Analizado en PC
Toda franquicia, por más buena que sea, siempre tiene una entrega al que Dios lo vio para cerrarle la puerta y la ventana también. Esa oveja negra que, por más que lo intenta, no recibe el amor de sus papitos. God of War Ascension, Final Fantasy XIII, los Zelda esos curseados de CD-i, Boruto y Star Wars Episodio 6. Dios, qué horripilante es el episodio 6. La saga Yakuza no es ajena a esta condición y por más que, para mí, cada una de sus entregas es una obra maestra, el consenso popular asegura que el Yakuza 3 es el punto más bajo de todos.
Quién soy yo para juzgar a la gente con malos gustos, pero medio que les puedo dar la razón en ciertos aspectos. Es quizá por ello que el RGG Studio decidió hacer un remake del tercer título para hacerle justicia a uno de los videojuegos más infravalorados de la industria. Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties está a la vuelta de la esquina con una propuesta ambiciosa, pero con muchas polémicas de por medio. ¿Será acaso esta la revitalización que tanto necesitaba?
La brisa revitalizante de Okinawa
Si hoy mismo decides empezar con la saga Yakuza, pues tienes mucha suerte, porque encontrarás estupendas continuaciones que te empilarán a seguir y seguir. Puedes ir por el Like a Dragon y seguir con el Yakuza 0 o con el Infinite Wealth; o puedes ir por el Yakuza 0 y seguir con el primer Kiwami; o ya, si eres uno de esos raritos que decide empezar por el Kiwami 1, disfrutarás luego del espectacular Yakuza Kiwami 2. Con la saga Yakuza no hay pierde en ese sentido… hasta que te topas con la tercera entrega original.

Los años sí que le han pesado bastante al Yakuza 3 que se lanzó en 2009. No me refiero a nivel de historia, porque a papá Kiryu dámelo siempre, sino a nivel de gameplay y diseño. Los controles se sienten bastante obtusos, se reciclaron varias secundarias de títulos anteriores, y el orfanato, por más que me encante el concepto, se llegaba a sentir tedioso y aburrido con minijuegos que restaban más que sumar a la experiencia. Tengo pavor cada vez que escucho la palabra escondidas. Por estos motivos, un remake era urgente para este título y el Yakuza Kiwami 3 no solo le ha dado un lavado de cara, sino que ha reivindicado a uno de los juegos más infravalorados de la franquicia.
Ahora con los controles mejorados, es una delicia recorrer las calles de Kamurocho y Ryukyu (Okinawa). Estos juegos están hechos para hacer turismo en Japón sin estar en Japón y el realce gráfico hace que la experiencia sea aún más magnífica. Eso sí, el Dragon Engine ya se está comenzando a sentir viejito, lo cual me sorprende. Títulos anteriores daban una sensación de mayor inmensidad y continuidad como el más reciente Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii. Sin embargo, Ryukyu, siendo una ciudad más compacta, no me da esa misma sensación y me sorprendió un poco ver que haya una transición con una pantalla de carga hacia el mercadito. No es algo que malogre la experiencia de juego, pero supongo que el RGG Studio ya me acostumbró a otra experiencia inmersiva.

Yakuza Kiwami 3 recibe el trato de entregas más actuales y actualiza sus menús. Adiós a la grilla limitada de objetos, adiós a tener que estar guardando en puestos de teléfono y adiós a la cantidad ingente de peleas callejeras. De verdad, el Yakuza 3 original parecía un juego clásico de Pokémon en el que, a cada paso que dabas, aparecía un nuevo combate. Estas opciones de calidad de vida revitalizan bastante la experiencia de juego. Asimismo, he probado el juego en PC y no he tenido problemas de rendimiento. Definitivamente, este era un remake más que necesario para actualizar un título de la PlayStation 3 a la generación actual. Y si bien el apartado técnico cumple, ¿también cumplirán los cambios a la aventura?
La superación de la oveja negra
Debo de reconocer que aplaudo bastante los cambios en adaptaciones o remakes. El hecho de darle un nuevo enfoque a un material ya existente aprovechando los avances técnicos o nuevos medios audiovisuales me parece una decisión valiente y creativa. El secreto radica en darle al jugador una experiencia conocida, pero nueva a la vez. Una experiencia que sea fiel al material original, pero que a la vez sorprenda con nuevos detalles. La gran virtud del Yakuza Kiwami 3 es tomar la base narrativa de la entrega original, mientras retoca su experiencia jugable y añade una gran cantidad de contenido nuevo.

