Ubisoft desconectó todos sus juegos y sistemas durante varias horas a nivel mundial este martes, al mismo tiempo que se confirmó el despido de un empleado que había sido suspendido por criticar públicamente a la compañía. El mantenimiento global comenzó a las 8:00 a. m. (hora de Lima, Perú) y afectó a todas las plataformas, debido a lo que Ubisoft describió como una intervención técnica programada, aunque sin detallar sus causas.

¿Qué pasó con los servidores?
La compañía anunció la interrupción del servicio a través de redes sociales, donde señaló que se trataba de una “ventana de mantenimiento que afectará a todos los juegos y servicios de Ubisoft en todas las plataformas”. Advirtió que “las sesiones activas podrían verse interrumpidas durante este periodo”, lo que provocó la desconexión simultánea de millones de jugadores.
El apagón afectó a franquicias clave, por ejemplo, Rainbow Six Siege, Assassin’s Creed, The Division, The Crew y For Honor. Sin embargo, plataformas de seguimiento como Down Detector no registraron un aumento significativo de incidencias. En otras palabras, el impacto visible fue limitado, ya que el mantenimiento se produjo en un horario con menor actividad global.
Por otra parte, ese mismo día se confirmó el despido de David Michaud-Cromp, empleado de Ubisoft durante más de 13 años. Días antes, el propio trabajador había comunicado en redes sociales que la empresa lo suspendió durante tres días por “comentarios públicos que expresé sobre la política de regreso a la oficina de la empresa, y por un supuesto incumplimiento del deber de lealtad”.
Posteriormente, se difundieron capturas de mensajes publicados por Michaud-Cromp en Agora, el canal interno de comunicación de Ubisoft. En ellos, criticó decisiones estratégicas y afirmó que la inversión en juegos como servicio es una política que “sigue volviendo para mordernos en los cojones”. Así mismo, cuestionó la dirección de Vantage Studios y aseguró que “los empleados son quienes pagan el precio de decisiones ejecutivas erróneas, mientras los directivos siguen nadando en millones de dólares”.
Según explicó Michaud-Cromp, Ubisoft concluyó que “ya no puedo seguir trabajando en la empresa”. En consecuencia, la compañía decidió poner fin a su relación laboral. Ubisoft tuvo la oportunidad de comentar ambos hechos, pero no emitió declaraciones públicas al respecto.
¿Casualidad o mala semana para Ubisoft?
Cuando los servidores se apagan y las voces críticas se silencian, el problema ya no es solo técnico. Ubisoft muestra cómo las decisiones de arriba siguen teniendo consecuencias abajo, mientras que cuestionarlas puede salir caro. En una industria que presume de innovación, tal vez lo más urgente sea modernizar la forma en que se escucha y se protege a quienes hacen posibles los juegos.






