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Nos Dicen Gamers

Retroanálisis de ‘Pokémon X & Y’: La oveja gris del rebaño 

En su momento, la sexta generación de Pokémon fue bien recibida por los fans. Sin embargo, con el paso del tiempo, ha ido ganándose el odio del público. ¿A qué se debe este cambio? ¿Realmente es tan mala como se dice?"
En su momento, la sexta generación de Pokémon fue bien recibida. Sin embargo, con el tiempo, ha ido ganándose el odio del público. ¿A qué se debe este cambio? ¿Realmente es tan mala como se dice?"

Analizado en 3DS XL

Muchos fanáticos de Pokémon en la actualidad ven con desagrado el salto de la franquicia al 3D, considerando que marcó un antes y un después para mal. Para muchos, ese punto de quiebre fue Pokémon X & Y, el primer juego principal en utilizar gráficos tridimensionales. Hoy en día, no son pocos quienes lo consideran uno de los títulos más flojos de la saga.

Sin embargo, no siempre fue así: en su momento, la sexta generación fue muy bien recibida por la mayoría de fans. Entonces, ¿por qué cambió tanto la percepción con los años? ¿Realmente X & Y fue tan malo como ahora se dice?

Bienvenidos a Kalos, la Francia del mundo Pokémon

Desde sus inicios, la saga Pokémon ha inspirado el diseño de sus regiones en lugares reales del mundo. Las primeras cuatro generaciones —de Rojo y Azul hasta Diamante y Perla— tomaron como base distintas regiones de Japón. Pero esto cambió con Pokémon Blanco y Negro, donde la región de Unova se inspiró por primera vez en un país extranjero, siendo Estados Unidos.

Esta fórmula de “una región basada en un país real” se mantuvo y se fue mejorando desde entonces. Para la sexta generación, la elegida fue Francia, bajo el nombre de Kalos.

La inspiración francesa es muy evidente y está muy bien lograda, algo que vemos múltiples veces durante todo el juego:

  • El mapa de Kalos tiene una forma similar a la geografía de Francia.
  • La arquitectura de las ciudades y edificios tienen un claro estilo europeo clásico.
  • Varias especies de Pokémon están inspiradas en elementos culturales franceses, tanto en su diseño como en su etimología.
  • Ciudad Luminalia es una clara referencia a París, con su diseño circular, cafés callejeros y la Torre Prisma, equivalente a la Torre Eiffel.
  • El juego da especial importancia a la moda y la belleza, temas íntimamente asociados con la identidad cultural francesa.

La atmósfera de una Francia en Pokémon es algo que está muy bien logrado, y si esto aún parece una coincidencia, el propio Junichi Masuda, uno de los directores del juego, confirmó en entrevistas que Francia fue la principal fuente de inspiración para Kalos.

Apartado artístico, música y gráficos

Sería injusto comparar los gráficos de Pokémon X & Y con títulos lanzados años después, especialmente en consolas más potentes. Lo más adecuado es evaluar su apartado gráfico con el contexto de su época y plataforma: la Nintendo 3DS en el año 2013.

Ese mismo año, la consola recibió títulos como Fire Emblem: Awakening, Luigi’s Mansion: Dark Moon, The Legend of Zelda: A Link Between Worlds y Monster Hunter 3 Ultimate, todos reconocidos por aprovechar bien el hardware de la 3DS.

Teniendo eso en cuenta —y considerando además que X & Y fue el primer juego principal de Pokémon en dar el salto completo al 3D—, se puede afirmar que, a diferencia de la crítica que se le hace hoy a la franquicia, desde sus inicios hasta Pokemon X & Y, el juego gráficamente estaba bastante bien. Además, el modelado 3D de las especies es, en general, bastante sólido. Si bien hubo algunas excepciones —como Typhlosion, que quedó bastante feillo—, la mayoría de los Pokémon presentaban renders bien logrados.

El apartado artístico es bastante bueno, además que con el tiempo, fue evolucionando positivamente —al menos hasta cierto punto—. Su estilo visual destaca por ser colorido, limpio y coherente con la inspiración principal del juego: Francia. La arquitectura, las ciudades, la ambientación y los elementos culturales están cuidadosamente diseñados para reflejar esa identidad europea.

Todo esto se ve reforzado por una banda sonora orquestal, con melodías que incorporan toques de vals y música clásica, logrando una atmósfera del título envolvente y bien lograda y agradable de disfrutar.

