Shuhei Yoshida, una de las figuras más influyentes en la historia de PlayStation, explicó durante su intervención en el evento australiano ALT: GAMES por qué dejó de dirigir los estudios internos de Sony en 2019.
Sus palabras llamaron la atención por su franqueza inusual, especialmente tratándose de alguien que pasó décadas dentro de la compañía y que hasta entonces había mantenido un perfil discreto sobre los motivos reales de aquel cambio de rol.
El exdirectivo afirmó que Jim Ryan quiso apartarlo del área first party porque no le hizo caso, y que Ryan le pidió hacer algunas cosas que él mismo calificó de «ridículas», peticiones a las que se negó a acceder. Yoshida no precisó en qué consistían esas solicitudes, por lo que el contenido concreto de la disputa sigue siendo desconocido, aunque sus declaraciones dejan claro que la ruptura no fue amistosa ni producto de una decisión compartida.
Yoshida estuvo al frente de los estudios first party de PlayStation durante once años, un periodo en el que supervisó el desarrollo de algunos de los mayores éxitos de la marca, participando en la evolución de equipos como Santa Monica Studio, Naughty Dog o Sucker Punch, responsables de franquicias como God of War, Uncharted, The Last of Us o Ghost of Tsushima. Este último fue uno de los proyectos que gestionó justo antes de ser apartado de la presidencia de Worldwide Studios.
Lo que pasó después: de PlayStation Studios a los juegos independientes
Aunque Yoshida utilizó la palabra «despedido» para describir ese cambio, lo cierto es que no abandonó la compañía en ese momento. Tras dejar la presidencia de Worldwide Studios, pasó a encargarse de una iniciativa centrada en reforzar la relación de PlayStation con los estudios independientes, un ámbito en el que trabajó hasta su salida definitiva de Sony en enero de 2025.
En declaraciones previas, el propio Yoshida explicó que Jim Ryan le ofreció dos opciones: aceptar ese nuevo puesto o abandonar la empresa. «No tenía elección», comentó en aquella ocasión, aunque también señaló que siempre le había interesado apoyar a desarrolladores independientes y que decidió asumir ese rol. Una postura que, vistas sus palabras actuales, parece haber sido más resignación que entusiasmo genuino.
Las declaraciones llegan más de un año después de su salida definitiva de Sony y ofrecen una lectura nueva sobre uno de los movimientos internos más comentados de PlayStation en la última década. Por ahora no se ha detallado a qué se refería Yoshida con esas «cosas ridículas», por lo que no se conocen los motivos concretos de la discrepancia entre ambos directivos. Jim Ryan, por su parte, dejó la presidencia de Sony Interactive Entertainment en 2024 y tampoco se ha pronunciado al respecto.