De los estilos de combate y las subhistorias hablaremos más adelante, que hay mucho que desgranar allí. Para empezar, se han añadido sistemas que ya hemos visto en entregas más recientes: tomar fotos turísticas, la posibilidad de cambiar de apariencia o el modo cazarrecompensas conocido como Segadores. Asimismo, por compras en tiendas, ganarás tickets que se canjean en una ruleta de la suerte para ganar diferentes premios. Además, a la colección clásica de juegos de SEGA, se agregaron 12 títulos de la Game Gear como Sonic Drift o Streets of Rage. Por si eso fuera poco, el teléfono es mucho más relevante ahora. A través de su personalización del fondo de pantalla, cambiando la antena o poniéndole stickers, puedes ganar atributos estadísticos que te ayudarán en combate.
Ha habido cambios dentro de la experiencia también y estoy seguro que más de uno hará levantar una ceja. Se decidió retirar una serie de minijuegos (Revelations) en los que Kiryu tomaba fotos de situaciones demasiado ridículas para compartirlas en redes y así ganar Heat Actions. Curiosamente, el mapa de RyuKyu se ha achicado un poco también. Al principio, pensé que era mi imaginación, pero, tras compararlo con el original, sí se ve que se han recortado ciertas zonas de la ciudad. Estas modificaciones podrán fastidiar a parte del fandom de la franquicia, pero considero que no afectan tanto a la experiencia considerando que hay añadidos que sí amplifican el núcleo narrativo del Kiwami 3.

Uno de los cambios más cuestionados de este remake es en los diseños de algunos personajes, sobre todo, el de Rikiya. Él es un yakuza de la ciudad de Ryukyu y su rol en la tercera entrega es ser una suerte de compañero de Kiryu (muy a lo Batman y Robin). En el original, tenía una apariencia muy distintiva con expresiones faciales muy exageradas que enfatizaban las emociones del personaje. Es decir, era alguien bien histriónico. En el remake, se ha cambiado la apariencia para que se parezca más al actor de voz, Sho Kasamatsu, quien aparece en la serie Tokyo Vice. Este cambio va muy en línea con las más recientes decisiones del RGG Studio de contratar a actores famosos para que aparezcan en sus juegos, lo cual, para el personaje de Rikiya, considero que ha sido una mala decisión. Lo que antes era un personaje bastante diferenciado, ahora tiene la apariencia de un yakuza cualquiera más y, siendo sinceros, no es tan memorable como el original.
No obstante, hay algunas modificaciones grandes que sí refrescan este remake. Por ejemplo, algunas misiones secundarias que pueden ser consideradas clásicas en la saga Yakuza han sido retocadas para sorprender a los fans. Hay una que consiste en un pandillero que te exige pagarle al médico luego de que te chocas con él, pero que, en su segundo encuentro, no va por el camino que uno esperaría. Asimismo, la historia agrega nuevas cinemáticas enfocadas en los añadidos del juego como la red social LaLaLa Loveland y el nuevo estilo de combate con el Miyazato Dojo. Al final, es un balance entre agregados y cambios que busca convencer a los jugadores de amar (u odiar) este Yakuza Kiwami 3. Sin embargo, hay un cambio más, uno grande, el cual es la mejor decisión que haya podido tomar el RGG Studio en todos sus años de existencia: el orfanato Morning Glory.

