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Nos Dicen Gamers

Lil Gator Game: Into the Dark – Review: un juego hecho para todos

Lil Gator Game acaba de lanzar un DLC que nos recuerda que jugar es algo serio, y que refuerza el mensaje que quieren transmitir: todos tienen una oportunidad de jugar.

Jugar no significa perder el tiempo. Aunque creo que el estigma ha bajado, aún hay pocas personas que comprenden que el juego es parte importante de nuestra formación. Algunos de nosotros no habríamos aprendido a resolver problemas, a hablar otro idioma o incluso no habríamos sabido a qué nos gustaría dedicarnos de no ser por los juegos que hacíamos de niños y los videojuegos que probamos conforme íbamos creciendo, porque, como escuché una vez de un profe de impro: “Jugar es cosa seria”.

Creo que hay pocas obras que se toman un tiempo para hablar de la importancia de jugar, y Lil Gator Gamees una de ellas. Lanzado a fines de 2022 y con un DLC titulado In The Dark que acaba de salir, este sencillo juego alberga en su interior un mensaje cálido que todos deberían recibir. MegaWobble y Playtonic Friends prometen superarse a sí mismos con un nuevo capítulo de la historia del pequeño lagarto y sus amigos, y, para ello, analizaremos su historia, su jugabilidad y todo lo que el DLC nos tiene para ofrecer.

Una isla de juegos: la historia de Lil Gator Game

En Lil Gator Game eres un pequeño lagarto (sorprendente, ¿verdad?) que ama jugar con su hermana mayor en una isla. El protagonista imagina que es un héroe sospechosamente parecido a Link de The Legend of Zelda —un chiste que amo, porque el descaro al “inspirarse” en mecánicas de Breath of the Wild es grande—, y la hermana es algo así como la game master: crea mecánicas y una historia para que su hermanito disfrute.

Sin embargo, como en la vida misma, el mayor enemigo es el paso del tiempo. Con los años, la hermana se va a la universidad y, aunque regresa de visita de vez en cuando, suele estar ocupada con trabajos y reuniones. Por más que lo intente, el pequeño lagarto no logra convencer a su hermana de volver a jugar como antes, así que, junto con sus tres amigos, llevará a cabo un plan a prueba de fallos: armar un juego tan grande en toda la isla que sorprenda a su hermana y la haga amar las aventuras de nuevo.

Para cumplir con su objetivo, el lagartito deberá hacer nuevos amigos a lo largo de la isla y ayudarlos en lo que necesiten. Además, tendrá que enfrentarse a numerosos y aterradores monstruos… hechos de cartón, e incluso deberá animar a sus propios amigos a sumarse al gran juego. Si lo logrará o no deberás descubrirlo tú, porque al menos esta parte viene sin spoilers. Más adelante hablaré de algo sobre el final, pero te avisaré cuando llegues.

Desata tu creatividad: ¿cómo se juega Lil Gator Game?

Como ya dije, esta historia trata de hacer amigos y armar el juego más grande de todos. Para ello, deberás recorrer toda la isla en busca de otros animales a los que podrás ayudar: salvarás a una jirafa de monstruos de cartón, ayudarás a una tortuga a encontrar un bicho raro, limpiarás el tejado de un viejo oso, e incluso le invitarás un helado a un murciélago que no quiere salir de su cueva; cada interacción hará que los demás animales se vuelvan tus amigos y vayan al parque de juegos de la isla, donde deberás llevar a todos los que puedas para sorprender a tu hermana.

Aquí es donde se muestra el objetivo principal del juego: ayudar a tus amigos Martin, el caballo; Avery, la rana; y Jill, la perrita. Los tres te darán una misión que deberás completar para que vayan al parque de juegos, donde te ayudarán a armar una fortaleza gigante que atraiga a tu hermana. Para cumplir estas misiones, conseguirás una espada para atacar a los enemigos, un escudo para deslizarte rápidamente por el suelo y sobre el mar, unos brazaletes que te ayudarán a escalar las montañas, y una “paravela” (que realmente es un polo) que te permitirá planear desde lo alto. Ya dije que la “inspiración” es descarada, pero me encanta que sea así.

