Analizado en PC y ROG Ally X
Años de espera nos han llevado a esto y vaya que valió la pena cada maldito segundo. Hollow Knight: Silksong llega a alborotar la industria, estableciendo un nuevo nivel de calidad en los videojuegos. En un mercado donde salen secuelas muy rápido, se pone énfasis en gráficos realistas y sacarte dinero con microtransacciones, Team Cherry dice «no, ya no más, vamos a volver a pensar en el videojugador y darle un producto de calidad», pero creo que se les pasó la mano porque nos han dado una joya, un juego tan bueno que sienta un precedente no solo para los metroidvanias, para los plataformas, sino para toda la industria entera y su forma de hacer videojuegos.
Después de haberme enviciado con Silksong, les vengo a contar cómo me fue y qué tal está.
Aguja e hilo, una capa y vamos
Para comenzar, tenía expectativas muy altas, cosa que no suelo hacer, pero con Hollow Knight como predecesor era difícil no ponerme así.
Independientemente de mi fanatismo por este juego, yo siempre tuve una queja: el juego demoraba mucho en empezar. El comienzo de Hollow Knight es lento, y lo entiendo, está diseñado así, pero es algo que no pasa con Silksong, que ni bien comienzas entras a la acción, es mucho más ágil y no demora nada en ponerte en apuros con enemigos y plataformeo.

El juego nunca para; las mecánicas, los ataques o alguno que otro ítem te cambian el panorama. Aquí hay que hacer una mención al moveset de Hornet, que es mucho más rico que el del primer juego, ya que ella es una cazadora letal, una asesina innata, y esto lo demuestra con su agilidad, su velocidad y sus ataques variados, que son una delicia de utilizar y ver. Y gracias a los blasones, puedes cambiar tu estilo de combate al que más se te acomode, utilizando configuraciones que harán que uses tu creatividad al máximo para tener la mejor estrategia al enfrentarte a diferentes jefes que exigirán lo mejor de ti. Ni te cuento todo lo que tienes para poder equiparte porque no quiero hacer spoilers, pero hay muchísimo para usar y combinar, lo que hará que puedas personalizar a Hornet a tu propio estilo de juego y te añadirá estrategia.

Pulido y optimizado al máximo
La jugabilidad es exquisita y está muy bien pulida, tanto que cuando mueres sabes que la culpa es únicamente tuya; el juego está perfectamente hecho, por lo que lo único que queda es mejorar y volverlo a intentar. Y si no te vuelves mejor, el juego te castiga, y eso está bien porque Silksong no es un juego fácil, es un reto y tú sabes a lo que vas. Que acá no me vengan a quejarse de la dificultad, porque es parte de la esencia del juego; si quieres algo fácil, anda juega Astro Bot y no molestes. Silksong es difícil y no es para todos, pero tampoco pretende serlo: es para quienes quieren atreverse a aceptar el desafío y saben que deberán volverse buenos, mejores cada vez, para poder caminar por los escenarios de Telalejana. El juego es desafiante, pero nunca injusto.
Las batallas con los jefes son asombrosas en todo sentido: desde la música, el estilo artístico y los escenarios, porque los jefes son diferentes, pero de verdad diferentes. No te encontrarás un jefe igual ni con movimientos o diseños parecidos, todo esto sin contar lo divertido y desafiante que es enfrentarlos, y la recompensa: la satisfacción de por fin haberlos vencido y saber que te estás volviendo mejor.

En ningún momento sientes que sea repetitivo o que se vuelva aburrido, eso tomando en cuenta que es un mundo inmenso, vasto, pero siempre hay algo nuevo, siempre hay variedad. La creatividad en este título se nota en cada nuevo escenario al que accedemos y no deja de sorprendernos, algo poco común en los juegos actuales. Cada nuevo nivel tiene sus propias razas de bichos, su propio ecosistema, sus propias reglas. El nivel de detalle que presentan los escenarios es demencial, impresionante. Cada cambio de escenario nos regala una pintura, una obra de arte merecedora de una pared en cualquier museo.
¿Qué ha pasado con Hornet?
La historia no es simplemente un agregado más, sino que nos presenta una narrativa profunda y melancólica del viaje que emprenderá Hornet en Telalejana, posterior a su extraño secuestro por un culto de bichos raros que, al comienzo, no sabremos por qué, pero que iremos conociendo mientras nuestro camino se abre por los parajes que este mundo nos regalará, al tiempo que desatamos esa telaraña que entrelaza la maldición de seda que ha atrapado a varios bichos en este reino. Un viaje de fe para algunos y de descubrimiento de la verdad para nuestra heroína que, gracias a la adición del habla en ella, nos permite empatizar mucho más y conocer más de su gran personalidad, digna de su linaje real.
Y si bien tenemos una historia principal, lo que hace mejor a Silksong que a su predecesor es darle énfasis a las historias secundarias, que son muy ricas en contenido, con personajes entrañables que van creciendo y evolucionando a la par que vamos avanzando en el juego y haciendo uso del backtracking, mecánica principal en un metroidvania, que además de ser necesaria para progresar, nos regala estas joyitas de historia que dependerán de cada jugador: alimentarlas o no, según cuán curiosos seamos en nuestras conversaciones con personajes secundarios. Y todo esto se entrelaza, dándole sentido y enriqueciendo la historia de Silksong.

Deleite para todos tus sentidos
El apartado audiovisual no se queda atrás ni por un segundo; no pasa a ser un mero acompañamiento para el juego, sino que es parte importante, crucial, determinante para tu aventura. Una hazaña técnica digna de estudios multimillonarios con presupuestos ilimitados, pero no: sigue siendo Team Cherry demostrando, una vez más, que aún se pueden hacer juegos con amor.
Hay jefes y escenarios que me dejan con la boca abierta de lo hermosos que son. ¿Tan bien se puede ver? Estamos hablando de un videojuego independiente dibujado a mano, hecho por tres personas, maldición.
Los escenarios están llenos de detalles, pero llenos de verdad. Te invito a detenerte en cualquier escenario y admirar, solo admirar; podrás encontrar infinidad de detalles que a primera vista no son detectables. Es un mundo vivo, simplemente hermoso, pero que no pierde esa esencia melancólica de la saga.

Los enemigos y su variedad, el buen diseño de los jefes… todo te sorprende en este mundo, y se nota el cariño que han puesto en cada región de Telalejana, porque cada una de ellas tiene su propia personalidad y es un deleite a la vista. Obviamente, Ari Gibson sabe lo que hace, y lo hace demasiado bien.
Ahora nos toca hablar de esa espléndida banda sonora, o mejor dicho, del diseño de sonido entero, que no solo son buenas canciones en cada escenario o batalla con un jefe, sino una amalgama de efectos sonoros ejecutados con precisión quirúrgica, que se vuelven un complemento perfecto en la aventura de Hornet. Desde las canciones —donde repite el plato Christopher Larkin, al igual que en Hollow Knight, y que más de una vez me dejaron tarareando toda una tarde—, pasando por los sonidos de cada elemento del mundo, los movimientos de Hornet, los efectos que advierten algo, las propias canciones de algún personaje que encontramos por el camino… todo en conjunto es un sobresaliente en este apartado, inmersivo al máximo. No me van a negar que no tararearon por lo menos una vez la canción de Sherma.
¿Hubo mejora desde Hollow Knight?
Hollow Knight, para mí, ya era uno de los mejores metroidvanias de la historia y difícilmente podría encontrarle puntos de mejora… o eso pensaba. Team Cherry sí lo hizo: mejoró lo inmejorable. Me hizo sentir que Hollow Knight era simplemente el tutorial, el modo demo, el preámbulo, el simple prólogo de lo que vendría a ser Silksong. Sentí que recién había pasado la introducción del juego y que, con Silksong, se venía lo bueno, que todo recién comenzaba.
Silksong pone la valla muy alta para el escenario de los videojuegos actuales y, más aún, para esos grandes títulos con presupuestos millonarios, equipos con decenas de colaboradores y un gran estudio que respalde todo su trabajo. Team Cherry demuestra que no se necesita tanto para llegar a la excelencia y que, con poco, se puede hacer mucho. Ya quisieran varios títulos actuales llegar al nivel de lo que es Silksong, pero aún están lejos.

¿Vale la pena Hollow Knight Silksong?
Me he demorado un poco en este análisis porque siento que este juego es para disfrutarlo, para saborearlo, y es que es tan bueno que no quiero que termine nunca. Lo bueno es que Silksong te sigue dando contenido, y más aún si eres completista y quieres sacarle el 100%. Plataformeo de exigencia elevada, estilo artístico impecable, gameplay sobresaliente, con una cantidad de secretos abrumadora, historia sombría e interesante… la verdad que lo entendieron todo.
Y la dificultad es lo que queremos, es lo que pedíamos, es el verdadero git gud. La satisfacción de pasar una zona de plataformeo, una horda de bichos o un jefe es increíble. Y acá no quiero opiniones de esa gente que ha jugado 3 o 4 horas, lo dropeó y ahora quiere opinar que es un juego sobrevalorado, que no le gustó o que es muy difícil. Acá dame a los jugadores de verdad, porque Silksong no es para todos, entiéndanlo. No es para el casual que va a llorar con la primera hora, es para los que quieren y aceptan el reto y ya está. Así como los juegos de deportes son para los que les gustan los deportes y los defienden, yo vengo a defender a los juegos difíciles y a los que aceptan el reto.
Silksong es un juego hecho con amor. Ver las políticas que tuvo Team Cherry con los precios en algunos países, precios regionales, te hace darte cuenta de que esta compañía piensa en el jugador, no solo en el dinero, cosa que ya no pasa, cosa que varios se olvidaron. El juego es inmenso y me parece un robo su precio: vale mucho más. Desde Celeste no sentía esa necesidad de seguir jugando un videojuego tanto, de querer sacar todo, de desear que el juego nunca termine. Y eso fue lo que me dio Silksong: que mi pasión por los videojuegos regresara, que ese bichito de mi amor por los juegos volviera y me dijera que siempre estuvo ahí, que nunca se fue y que me acompañará toda la vida.
Silksong es un fenómeno, una anomalía en la Matrix. Su lanzamiento colapsó todas las stores. No jodan, un puto indie. Empresas grandes quejándose de que es muy barato, de que entrega mucho contenido, de que tiene mucha calidad, de que les está malogrando el mercado… cállense y concéntrense en hacer mejores juegos.
Silksong no rompió el internet, rompió la realidad, el status quo, y eso traerá repercusiones en la industria de los videojuegos. Pero está bien: aquí comienza la revolución. Gracias, Team Cherry. Solo quiero terminar con que Silksong es mi GOTY. Chau.