Papá Yakuza

Parte del foco en esta entrega se centra en la vida de Kiryu como padre de un orfanato luego de haberse retirado del clan Tojo. Bueno, después de todo lo que ha vivido, una vida plena y tranquila es lo que más se merece este señor. Además, ahora tenemos la oportunidad de conocer una nueva faceta de Kiryu: más paciente, amoroso, atento y dispuesto a hacer lo que sea por sus hijos. En la versión original, todas estas aventuras formaban parte de la historia principal, lo cual a veces se sentía como un freno a los dramas dentro de la yakuza. Debo de reconocer también que, a nivel jugable, llegaba a sentirse lento y tedioso con minijuegos que dejaban bastante que desear.
El estudio nipón tomó nota de todo ello y decidió convertir la sección del orfanato en su propia historia contenido a la cual puedes volver en el momento que desees. Ahora Kiryu deberá gestionar su orfanato y, para ello, hará lo posible para recaudar fondos, mejorar el hogar y engreír a sus hijos. Todas esas acciones lo ayudarán a subir su Rango de Papá con el que podrás cocinar platos cada vez más ricos a los niños y así fortalecer su vínculo. Además, el orfanato maneja su propia economía, así que deberás de cumplir ciertos objetivos y vender mercadería, para así también subir el Rango de la Tienda y conseguir aún más dinero.

Estos recursos se pueden conseguir a través de la granjita a la espalda del orfanato con la que puedes cosechar verduras y recolectar productos lácteos. A través de los minijuegos, uno también puede ganar materiales, ya sea con la pesca, la caza de insectos o la costura. Todas estas actividades no solo ayudan para mejorar el orfanato, sino también para aumentar el vínculo con los niños. Así es, Yakuza Kiwami 3 también tiene un sistema de vínculos sociales, el cual vuelve a esta entrega tan especial.
La paternidad y la familia son temas medulares en esta historia. Recordemos que Kiryu también fue huérfano, por lo que él sabe muy bien cómo se deben sentir sus hijos, todos los miedos y dudas que deben estar rondando por sus cabezas. La empatía de Kiryu es muy conmovedora; recuerdo muy claro el momento en que una de sus hijas le pide que le cocine hamburguesas, ya que era el plato favorito que le cocinaba su mamá, a lo que Kiryu responde: «No serán igual a las de tu mamá, pero de por hecho que les pondré tanto amor como ella». Esa escena me hizo parar un momento y lagrimear un poco. Yakuza Kiwami 3 refuerza el mensaje de que hay lazos más fuertes que la sangre, y que es muy importante para los adultos entender que los niños SON NIÑOS y debemos acompañarlos a lo largo de su crecimiento. Muchas personas sentían que el orfanato era el punto flaco del título, pero, en realidad, es el motivo por el cual es tan valioso y especial.

El retiro no borrará el pasado del Dragón
Bueno, supongo que ya va siendo hora de hablar de la historia principal. En esta ocasión, Kiryu se verá obligado a volver al submundo de la yakuza, ya que unos movimientos harán que su orfanato corra peligro de ser demolido. Obviamente que todo esto es solo la punta de un iceberg con grandes conspiraciones, luchas por ganar el poder del clan Tojo, rencillas con el poder político y hasta el involucramiento de agentes estadounidenses. Me atrevo a decir que esta es quizá la historia más fumada de toda la franquicia (y la más ridícula también). De hecho, aquí se introducen 2 de mis personajes favoritos: Rikiya y Mine, de este vamos a hablar más adelante.
Playa, motos y explosiones

¿Saben cómo es eso de que el contenido secundario es tan importante como el principal en la saga Yakuza? Pues, uno se da cuenta la veracidad de dicha frase cuando llevas 15 horas jugando y no has avanzado nada de la historia principal. Entre tanto karaoke, dardos, bolos, fotos y motos uno se puede perder (para muy bien). Extrañaba tanto caminar por Kamurocho y perderme entre sus calles, descubrir cosas nuevas y pasarla bien. La ciudad de Ryukyu no se queda atrás y puedes vivir decenas de aventuras allí. El propio escenario es un personaje más dentro de la narrativa de Yakuza Kiwami 3.

Las misiones secundarias siguen siendo tan surrealistas y divertidas como siempre. Los malandros que intentan estafar a la gente haciéndose los lesionados; la host de televisión que le pide a Kiryu que la ayude en su programa; el científico adelantado a su época que creó el Segway. Muchas de ellas dan recompensas jugosas incitando al jugador a probar cada una de estas mini-historias. Por si fuera poco, algunas de estas recompensas favorecen a la nueva sub historia introducida en este remake: las chicas Haisai.

