Larian Studios, creadores de Baldur’s Gate 3, afrontó una fuerte polémica en redes sociales después de que su CEO, Swen Vincke, confirmara el uso de inteligencia artificial durante el desarrollo de Divinity. La controversia surgió tras una entrevista con Bloomberg, donde el directivo explicó el alcance de estas herramientas. Debido a la reacción de jugadores y exdesarrolladores, Vincke publicó una aclaración para explicar el motivo, la forma y los límites del uso de la IA en el estudio.
¿Para qué usa Larian la IA?
En un inicio, Vincke señaló que Larian utiliza IA generativa para explorar ideas, preparar presentaciones internas y crear materiales provisionales, como arte conceptual temporal y textos de trabajo. Es decir, el estudio aplica estas herramientas en fases tempranas del desarrollo con el objeto de comprender posibilidades creativas, no para definir el contenido final. Al mismo tiempo, aclaró que Divinity no incluirá elementos generados por IA, ya que el guion lo escribe el equipo y las voces pertenecen a actores humanos.
Además, el estudio emplea sistemas de aprendizaje automático para tareas técnicas poco creativas, tal como la limpieza de captura de movimiento o la edición de voz. No obstante, Vincke reconoció que esta adopción generó resistencia interna en un primer momento, aunque de todos modos afirmó que la mayoría del equipo acepta actualmente este uso limitado.
Por otra parte, las declaraciones provocaron críticas externas, inclusive de exdesarrolladores de Larian, que cuestionaron el empleo de IA en procesos creativos. Como contrapartida, Vincke negó que el estudio esté reemplazando a sus artistas y subrayó que siguen contratando personal. De hecho, Larian cuenta con 72 artistas, incluidos 23 especializados en arte conceptual. Según explicó, la IA funciona como referencia inicial, al igual que Google o libros de arte, y luego se sustituye por trabajo original creado por el equipo.
¿Quién manda, la IA o los humanos?
Larian defiende un uso puntual de la IA como apoyo y no como sustituto creativo. El debate sigue abierto en la industria, pero el estudio insiste en que el talento humano lidera cada decisión. Por lo pronto, Divinity avanza con personas al mando y la tecnología como herramienta secundaria.






