Sony ha registrado una patente que integra un smartphone al mando DualSense, con el objetivo de ampliar las formas de interacción en videojuegos. En este sentido, la propuesta describe un sistema donde ambos dispositivos funcionan de manera conjunta, ya que el móvil aporta sensores, pantalla táctil y cámara. La iniciativa, presentada recientemente, podría aplicarse tanto en la PlayStation 5 como en futuras consolas.

¿Qué cambia realmente al jugar?
La patente señala que el smartphone actuaría como un complemento del mando, es decir, añadiría nuevas opciones de control que van más allá de los botones tradicionales. Además, el dispositivo permitiría gestionar interfaces táctiles, detectar movimientos y capturar imágenes, por lo cual se puede inferir una experiencia más interactiva.

Así mismo, Sony plantea el uso del móvil como segunda pantalla. Por ejemplo, los jugadores podrían visualizar mapas o información en tiempo real sin saturar la pantalla principal. Esta funcionalidad recuerda a propuestas anteriores en la industria, aunque en este caso aprovecha la tecnología actual de los smartphones.
Sin embargo, también existen ciertos desafíos ya que la ergonomía podría verse afectada debido al peso adicional, mientras que el consumo de batería representa otra limitación. No obstante, la compañía considera viable esta integración, dado que los usuarios suelen tener su teléfono cerca al jugar.
¿Llegará a hacerse realidad?
La patente muestra una idea innovadora que podría cambiar la forma de jugar. Aún así, todo depende de su implementación y del interés de los desarrolladores. Por ahora, Sony explora nuevas posibilidades y deja abierta la puerta a futuras experiencias más interactivas.