Ser foráneo en una ciudad puede generar cierta desconfianza en la comunidad. Un miedo completamente justificado. En ese sentido, un grupo de chicas conocidas como las chicas Haisai ha decidido organizarse para convertirse en pandilleras de buen corazón y proteger a los ciudadanos de Okinawa de cualquier amenaza. En medio de una disputa de pandillas, Kiryu ofrece su apoyo a las chicas y se une en esta cruzada. Uno debe mejorar el Dragon Rank para aumentar el nivel del grupo y desbloquear desafíos nuevos, los cuales consisten en riñas territoriales con su propio sistema de gestión de equipos y de reclutamiento. Todo este contenido me absorbió al inicio y me ayudó a desbloquear casi todas las habilidades al principio convirtiéndome en alguien completamente roto para los estándares de la historia principal.

El dragón viene armado

Si una persona se ha desviado del buen camino de la vida, pues Kiryu sabe cómo reconducirlo a puñetazos. Pese al paso de los meses, el Dragón de Dojima sigue manteniéndose en forma con un estilo de combate que hace honor a su nombre. Con una postura firme y paso ágil, este estilo es perfecto para los combates cuerpo a cuerpo y con remates que pueden abarcar grandes cantidades de enemigos. Este remake ha pulido las mecánicas para que se sientan menos toscas y más fluidas ofreciendo una experiencia fácil y divertida. Eso es algo que agradezco de esta entrega, que cualquier persona puede pasarla bien presionando botones y ver un espectáculo de putiazos en la pantalla. Además, se ha agregado el sistema del Impulso Dragón, el cual aumentará la fuerza y resistencia de Kiryu por un tiempo limitado. Esto también le da acceso a nuevos combos cinemáticos que casi siempre aseguran un golpe al rival.

No obstante, ahora que Kiryu se ha mudado a un ambiente más tropical, ha decidido aprender un nuevo estilo de peleas más tradicional y autóctono de Okinawa: el estilo Ryukyu. Este se basa más en el uso de armas como el tonfa, el tekko o los nunchakus. La base de este sistema es el parry dejando descubierto al enemigo cuando se cronometra bien el bloqueo. En ese sentido, el estilo Ryukyu recompensa al jugador pausado que espera el momento oportuno para contraatacar. Al igual que con el estilo pirata de Majima en el Pirate Yakuza in Hawaii, este segundo estilo de combate es muy gratificante de ver y muy divertido de jugar, incluso más que el estilo de combate tradicional del propio personaje. Considerando que el estilo Ryukyu tiene varios combos que abarcan áreas grandes, es perfecto para enfrentarte a grandes hordas de enemigos.

Para mejorar las estadísticas de Kiryu y las habilidades de cada uno de sus estilos de pelea, el juego ofrece un árbol de habilidades cuya moneda de canje puede ser dinero o unos puntos especiales. Estos puntos se consiguen completando una lista de misiones variadas que abarcan todos los aspectos de la aventura: minijuegos, el Morning Glory, las chicas Haisai, la cantidad de kilómetros recorridos, los lugares a los que has ido a comer y muchísimas muchísimas misiones más. Antes esta lista era algo independiente de los sistemas mecánicos, así que me gusta que le hayan dado una funcionalidad más allá de cumplir con una lista de logros y ya. Bueno, creo que eso es todo lo que tengo que decir del Yakuza Kiwami 3, pero aún falta más, porque el mismo título del juego lo dice, ¿no?
Los lazos oscuros que sostienen a Kamurocho
Dark Ties es mucho más parecido a la historia adicional de Majima en el Yakuza Kiwami 2 que a los spin-offs de la franquicia más recientes como el Pirate Yakuza in Hawaii. Es decir, es una experiencia más corta, con mucho contenido y en donde el progreso es bien rápido. Va directo al grano para conocer más el trasfondo de uno de los personajes más interesantes de la franquicia: Yoshitaka Mine. Después de que Mine es despedido de la propia empresa que fundó, decide colarse en el mundo de la Yakuza por mera curiosidad atraído por la figura del líder del clan Tojo, Daigo Dojima. ¿Por qué la gente estaría dispuesta a dar su vida por esa persona? Es así que se junta con Kanda, la peor escoria de la humanidad, y van amasando riquezas mientras van escalando puestos en la organización.

