La administración del expresidente Donald Trump dejó fuera de sus nuevos aranceles a los smartphones, monitores de computadora y piezas electrónicas. Así lo informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. este viernes. De esta forma, se da un respiro al sector tecnológico tras imponer tarifas del 145 % a productos importados desde China.

¿A quién beneficia esta decisión?
Gracias a esta medida, se evitarán fuertes aumentos de precios en productos tecnológicos fabricados en China. Entre las compañías más beneficiadas se encuentran Apple, Nvidia y Microsoft. Según Wedbush Securities, el 90 % de los iPhones se fabrican en territorio chino. Sin esta exención, los precios podrían haberse disparado en el mercado estadounidense.
Por su parte, Wedbush calificó la noticia como «la mejor posible para los inversionistas tecnológicos». Además, destacó que representa un alivio tanto para las empresas como para los consumidores en Estados Unidos. Sin embargo, Trump mantiene aranceles en sectores como automóviles, acero, farmacéuticos y ciertos microchips. Argumenta que estas medidas buscan proteger la seguridad nacional. A la par, anunció que ordenará un estudio sobre la dependencia de chips importados.
Mientras tanto, Trump sigue presionando a las grandes tecnológicas para trasladar su producción a Estados Unidos. Según la Casa Blanca, empresas como Apple, TSMC y Nvidia ya comprometieron inversiones millonarias en fábricas dentro del país. Por otro lado, la decisión también afecta a otras industrias. Nintendo, por ejemplo, pospuso el lanzamiento anticipado de su nueva consola Switch 2. Esto se debe a la incertidumbre sobre los precios, que podrían subir de $450 a $600.
¿Esto resuelve el problema?
La exención de aranceles a smartphones y computadoras calma momentáneamente la tensión para las grandes tecnológicas. Sin embargo, la presión para trasladar la producción a EE.UU. sigue firme. Esto apenas es un capítulo más en la larga disputa comercial con China.






