecciona por completo la fórmula ya conocida de la franquicia, pero sí le da un giro interesante y bien ejecutado. Una entrega que se siente familiar, pero con ideas nuevas para quienes buscaban algo distinto sin perder la esencia. Para más detalles puedes leer nuestra reseña.
Death Stranding 2: On the Beach (PS5)
Death Stranding fue uno de esos juegos que dividió a todo el mundo. Algunos lo consideran una obra maestra y otros se cansaron de caminar sin parar. Con Death Stranding 2: On the Beach, Kojima no intenta complacer a nadie, hace exactamente lo que se le da la gana.
El mundo ahora es mucho más grande, más hostil y mucho más dinámico. El viaje de punto A al punto B sigue siendo el protagonista, pero esta vez viene acompañado de más herramientas, más situaciones de peligro y decisiones constantes que hacen que cada recorrido se sienta distinto al anterior.
A nivel jugable, el conjunto se siente más refinado y flexible. Hay más opciones para moverte, enfrentar enemigos o evitarlos por completo. El combate tiene mayor presencia, pero sin robarle protagonismo a la exploración ni a la soledad del mundo.
La historia es más ambiciosa, más rara y más emocional. No todo se explica ni se entiende a la primera, pero es un caos controlado que le da identidad al juego. Death Stranding 2: On the Beach es una secuela que no traiciona al original y tampoco se conforma con repetirlo. Te dejamos nuestra reseña para más detalles.
Ghost of Yotei (PS5)
Ghost of Tsushima fue uno de los grandes juegos que cerraron la generación de la PS4, un mundo abierto bien construido, combates elegantes y una ambientación japonesa que entraba por los ojos. Con Ghost of Yotei, Sucker Punch no reinventa nada, pero sí se dedica a pulir cada pieza de la fórmula.
El nuevo escenario se siente más grande y más salvaje. Explorar ya no es solo seguir el viento, ahora el entorno juega un papel más activo y obliga al jugador a adaptarse. El mundo se siente vivo y peligroso, invitando a perderse sin necesidad de marcar cada paso.
El combate es donde más se nota el salto. Mantiene la base de Tsushima, pero es más exigente y variado. Cada enfrentamiento requiere pensar un poco más, leer al enemigo y aprovechar mejor las herramientas disponibles. Dando un resultado intenso pero satisfactorio.
Narrativamente no busca sorprender, pero cumple. La historia es directa, funcional y sirve como excusa para empujar al jugador por este nuevo viaje. Para más detalles puedes leer nuestra reseña.
ARC Raiders (PS5 | Xbox X/S | PC)
Embark Studios ya había sorprendido para bien con The Finals, pero cuando ARC Raiders finalmente salió, internet explotó. No fueron promesas vacías ni trailers inflados.
En un mercado saturado de multijugadores mediocres y propuestas que duran unas pocas semanas, ARC Raiders fue la excepción. Un extraction shooter que tomó una base conocida y decidió hacer las cosas bien. Menos castigo al jugador, más lectura del entorno y un enfoque cooperativo que realmente importaba.
El juego apuesta por la tensión constante. Cada salida es un riesgo, cada decisión cuenta y el peligro no solo viene de otros jugadores, sino del propio mundo. ARC Raiders es claro en lo que propone. Las armas se sienten bien, el movimiento es ágil y el diseño de mapas invita a explorar sin sentirse injusto. Todo está pensado para que cada partida deje algo, incluso cuando sales perdiendo.
Aunque no reinventó el género, si lo refina lo suficiente como para destacar en un mar de propuestas mediocres y abusivas. Un multijugador que entiende su identidad y que demuestra que todavía se pueden hacer juegos online con cabeza y no solo con pases de batalla.