No es tanto una historia que busca mostrar el camino de éxito de este personaje, sino una más introspectiva. Veremos cómo Mine hace el esfuerzo por entender el deseo del corazón humano, el hambre de poder y los límites de lo correcto en la sociedad. Siendo él una persona muy reservada, parca y pragmática, le cuesta mucho entender a la gente y encontrar un propósito de vida. Es su propia forma de pensar y su determinación las que lo convierten en un personaje tan complejo. Te amo, Mine.
Su estilo de combate es bastante sencillo; no cuenta con muchos combos y apuesta por algo más enfocado en la velocidad de cada golpe. Además, cuenta con el sistema del Oscuro Despertar en el que gana fuerza y resistencia por un tiempo limitado. En función de la cantidad de cargas que gastes para entrar en este modo, estos atributos aumentarán aún más e infligir combos mucho más demoledores. Algo que me desagrada del combate, específicamente del Dark Ties, es que la posición de la cámara arruina la experiencia. Casi siempre termina apuntando a una pared o se coloca en una posición rara dificultando la visibilidad de los enemigos y de las peleas en sí.

Para mejorar las estadísticas y habilidades de Mine, necesitas ganar dinero y no hay mejor forma de conseguir dinero rápido que a través del sistema de «Redención de Kanda». Como mencioné antes, Kanda representa todo lo que está mal en este mundo: abusador, acosador, traicionero, rata y todos los calificativos negativos del diccionario. Es imposible que sea un buen ser humano, por lo que es casi imposible que se gane el cariño de la gente para mejorar su imagen como yakuza. ¿La solución? Enviar a Mine a hacer recados en su nombre. De esta forma, se integran orgánicamente todas las secundarias, misiones y minijuegos para cumplir un objetivo narrativo cuya recompensa puede ser monetaria o social. Así es, llegando a ciertos niveles, Mine y Kanda tratarán de reforzar su amistad en situaciones que son un poco raras de ver.

Por si todo esto fuera poco, Dark Ties cuenta con su propia subhistoria: la Arena del Infierno. Esta sección lleva a Mine al submundo de las peleas clandestinas, de donde deberá hacer todo lo posible para salir con vida. Uno de sus modos de juego consta de una serie de combates uno contra uno como si se tratase de la UFC. El otro modo es más un dungeon crawler en el que deberás enfrentarte a hordas de enemigos hasta llegar a la salida. Como ven, Dark Ties ofrece un montón de contenido; si solo van por la historia principal, la aventura les durará unas 5 horas. Sin embargo, si desean completarlo todo, el tiempo se extiende hasta sus 15 horas. Es un paquete bastante completo que dejará satisfecho a todos.

¿Vale la pena Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties?
Yakuza Kiwami 3 me parece un remake más que decente y necesario. Todo el contenido nuevo, las mejoras de calidad de vida, la jugabilidad retocada y el nuevo enfoque al orfanato Morning Glory me encanta. Además, se agradece el contenido de Dark Ties, porque es muy gratificante conocer el trasfondo de más personajes de esta franquicia.
La sensación general que me deja es muy positiva, pero eso no quita que tenga ciertos sentimientos encontrados. El Yakuza 3 de 2009 tenía su encanto por sí mismo; así todo tosco y feo, me encantó. Me pone triste saber que, en aras de darle más visibilidad al remake, decidan limitar el acceso al original. Es bastante cuestionable también el rediseño de personajes como Rikiya y Hamazaki, en especial, con este último, ya que está envuelto en un caso de acoso sexual. Esto sin contar que la gente se encontrará ligeramente confundida si deciden pasar del Kiwami 3 al Yakuza 4 sin informarse de antemano por dichos cambios.
Es increíble pensar como el título que es considerado el punto más flojo de la franquicia regrese con un remake envuelto entre tanta polémica. Es cuestión de poner todos estos elementos sobre la balanza y ver si uno está satisfecho con el resultado o si prefieren la experiencia narrativa anterior.