Sin embargo, conforme vayas avanzando y explorando la isla, irás descubriendo y fabricando diversos objetos que te ayudarán en tu aventura: sombreros, espadas y escudos de diferentes formas y tamaños, e incluso algunas herramientas que te ayudarán a flotar o atacar a lo lejos. La variedad de objetos que puedes conseguir es inmensa, y, si bien hay algunos que básicamente sirven para lo mismo, hay otros que te ayudarán muchísimo en el juego, que te permitirán desplazarte más rápido de un lugar a otro o que simplemente tendrán una interacción o detalle divertido. Muy probablemente estés personalizando una y otra vez a tu personaje, ya que no hay un build perfecto: podrás jugar a tu manera, y ese es el plan. Personalmente, me reí mucho cuando le puse una bandana ninja a mi personaje y se puso a correr como Naruto.

Quizá te pase como a mí, que estarás yendo hacia un lugar y de pronto te encontrarás un NPC al que deberás ayudar y terminarás olvidando lo que estabas haciendo. ¡Pero está bien! Trata de encontrar a todos, porque cada animal que conozcas en tu aventura será una “moneda” que deberás usar para desbloquear el diseño final de las tres zonas de la fortaleza, y recién cuando hayas construido las tres podrás invitar a tu hermana. Eso sí, debo reconocer que, aunque es muy divertido cumplir las misiones de los personajes secundarios, hay algunas que pueden tornarse repetitivas, como derrotar a X cantidad de enemigos o completar un reto en un tiempo límite. Aún así, es muy difícil que te canses y te llegues a aburrir, porque la isla tiene muchísimo por ofrecer y, si eres un completista como yo, vas a querer derrotar a todos los monstruos y encontrar a todos los NPC.

Aquí quiero mencionar una de las cosas que me hacen aplaudir a los desarrolladores, ya que el juego tiene muchas herramientas de quality of life (o QoL, para los amigos). Ya mencioné que algunos objetos te permiten desplazarte mucho más rápido de un lugar a otro, pero, cuando llegues a cierto punto, el mismo juego te dará las herramientas para que lo completes al 100 %. Lo aplaudo porque, mientras que en otros juegos a veces uno tiene que buscar guías en internet para descubrir todos los secretos, Lil Gator Game sabe incluir de una manera muy orgánica sus herramientas para jugadores como yo, a los que les da TOC no encontrar todo. Y, si bien no consigues una gran recompensa al coleccionar todo, sí llegas a ver una que otra escena divertida. Porque sí, vas a estar riéndote mucho con este juego si te tomas el tiempo de disfrutarlo.

Como si los conocieras de toda la vida: los personajes y los diálogos

Ahora quiero hablar de otra de las cosas que más amé del juego: sus diálogos. En una reseña anterior, hablé de cómo la carencia de ciertos elementos en un juego nos lleva a centrarnos en los demás. En Lil Gator Game, la dificultad no es un punto fuerte, pero eso consigue que nos enfoquemos más en sus personajes y en su historia. Hablaré de los primeros ahorita y de lo segundo al final.

Los diálogos de los personajes, vaya que amé los diálogos. Me paro de mi asiento para aplaudir no solo a los devs, sino al genial equipo de localización de este juego. Cada frase que dicen los personajes se siente natural, e incluso cuando se andan mandando mensajes parece que estás hablando con alguien real, alguien que de verdad conoces de toda la vida. Más de una vez, el lenguaje y las referencias que maneja este juego me hizo sonreír, y me recordó a otros juegos como Night in the Woods, que, aunque tiene como personajes a animalitos, te hace sentir que estás conociendo a humanos como cualquiera, con sus virtudes y defectos. Si prestas atención o tratas de anticiparte a lo que pueda venir en la historia, sabrás que la risa que te provoca este juego solo puede equilibrarse con momentos muy emotivos, y vaya que Lil Gator Game lo consigue.

Pero no todo es bonito y aplausos, ya que, aunque hay múltiples personajes, cada uno con sus microhistorias y formas de ser particulares, esto puede jugarle en contra para aquellos que quieren conseguir el 100 % lo más pronto posible. Esto ocurre porque a veces simplemente querrás avanzar más rápido con la historia principal, pero tendrás que comerte interacciones opcionales con otros NPC que en pocas ocasiones (menos mal) no llevan a mucho más que una bromita por aquí y un objeto por allá. Siempre puedes avanzar rápido los diálogos, pero ese no necesariamente es el punto de un juego como este.

La profundidad de la fórmula: ¿de qué va el DLC In the Dark?

Antes de cerrar esta reseña, quiero detenerme a hablar de la razón por la que estamos aquí: luego de más de tres años, Lil Gator Game ha sacado un DLC titulado In the Dark, que promete expandir su mundo y potenciar todo lo que hizo que amáramos el juego base. Debes saber que este contenido se desbloquea una vez que hayas completado la historia principal (lo que te tomará unas 4 horas), y que te brindará unas 3 o 4 horas adicionales de diversión y exploración.

Aún no voy a entrar en spoilers, pero sí debo contarte que este DLC tiene como antagonista (leíste bien, antagonista) al Rey de las Tiniebles, un cerdito que se presenta como el villano de la leyenda del guerrero lagarto y que, junto con sus secuaces, pretende gobernar el mundo (o al menos la isla). Tu tarea será hacer que estos enemigos se pongan en su contra haciendo que se vuelvan tus propios amigos, por lo que una vez más deberás recorrer el mapa, que esta vez es una cueva gigante con cuatro zonas bien marcadas, para ayudar a otros animales y formar tu propio “ejército” para enfrentarte al villano. Recorrerás con tu vagón unas enormes minas, llegarás hasta lo más profundo de una cueva de estalagmitas (¿o estalactitas? Nunca pude diferenciarlas) y treparás por las raíces de un árbol gigante, para luego descansar en tu base, donde te esperarán tus amigos.

Todo lo que leíste sobre el juego base sigue aquí: las misiones divertidas, los diálogos ocurrentes y los chistes simples y tontos que te animarán a visitar hasta el último rincón de este nuevo mapa. Y no solo eso, porque, además de incluir muchos más objetos para personalizar a nuestro querido lagartito, In the Dark trae un elemento más a la fórmula: los amuletos. Estos son objetos especiales que tendrán dos tipos de interacciones (una en el suelo y otra en el aire) y que te ayudarán a elevarte por los aires, viajar más rápido, destruir rocas que bloquean ciertas zonas o alcanzar lugares a los que no podrías llegar sin su ayuda. Cada vez que utilices los poderes especiales de estos amuletos consumirás una estrella que se regenerará una vez que toques el suelo nuevamente, pero descuida, porque estas estrellas aumentarán conforme consigas más amuletos. Cuando ya los tengas casi todos, te convertirás en una verdadera leyenda superpoderosa sin casi nada que te detenga. Más interacciones divertidas, más elementos de QoL; es como si los desarrolladores hubiesen visto todo lo que nos gustó del juego principal y lo hayan mejorado aún más.

Pero la verdadera novedad, aparte de los amuletos, la traen las misiones principales. A diferencia del juego base, donde tenías que conseguir animales para construir la fortaleza del parque de juegos, aquí deberás pedir la ayuda de unos cuantos NPC para superar retos de los “jefes” de cada zona. No voy a arruinarte la sorpresa, pero sí puedo decir que tienen ciertos elementos de rejugabilidad que harán que quieras retarlos más de una vez. Mi favorito fue el de las minas, porque me volaba la cabeza con todas las interacciones que tiene.

Si tengo que mencionar algo malo, quizá es que ciertos NPC son difíciles de encontrar y que algunos amuletos básicamente rompen el juego; sin embargo, puedes resolver lo primero con las herramientas de QoL que consigues y lo segundo siempre es opcional, por lo que tú decides cómo superar los retos que te ponen al frente.

Ahora sí, para decir lo que realmente me encantó de este juego debo hablar un poquito con spoilers, por lo que, si quieres experimentar esta historia por tu cuenta, sáltate la siguiente sección y vuelve a leerla una vez te hayas terminado todo el juego (incluido el DLC).

Todos están invitados: el mensaje de Lil Gator Game

“Quiero crear algo que todo el mundo pueda jugar”. Esta es una frase que menciona la hermana mayor y que creo que sintetiza el mensaje que tanto el juego base como el DLC quieren transmitir. Cuando crecemos, es normal que busquemos juegos más “profundos” o con temáticas “más oscuras”, pero estos muchas veces terminan siendo completados solo por aquellos que ya tienen cierta experiencia en videojuegos. Por otro lado, es un logro tremendo poder hacer un juego que cualquier persona pueda jugar, incluso niños o gente ajena a este entorno.

¿Por qué es importante esto? Porque jugar es cosa seria. Para la hermana mayor, los juegos que creó desde niña junto con su hermano la llevaron a estudiar desarrollo de videojuegos, ya que descubrió que su pasión era crear historias y mecánicas que otros puedan disfrutar. Piensa en los juegos que probaste cuando eras pequeño o pequeña: algunos tal vez eran difíciles, pero la simpleza de otros hizo que pudieras completarlos y te enamoraras cada vez más de esta industria. Quizá, como a la hermana mayor, a veces las responsabilidades de la vida te hayan alcanzado y ya no tengas tanto tiempo para jugar, pero, tan importante como es recordar que no puedes forzar a otros a volver a cuando todo era más sencillo, tampoco debes olvidarte de que jugar no es perder el tiempo, sino que puede ser una forma de conectarte con los que amas y con tu propio yo del pasado. Como diría Champ de Plano de Juego: “Trabaja duro, pero nunca dejes de jugar”.

Este concepto se ve expandido con su DLC, porque hacer un juego en el que todos puedan participar implicará hacer lo posible por incluir hasta a la persona más difícil. Sí, es cierto que hay gente muy cruel en internet, pero también hay personas que por el propio contexto en el que han vivido solo conocen la hostilidad, y son estas las que tienden a quedarse solas. Este es el caso del antagonista del DLC, porque, si te pones a pensar, él solo quería jugar a su manera, y los protagonistas no hicieron otra cosa que poner a sus “amigos” en su contra. Sin embargo, Lil Gator Game nos recuerda que todos tienen derecho a jugar y a una segunda oportunidad. El juego base se trata de hacer amigos para jugar mejor, pero el DLC se trata de no dejar solos incluso a los más difíciles, y la forma en la que te hace llegar el mensaje de “Quiero crear algo que todo el mundo pueda jugar” es muy emotiva.

¿Vale la pena Lil Gator Game: In the Dark?

Definitivamente. Si has jugado A Short Hike o Night in the Woods, vas a amar Lil Gator Game: In the Dark. Su historia simple pero con toques de profundidad, sus diálogos ocurrentes y sus personajes icónicos harán que te enamores de su mundo y que no quieras dejar tu isla de juegos. MegaWobble cumple con su objetivo: hacer un juego que sea para todos, y, aunque tiene muy pocas cosas repetitivas, te mantendrá pegado hasta que conozcas a todos los personajes, encuentres todos los objetos y armes el juego más grande que un grupo de niños puedan hacer. Porque sí, a veces es importante conectar con nuestro niño interior, ese que ve la vida con ojos más simples, que no tiene tantos prejuicios al conocer personas y que busca verles el lado positivo a todas las cosas mientras juega.

Si no has jugado Lil Gator Game, ve a conseguirlo ahora mismo, porque está disponible en Steam, PlayStation, Nintendo Switch y Xbox, y, junto con su DLC, te promete de 7 a 10 horas de entretenimiento para todas las edades. Y no lo olvides: jugar es cosa seria.

PROS

– Historia divertida y emotiva
– Localización magnífica
– Mecánicas que promueven la creatividad
– Muchas opciones de QoL

CONTRAS

– El juego base tiene demasiados personajes y diálogos
– Algunos personajes del DLC son difíciles de encontrar
– Unas pocas misiones son repetitivas

NOTA

8.5

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