Ir al contenido principal

Nos Dicen Gamers

Shinobi: Art of Vengeance – Review: Un tremendo juego oculto como ninja

Portada de Shinobi: Art of Vengeance
Shinobi ha sido opacado, pero no deja de ser una gran alternativa para los amantes del metroidvania.

Analizado en Nintendo Switch

Es un año curioso y dentro de todos sus anecdóticos lanzamientos, hemos visto el regreso de un viejo conocido. Y es que después de una larga espera, Shinobi: Art of Vengeance retorna con fuerza para recordarnos por qué la saga tenía tanto potencial dormantemente latente.

Ahora el responsable es el equipo francés Lizardcube, quien rescata al emblemático ninja Joe Musashi y le da nueva vida con un enfoque moderno: combatirá, saltará y explorará escenarios clásicos, pero con un diseño visual y mecánicas que buscan honrar el legado mientras lo actualizan para los jugadores de hoy. Y en esta reseña de NDG, ahora exploraremos por qué debes jugar este título, el cual lastimosamente fue opacado por el mediático Silksong, pero que tiene sus bondades propias como para resaltar en su género.

Poca historia, gran ambientación

Bueno, creo que las personas no deben venir a este juego buscando una historia compleja. La trama no aspira a ser una novela épica, sino más bien un catalizador para la acción: tras el ataque devastador a su aldea y la petrificación de su clan por la malvada ENE Corporation (junto al villano Lord Ruse), Joe Musashi se embarca en un viaje de venganza. Aunque no hay personajes con grandes profundidades ni giros narrativos memorables, el relato funciona como excusa para que nos adentremos en la acción sin distracciones innecesarias.

El verdadero encanto está en el mundo que nos rodea: paisajes ricos en detalles, fondos vibrantes e inspiraciones estéticas mezcladas entre lo europeo y lo japonés, todo con pinceladas ejecutadas con gran cuidado para entregar emociones visuales constantes.

Una de las grandes virtudes del juego es su apariencia: Shinobi: Art of Vengeance deslumbra con animaciones cuidadas, fondos con múltiples capas de profundidad y diseño artístico que mezcla influencias estilísticas para lograr algo propio. Los escenarios no son simples fondos, sino entornos vivos: barcos, mercados de pescado, instalaciones submarinas, cada nivel posee identidad visual distinta.

Sí, hay momentos donde la pantalla se satura de enemigos o acción simultánea y puede costar ver con claridad al personaje, pero esos casos son la excepción más que la regla. Es un juego que se disfruta por cómo se ve… y por cómo se juega.

Jugabilidad enviciante que te obliga a retroceder

Aquí el corazón del juego es su combate, que combina fluidez, respuesta inmediata e incentivos para la creatividad. Joe cuenta con una variedad de ataques ligeros y pesados, combos que permiten levantar enemigos en el aire, fintas, dashes, y habilidades especiales que se van desbloqueando a lo largo del camino en pequeñas tiendas que iremos encontrando en los escenarios.

Además, tiene a su disposición hechizos (Ninpo) y técnicas fuertes (Ninjutsu), cada una con su propia barra de energía: convertirte en serpiente gigante, lanzar bolas de fuego, activarte con poderosos efectos, son parte de ese arsenal estratégico. Shinobi busca que encuentres tu estilo de pelea y que seas estratégico con él, yendo un poco más allá de solo machucar botones: te exige medir cuándo usar esos recursos.

La progresión está bien balanceada: desbloquear habilidades no solo da poder, sino más libertad de movimiento y exploración. Por lo mismo, si eres de los que aman completar los juegos al 100 %, vas a tener que volver a fases anteriores con nuevas herramientas para acceder a áreas antes bloqueadas, incluyendo cofres secretos, enemigos élite y desafíos adicionales.

Gran diseño de niveles

Los niveles mezclan distintos enfoques: algunos siguen un recorrido lineal clásico, otros ofrecen rutas alternativas, objetivos secundarios o fases que rompen el ritmo. Plataformas, obstáculos, trampas, puzzles sencillos; todo eso se integra con naturalidad.

Al final de cada nivel, hay un jefe, el cual no está ahí solo para cerrar un capítulo, sino que cada uno exige aprovechar tus habilidades adquiridas. Son como pruebas finales del curso aprendido en el nivel.

Pero donde sí encontrarán un gran debate es en la dificultad. No sé si fue porque pasé a jugar Shinobi luego de Silksong que lo sentí fácil. Pero ya con la cabeza fría, su jugabilidad es justa, más que nada en pelea contra los bosses. Si esto te incomoda, puedes ajustar distintos parámetros de dificultad como, por ejemplo, reducir el daño de las trampas, para adaptarlo a tu estilo o nivel. El plataformeo lo siento mejor equilibrado, con secciones completas que dan gusto pasar porque debes ser muy exacto, sin caer en lo frustrante.

Un detalle menor: cuando desbloqueas un secreto, aparece resaltado en el mapa aunque ya lo hayas conseguido; eso puede causar confusión si estás intentando completar al 100 %. Pero se compensa con la opción de teletransportarte libremente entre puntos guardados, evitando recorridos repetitivos.

La campaña principal puede completarse en unas 6 a 8 horas, dependiendo de tu habilidad. Eso puede resultar algo breve, aunque la calidad del contenido hace que no se sienta con relleno. Pero hay más: al cerrar la historia, se desbloquean modos como boss rush o arcade, para revivir enfrentamientos o rejugar niveles buscando mejores puntajes. Para quienes quieren exprimirlo al máximo, explorar los secretos y retos extra da vida adicional más allá de la historia principal.

¿Vale la pena Shinobi: Art of Vengeance?

Shinobi: Art of Vengeance es una obra que reafirma por qué la saga merece respeto: combina lo mejor del pasado con mecánicas afinadas y un estilo visual espectacular. No se conforma con revivir un nombre, sino que lo reinventa con personalidad, profundidad en su combate y niveles que aportan equilibrio entre acción y exploración. Para los fans de los juegos 2D, especialmente de ninjas y plataformas, este es un retorno triunfal que tranquilamente podría marcar el estándar para futuros resurgimientos.

PROS

– Estilo visual sobresaliente y altamente cuidado
– Combate fluido, profundo, que recompensa creatividad
– Niveles bien diseñados con variedad y desafío justo
– Enfoque accesible pero ajustable para distintos públicos
– Jefes interesantes y bien integrados al sistema de juego

CONTRAS

– Historia simple, sin desarrollo dramático profundo
– En ocasiones, la pantalla muy cargada puede dificultar la visibilidad del personaje
– La duración puede sentirse corta para algunos jugadores

NOTA

8.5

COMPARTIR
COMPARTIR