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Nos Dicen Gamers

Reigns: The Witcher – Review: un paso adelante para la saga

Nerial nos trae un nuevo Reigns después de años, y se siente como la evolución natural de la fórmula, con todo y mecánicas nuevas

Analizado en PC

Allá por el 2020, cuando todos estábamos encerrados “dos semanitas nomás” y mi PC se había malogrado, me puse a buscar juegos para celular, y un bundle me llamó la atención: Reigns y Reigns: Her Majesty, un par de juegos de… ¿cartas?, ¿estrategia?, ¿citas? La respuesta es un sí, todo eso.

Aunque la premisa se me hizo extraña al inicio, su estilo visual me gustó bastante, y vi reseñas que decían que eran juegos buenísimos, así que decidí darles una oportunidad. Y tenían razón: me encontré con dos joyitas que tenían varias capas de profundidad y que me tuvieron enviciado por horas.

Con los años, Nerial (los desarrolladores) sacaron otros juegos de la saga Reigns, entre los que destacó una colaboración con Game of Thrones, donde encarnas a distintos personajes de los libros de George R. R. Martin. Sin embargo, la última entrega de la saga salió en 2022 y, aunque el estudio desarrolló otros juegos en años recientes, nada supimos de Reigns… hasta hace poco.

Este silencio se terminó cuando, hace unas semanas, Nerial y Devolver Digital anunciaron Reigns: The Witcher, una colaboración con CD Projekt Red, conocidos por Cyberpunk 2077 y, por supuesto, por la saga The Witcher. Después de tanto tiempo de espera, ¿es esta nueva entrega un regreso triunfal o Nerial caerá ante las lanzas enemigas? Para dar mi sentencia, analizaré su historia, sus mecánicas y qué la diferencia de sus predecesores.

Es un papucho: encarna al mismísimo Geralt

Si llegaste a ver a Henry Cavill y dijiste: “Soy ese”, ahora es tu momento para lo puedas decir en serio, porque Reigns: The Witcherte permite estar en la piel del mismísimo hechicero Geralt de Rivia, así que, si eres fan de la saga, este spinoff es un juego que te ayudará a que la espera por el anunciado The Witcher IV sea más llevadera.

Ahora, te preguntarás, ¿qué pasa si nunca he puesto un dedo en los juegos de The Witcher? En primer lugar, déjame darte la mano, porque estamos en las mismas. En segundo lugar, debes saber que no es necesario que te sepas la historia para disfrutar este juego, ya que te encontrarás con personajes mitológicos que cualquiera puede conocer y que te ayudarán en la inmersión.

Sin embargo, este juego no se trata realmente de Geralt, ya que el protagonista real es Jaskier (o Dandelion, en inglés), un bardo que va de posada en posada contando las travesías del hechicero. Tu trabajo será narrar la historia de tal modo que tanto el nombre de Geralt como el de Jaskier sea conocido por todos, y esto implicará cantar sobre los lugares que visita, la gente que conoce o incluso las muertes que pueda tener. Así que sí, estamos hablando de un relato dentro de otro relato, pero, para explicarme un poco más sobre esto, es necesario hablar de las mecánicas.

Decisiones… cada día: el Reigns de toda la vida

Como ya dije, esta entrega pertenece a la saga Reigns, por lo que quiero detenerme aquí un momento para explicar en qué consisten estos juegos. En Reigns, el protagonista tiene que tomar decisiones constantemente al puro estilo de una aplicación de citas: haciendo swipe a la izquierda o a la derecha en las cartas que aparezcan frente a él. Dependiendo de qué elijas, tendrás unos medidores que se irán llenando o vaciando, y que deberás mantener equilibrados si no quieres terminar en una tumba.

Todo esto sigue presente en Reigns: The Witcher. El bardo contará una historia en donde Geralt tendrá que interactuar con humanos, seres fantásticos como duendes o bestias, decidir si utilizará o no sus habilidades mágicas, y escoger entre si combatir contra ciertos rivales o no. Tus elecciones serán importantes, ya que, por ejemplo, si te decides por una ruta pacífica y evitas las peleas, Geralt terminará retirándose de su aventura y ya no habrá más historias que contar. O, por ejemplo, si agradas más a los humanos que a las criaturas fantásticas, estas últimas podrán llevarte a destinos mortales tan violentos como ridículos.

¡Pero descuida! La muerte es solo parte de la trama. Como si de un roguelike se tratase, cada vez que pierdas podrás empezar de nuevo, ya que Jaskier barajará un nuevo grupo de cartas que te permitirán conocer a más personajes, vivir diferentes aventuras y tomar decisiones distintas. Cada sesión durará entre 5 a 15 minutos y, en general, no va a ser tan sencillo que una partida se parezca a otra, aunque no faltará una que otra vez en la que te encuentres situaciones muy parecidas o tengas que cumplir objetivos específicos.

¿Objetivos? Así es, porque, aunque no lo parezca, todas las entregas de Reigns tienen un inicio y un final, y esta no es la excepción. Sin embargo, antes de hablar de eso, quiero mencionar las cosas en las que Reigns: The Witcher se distingue de sus predecesores, porque, si jugaste Reigns y Reigns: Her Majesty, habrás notado que la fórmula no cambió mucho. Y, aunque este spinoff no plantea algo que sea muy distinto, sí agrega mecánicas que le dan un poquito de frescura al gameplay de toda la vida.

Parao’ y sin polo: la evolución de la fórmula

Reigns: The Witcher agrega tres mecánicas nuevas: las cartas de hilos narrativos, los combates y las canciones. Cada uno tiene sus puntos positivos y negativos.

Comencemos por las cartas. Al empezar cada partida, se te presentarán tres cartas con hilos narrativos que podrás contar. Por ejemplo, a veces tu misión será descubrir a unos mercaderes estafadores, o encontrar el tesoro de una cueva, o simplemente enamorarte. Cada carta es una trama que el bardo podrá contar. Para cumplir estos objetivos, deberás tomar decisiones que te lleven a avanzar en el progreso de estos hilos narrativos hasta obtener tres estrellas en cada carta, luego de lo cual esta desaparecerá para que puedas completar otras más. Pero ¡cuidado!, porque este progreso casi siempre se reiniciará con cada partida, por lo que tendrás que tomar tus precauciones para no morir antes de cumplir con tu cometido. Esta mecánica dinamiza mucho las partidas y hace que no sean tan repetitivas; sin embargo, en ocasiones no tendrás tan claro lo que debes hacer o morirás antes de lograr tu objetivo, por lo que puede llegarse a sentir frustrante o como que estás desperdiciando tu tiempo. Aún así, hay veces en las que podrás completar las tres cartas en una sola partida, lo que, déjame decirte, se siente muy satisfactorio.

En segundo lugar, algo que quizá no sea novedoso para otros juegos pero sí para la saga Reigns es el combate. En Reigns: The Witcher, cuando llenas tu barra de combate (representada por una espada en el extremo derecho), tendrás que pelear contra un enemigo, y si eres derrotado corres el riesgo de perder tu partida. Ahora bien, debo reconocer que esta mecánica de combate está muy simplificada, ya que consiste en mover una ficha que representa a Geralt en la parte baja de un tablero y evitar que las fichas de los enemigos te toquen a la vez que intentas alcanzar las fichas que te permitirán atacarlos. Luego de esquivar y acertarle a las cartas correctas, el combate terminará y podrás continuar con la historia. La mayoría de las peleas son sencillas, aunque de vez en cuando te encontrarás con enemigos más fuertes contra los que tendrás que pensar más rápido o utilizar hechizos que te permitan derrotarlos. Aún así, a veces se siente que no tienen mucho impacto en la trama general, por lo que incluso puedes evitar algunos combates repetidos.

Por último, tenemos las canciones. No voy a entrar en spoilers de la historia general del juego, pero, si has probado las otras entregas de Reigns, sabrás que el loop de muerte y resurrección no es todo en el juego, ya que, conforme vas avanzando en tus partidas, descubrirás que hay una trama más profunda y oculta que deberás resolver. Esto se manifiesta en las canciones. Aquí, cada ronda que juegues y cada carta que completes te permitirá subir de nivel, y con cada uno conseguirás más cartas con objetivos a cumplir. Además, irás desbloqueando diferentes muertes de Geralt, lo que le permitirá a Jaskier visitar distintos lugares en donde deberá valerse de las cartas que hayas desbloqueado para contarle a un “cliente” una historia en particular del hechicero, para así poder hacerse de un renombre a lo largo de todo el reino. Conforme sigas avanzando con el juego, irás desbloqueando más canciones, por lo que cada partida que juegues te acercará más hacia el final del juego… y tal vez puedas descubrir uno que otro final alternativo.

Déjalo cocinar: la metaficción en la saga Reigns

Esta historia oculta dentro de la historia es algo que ha caracterizado a las entregas de Reigns desde el primerísimo juego, y para descubrirlas deberás seguir intentando y tomando las decisiones correctas que te lleven a revelar sus misterios. Esta metaficción, esta capa más profunda, repleta de enigmas y tramas más oscuras, fue lo que me terminó enamorando de estos juegos. