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Nos Dicen Gamers

Senua’s Saga: Hellblade II – Review: Más que un juego, una experiencia

Hellblade 2 salió a la venta el pasado 21 de mayo para Xbox Series X|S y PC.
Hellblade II es una experiencia audiovisual increíble: el apartado grafico es de lo mejor que se ha visto en la historia de los videojuegos.

Analizado en PC

Ahora me tocó probar Senua’s Saga: Hellblade II y ver el porqué de tantas reacciones mixtas a este juego y si es que vale la pena jugarlo.

Ya en el 2017, cuando salió la primera entrega de este juego, me dejó impactado de lo bueno que era y se convirtió en uno de mis títulos favoritos y de lo mejor que salió en ese año, por lo que les tenía fe a los chicos de Ninja Theory. Aquí paso a contarte qué me pareció y si es que vale la inversión de tu tiempo en este título.

Recordando la historia

Para empezar, y si es que no jugaron el primero, el juego en sus primeros minutos nos presenta un breve, pero conciso, resumen de lo que fue la historia del primer juego para ponernos en contexto y tengamos fresca la narrativa.

Si bien es cierto, con este corto resumen, no es enteramente necesario haber jugado el primero para disfrutar de este, les recomiendo con todas mis fuerzas que se hagan un favor y jueguen Hellblade: Senua’s Sacrifice, la primera parte de esta entrega: no se van a arrepentir ni un segundo.

El juego comienza literal en donde se quedó el primero, con una Senua buscando la forma de detener a aquellos que le hicieron daño a la gente de su tribu que está desapareciendo. Esto va sumado a su propio trastorno mental, a la pérdida de su amado, la psicosis y las voces en su cabeza que no se van, pero con una protagonista más madura, que ha aprendido a vivir con ellas y sobrellevarlas de mejor manera.

Hellblade 2 seguirá dando que hablar en la industria.

Hellblade II es continuista, pero marca distancias

Para lograr su objetivo, Senua se deja capturar por los esclavistas para poder infiltrarse en la base enemiga. Por cosas del destino, este plan falla y termina naufragando, pero su convicción la anima a seguir adelante y enfrentarse a todo lo que se le ponga en el camino. Esto ya nos da una idea de que esta nueva aventura ya no va a ser tan introspectiva y personal como la primera, sino que involucrará nuevos personajes con los que tendremos que interactuar, conocer, confiar en alguno de ellos, para así poder avanzar. La historia esta vez es más rica al poner más personajes a interactuar con Senua y a su vez con las voces en su cabeza, que también intervienen en estas interacciones. Me gustó esta parte.

Y es que ahora la narrativa no solo se centra en Senua y su enfermedad mental, sino también en diferentes personajes que ella irá conociendo a lo largo del juego. Es por eso por lo que decía que esta vez no se siente tan personal, porque en la primera entrega toda la historia se centraba en ella y su trastorno; en cambio aquí se centra en el viaje, en el camino que ella decide tomar para ayudar a su gente y por consecuencia, en las personas que va a ir conociendo a lo largo de este, independientemente si sean buenas o malas.

Las voces de Senua ahora conviven con el resto de personajes de la narrativa.

Esto hace que el viaje no sea de descubrimiento y aprendizaje personal, sino más bien una aventura más amplia, más heroica que, ojo, no está mal. Todo bien con este cambio que se siente como una progresión en la historia de Senua, un avance respecto a su vida, con una protagonista que ya aceptó su psicosis y aprendió a vivir con ella (aunque debería de decir “manejar” porque se nota que, por momentos, aún no tiene plena confianza en sí misma, pero que lo está intentando). Es más, hasta se nota en las propias voces que escucha que, si bien no son las más alentadoras del mundo, algunas le tienen un poco más de fe que antes. Es una evolución lógica, pero lo que sí es que es diferente a la primera entrega y eso puede llegar a confundir un poco.

La experiencia lo es todo

El juego apuesta una vez más por la experiencia, por la inmersión del jugador en el mundo del juego con el mínimo de distracciones. Prueba de ello es que no tenemos una interfaz de juego, no tenemos mapa o equipo en un inventario: simplemente eliminan cosas comunes en cualquier otro juego para centrarse en la experiencia del jugador.

Más de lo mismo

Respecto al gameplay, no cambia mucho desde la anterior entrega: es prácticamente lo mismo. Esquivas, bloqueas y tienes 2 tipos de ataque, y un espejo con el cual tendremos una barra que, al llenarse, podremos poner el tiempo más lento. Ahí acaba. La verdad que la diferencia es que han pulido un poco más este apartado sintiéndose más orgánico y con una mejor coreografía (que por ahí vi que se basaron en la Batalla de los Bastardos de Game of Thrones), pero no hay mucha evolución tampoco.

Por momentos sentí que estos combates se volvían repetitivos, más cuando tenía secuencias de enemigo tras enemigo y podía estar 10 minutos peleando, lo que hacía que estas batallas se volvieran un poco más de lo mismo sin tener algo nuevo que mostrarme.

Algo similar me pasaba con los puzles, que también son un calco de la entrega anterior, y que por momentos sentí que hasta se han vuelto más sencillos. Ya avanzado en el juego, se me hicieron un tanto molestos por lo sencillos que eran, que parecía que solo estaban ahí para estorbar y entorpecer la narrativa del juego.

Los rompecabezas se han vuelto más sencillos en este videojuego.

Lo otro es que a veces nos encontramos caminando por varios minutos sin que nada pase, lo que es un poco tedioso. El juego es lineal, siempre será el mismo camino, pero por momentos sí sentí que perdía tiempo de juego solo caminando sin más que hacer.

El apartado que hace brillar a Hellblade II

Pasamos al plato fuerte de Senua’s Saga Hellblade II: el apartado audiovisual. Para comenzar, este juego es de lo mejor que he visto a nivel visual en un videojuego en mi vida. Al César lo que es del César: es completamente espectacular. Esto sí es next gen, esto es sacarle el jugo a Unreal Engine 5.

El apartado visual es una delicia, con escenarios detallados al extremo. Todo es un sobresaliente en este apartado: iluminación, animaciones, reflejos… es que no puedo parar con los elogios aquí porque la verdad es que es una cosa de locos. Solo queda aplaudir el gran trabajo que ha hecho la gente de Ninja Theory acá: ¡para quitarse el sombrero! Y ni te hablo del modelado de personajes, las expresiones fáciles, las caras, los trajes. Todo es un conjunto de perfección en este aspecto.

Esto, sumado a una gran dirección de arte, hace que el juego cierre en un sobresaliente con letras mayúsculas y subrayado.

Y aquí viene el otro apartado que no se queda atrás tampoco: el musical. El soundtrack complementa de manera precisa cada escena. La música y el entorno del juego se vuelven uno mientras se está jugando. Los sonidos son otra parte importante muy bien lograda. Ejemplo son los sonidos del ambiente, los efectos y, claro, las propias voces de la cabeza de Senua que gracias al sonido binaural, sientes como vienen de todas direcciones.  

Los geniales panoramas en Hellblade 2.

Voces que enamoran

Mención aparte, pero no por eso menos importante, son precisamente esas voces. Melina Juergens, ¡por Dios, qué tal interpretación! Si ya en el primer juego había sido sobresaliente, acá escala a niveles insospechados. Cada palabra, cada sonido que emite, cada susurro, cada suspiro, y esto sumado a las expresiones faciales que han usado, mamitaaaaa… ella es Senua y no hay duda alguna de eso. Acuérdense de mí de que va a arrasar en la temporada de premios con los de mejor interpretación. Lo firmo. Y a esto súmale las grandes interpretaciones de los demás personajes que no se quedan atrás en su labor. Cero quejas.

Y aquí un consejo: por favor, hazle caso a la pantalla inicial de Hellblade II y juégalo con audífonos. Con eso tendrás la mejor experiencia posible de este juego.

Mi único comentario sería que no hay doblaje al español, solo subtítulos en muchos idiomas, pero ¿por qué menciono esto? Porque hay escenas donde tienes que prestar mayor atención a lo que pasa en pantalla, y si es que no sabes inglés, puede que te pierdas algún momento por estar leyendo los subtítulos. Eso sí me molestó un poquito.

Hellblade 2 sobresale en todo su apartado técnico, siendo el más representantivo de esta nueva generación.

¿Vale la pena Hellblade II?

Hellblade II es una experiencia en todo sentido, tanto cinematográfica, sensorial como audiovisualmente. Y sí, es un juego continuista, no innova en nada, no implementa mecánicas, hace lo mismo que su primera entrega, pero eso no necesariamente es malo, porque lo hace nuevamente bien.

Los combates son más viscerales y mejor coreografiados que antes, aunque por momentos algo repetitivos. Lo mismo pasa con los puzles, que en algunos momentos ya cansan. Pero lo que quiere Hellblade II es darte una experiencia y lo sabe hacer: es un juego diferente, atípico, pero intenso con una gran historia, con un gran apartado audiovisual que es de lo mejor que se ha visto en la historia de los videojuegos, y que además nos regala grandes momentos. Un viaje emocional digno de ser jugado.

Y por si esto no fuera poco, toca temas como la psicosis o problemas mentales de forma respetuosa y que te hace reflexionar. Es una vivencia dura y desgarradora donde sientes que Senua realmente la pasa mal, te genera empatía hacia el personaje y te hace sentir como si tú también estuvieras pasando por esa situación.

Hellblade II termina siendo un buen juego y una gran experiencia, con algunos puntos en contra que no le quitan lo bueno que es. ¿Es mejor que el primero? Personalmente digo que no, porque la experiencia íntima del primero me gustó más, pero eso no quita que haya disfrutado mucho este y que lo considere un juego recomendable y digno de probar.

PROS

– Apartado visual impecable
– Buena historia
– Todos los elementos del juego logran crear una gran experiencia
– Muy buen modo foto

CONTRAS

– Puzles demasiado sencillos
– Por momentos repetitivo
– Gameplay muy continuista

NOTA

7.5

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