Introduccion del tipo Hada

Este nuevo tipo Hada trajo el equilibrio a la tabla de tipos, ya que en generaciones anteriores, tipos como Dragón, Lucha y Siniestro eran muy dominantes. El tipo Hada llegó como una respuesta directa: es súper eficaz contra esos tres tipos, y además es inmune a los ataques de tipo Dragón, pero es débil frente a Acero y Veneno. 

Otro acierto fue la reclasificación de Pokémon antiguos, como Wigglytuff, Clefable o Gardevoir, quienes pasaron a ser de tipo Hada (o duales), lo que enriqueció sus conceptos y mejoró notablemente sus desempeños en combates.

Las Mega Evoluciones

Además de lo anteriormente mencionado, se tiene que hablar de las Mega Evoluciones, que no solo dejaron una huella importante en los combates competitivos, donde muchas de ellas llegaron a dominar por completo los combates por su descomunal poder, sino que también capturaron la imaginación de los fans. Parte de su encanto radica en la expectativa constante: ¿qué Pokémon recibiría una Mega en el futuro? ¿Y si algún favorito olvidado resurgió gracias a esta mecánica?

A nivel visual, las 28 nuevas Mega Evoluciones destacaban por sus diseños imponentes y llenos de carácter capaces de transmitir una sensación de fuerza, presencia y exagerar a la doceava potencia el concepto de la especie, algo que los hacía únicos —o en resumen, a los que se le dice ‘aura’ actualmente—. Por todo esto, se consideran uno de los mejores añadidos en la historia de Pokémon. Y para alegría de muchos fans, tras una larga espera de más de una década, las Mega Evoluciones estarán oficialmente de regreso.

Una pokedex enterrada en la desgracia

Y hasta aquí llegaron los puntos buenos, porque de aquí para adelante todo va para un abismo

Una de las críticas más frecuentes recae en la poca cantidad de nuevas especies introducidas: apenas 72 Pokémon originales (sin contar las Mega Evoluciones), lo que hasta hoy representa la generación con menos criaturas nuevas.

Y no solo es un problema de cantidad. Para muchos fans, gran parte de estos nuevos Pokémon resultaron poco memorables o directamente poco atractivos en diseño. Solo algunos, como Greninja, Talonflame o Aegislash lograron destacar —principalmente gracias a su aparición en el anime y/o su fuerte presencia en el competitivo. Esto es un gran problema pues las nuevas especies son pieza vital para la saga. Una pena pues hay algunos especies como Kleflki que, aunque al principio puede ser poco atractivo, tiene un gran trasfondo de su diseño 

Kleflki, que aunque es poco atractivo, tiene un gran trasfondo de su diseño.

La falta de variedad también se hace evidente en el recorrido por Kalos: muchas rutas están repletas de Pokémon de generaciones anteriores, lo que refuerza la sensación de que la región carece de especies propias. A esto se suma otra crítica importante: los Pokémon iniciales de Kalos no cuentan con Mega Evoluciones, una omisión ridícula considerando que esta era la mecánica estrella del juego.

En lugar de potenciar a los nuevos starters, Game Freak optó por el camino de la nostalgia, otorgándole no solo nuevas Mega Evoluciones los tres iniciales de Kanto, sino también a varias especies de la primera generación. Además, Charizard no cuenta con una, sino dos Mega Evoluciones.

Este mal manejo de la distribución de las megas omite el casi nulo protagonismo de las nuevas especies y prácticamente sepultó al olvido a la gran mayoría de estas.

Historia y personajes paupérrimos

Pokémon, especialmente en sus tres primeras generaciones, nunca se ha caracterizado por tener una narrativa profunda: la fórmula clásica del joven entrenador que debe volverse el mejor y derrotar al equipo rival de turno. En la cuarta generación se dio un salto en la construcción de lore, y en la quinta se alcanzó uno de los puntos más altos de la saga, con tramas que exploraban la dualidad entre ideales y realidad, y personajes secundarios memorables como Cheren o N. Con un antecedente así, Pokémon X & Y la tenía difícil. Quizá no podría igualar, pero sí ofrecer una historia ligera que sea entretenida.

En la práctica, la historia de X & Y resulta casi inexistente, y lo poco que hay es un caos. Se siente como una repetición de Rojo y Azul, pero peor. El protagonista de turno debe vencer al equipo enemigo y listo, pero la ejecución es tan plana que pierde todo peso. Durante todo el juego, hay muchos diálogos, cinemáticas, personajes y diálogos que tristemente nunca logran cuajar. Los diálogos no transmiten tensión ni desarrollo, y las ideas que parecen prometer algo más quedan a medias, como si no se hubieran terminado de escribir.

