Esta semana hemos tenido la primera polémica para el que será el último evento masivo de videojuegos en el año: los nominados a The Game Awards 2024. Y la razón de ella es el cambio de las reglas anuales en todas las categorías para incluir «los paquetes de expansión, las nuevas temporadas de juego, los DLC, los remakes y las remasterizaciones». Y claro, ya hay un título con nombre y apellido que es ejemplo claro del debate.

Todos los que hemos jugado Elden Ring sabemos lo maravilloso que es este juego. Es un paso más allá de toda la fórmula souls y se siente como un producto final de esta línea, pero que a la vez es accesible para los nuevos jugadores que hemos caído en cuenta que lo difícil también es satisfactorio. Por ello, el premio a Mejor Juego del Año (GOTY) en su ventana de lanzamiento fue realmente justo y necesario para honrar tal espectacular título.
Sin embargo, dos años después, no puede ser posible que veamos a su ahora DLC, Shadow of the Erdtree, en la terna final de los nominados a este año. Y acá no discutiremos la calidad de este contenido expandido (porque realmente es una maravilla), sino que realmente… no es un juego nuevo. El DLC añade 30 horas de nuevas zonas, nuevas armas, sets de armaduras, mecánicas y habilidades, pero lo que hace es expandir una historia «inconclusa» del juego base y lo añade tomando toda la solidez de este. ¿Pudo ser un Elden Ring 2? Sí, pero simplemente Bandai Namco, su publicadora, decidió que no lo fuera y acá sobran los debates.
Los motivos para tal decisión son solo teorías. Tengo dos, las cuales pueden entrar a debate. La primera es que, sí, nos maravillamos con el enorme nuevo mundo de Shadow of the Erdtree, pero ¿revoluciona o expande jugablemente demasiado al juego base como para que sea una secuela? En mi opinión, no, y tal vez Bandai decidió que poner este producto como nuevo juego hubiese hecho preguntarse esto mismo a los medios de prensa y pudo, aunque lo dudo, haberse hecho una controversia que hubiese afectado las ventas del juego. Mi segunda teoría, y de la que creo más probable, es que simplemente 25 millones de jugadores del juego base son el mejor mercado para un nuevo contenido y su excelencia fue argumento suficiente para probar este DLC.
Y para renegar más, me apena que esta oportunidad no se haya considerado años atrás. Uno de mis favoritos del 2023 es Phantom Liberty (DLC de Cyberpunk 2077), que es el culmen de todo un trabajo de redención de CD Projekt Red y añade una narrativa única que cierra la historia del juego de manera magistral. Y yo pienso que es porqué acá entra otro punto clave: los medios tienen sus dioses intocables. Porque más allá de todo, a FromSoftware y a Hidetaka Miyazaki se le perdona y se le da todo. Recordemos que una gran mayoría de medios de prensa que son jurados de The Game Awards (estoy atacándonos a nosotros mismo), se le decidió la gran idea de saltarse las reglas (sí, antes de que se haga el cambio oficial) y pedir que este DLC sea incluido. ¿Por qué ahora sí y el año pasado no? Por el culto a la personalidad.
Me apena que Shadow of the Erdtree esté en el listado porque su inclusión quita de la palestra a otros grandes títulos que salieron este año. Un título que lamento que no esté en el listado es Stellar Blade, quien más allá de la contorneada figura de su protagonista, demostró un gameplay adictivo y una historia atrayente. Pero del que más me duele es Silent Hill 2 Remake, quien del que también sé que habrá personas que tengan sus reparos, pero que simplemente adaptó un clásico y lo expandió de forma ejemplar. Y que por un DLC incluido a presión de la prensa, no formará parte de la terna.
Espero que The Game Awards reconsidere esta decisión y añada una categoría extra (con el Ongoing en teoría bastaba, pero parece que no) para estos contenidos en formato DLC el próximo año. Pero más allá de eso, ver en la lista a Elden Ring: Shadow of the Erdtree este año será una mancha de sangre en el listado de errores de la organización, la cual no es perfecta, pero que sigue siendo referente en cuanto a las premiaciones de lo mejor de la industria. Y quiero dejar en claro que el hecho de que Nos Dicen Gamers sea jurado oficial de la gala, no signifique que estamos de acuerdo al 100 % con estas decisiones.