El problema se extiende a los demás personajes. No tienen carisma y la poca historia es sosa: parecen estar ahí solo para cumplir como el NPC de turno. Los líderes de gimnasio no tienen trasfondo, los legendarios carecen de un papel mínimamente relevante, y la campeona, Diantha, es tan irrelevante que bien podría no existir. Incluso los pocos personajes que tienen un “aporte” a la historia están vacíos, lo que refuerza aún más la sensación de que a la escritura le “faltó algo”. 

La ridiculez de los rivales y el Team Flare

Los rivales y el equipo villano siempre han sido piezas clave en Pokémon. La quinta generación nuevamente demostró que Game Freak podría crear antagonistas con buenas motivaciones y rivales bien logrados. Lamentablemente, X & Y fracasa nuevamente en este aspecto.

Los rivales aquí no solo carecen de peso narrativo, sino que además parecen sacados de un borrador que ni estuvo a medias. Serena o Kalm (dependiendo de tu elección) aparecen sin motivación clara y con escasa presencia en la aventura. Xana es completamente plana, con metas y conflictos que no termina de pegar, lo que irónicamente la convierte en la menos molesta del grupo. Trovato quiere ser profesor Pokémon, pero no tiene ningún arco que lo respalde, mientras que Benigno… simplemente quiere bailar. Su obsesión por el baile es su única característica, y acaba resultando ridículo y molesto en todo momento. 

El Team Flare, por su parte, parece ser presentado como una versión moderna de Team Rocket, con un plot twits tonto donde ahora quieren “reiniciar el mundo” para preservar su belleza. Sobre el papel, es un concepto interesante e incluso basado en temores reales de cómo el humano ha destruido el planeta, pero el juego lo comunica de forma tan torpe que pasa desapercibido. 

Una inexistente Dificultad

Pokémon nunca se ha caracterizado por ser un juego difícil, al menos en su historia principal. Esta siempre se mantiene una dificultad normalona, dejando los retos para el post game con retos como la Torre Batalla, el World Tournament y demás.

Sin embargo, en Pokémon X & Y, la dificultad de la aventura principal es prácticamente inexistente. Los combates contra entrenadores, líderes de gimnasio, rivales, el equipo villano, la Liga Pokémon y la campeona resultan ridículamente fáciles. Entre los factores están los niveles bajos de oponentes, selecciones de Pokémon poco competitivas, sets de movimientos mediocres y una escasa utilización de las megaevolución. 

A esto se suma el fatídico rediseño del Repartir Experiencia. En lugar de dar experiencia solo al Pokémon que lo porta, ahora reparte puntos a todo el equipo, y lo hace con una ganancia mayor a la original. Aunque puede desactivarse, incluso estando apagado, el juego sigue siendo fácil. Tanto es así que es posible completarlo usando un solo Pokémon y presionando el botón A durante toda la aventura.

¿Vale la pena Pokémon X & Y?

A pesar de que la mayoría de esta reseña ha sido una casi infinta lista de críticas negativas, considero que sí vale la pena jugar Pokémon X & Y. Es cierto que a nivel narrativo y de dificultad es paupérrimo, e incluso llega a sentirse como una chiste de mal gusto, pero su atmósfera —especialmente en lo visual y lo musical— es tan agradable que transmite la sensación de que este pudo haber sido un gran juego.

Da la impresión de que Kalos estaba pensado en que brillara en un hipotético Pokémon Z que hubiera podido expandir ciudades, escenarios e historias que en X & Y se sienten incompletos, y corregir sus graves fallos. Lamentablemente, Pokémon Z nunca existió ni existirá. Ahora, esa esperanza de redención recae en Pokémon Legends Z-A, que promete rescatar lo que alguna vez quiso ser Kalos: una preciosa y acogedora región, pero que fue presentada en un juego que llegó incompleto.

PROS

Añade las Megaevoluciones y el tipo Hada
Cumplidor en los gráficos y la música
Buena atmósfera y apartado visual

CONTRAS

Mala Pokédex
Nula Dificultad
Pésimos rivales y personajes secundarios
Historia fácilmente olvidable
Muchas veces, el juego se siente incompleto

NOTA

5

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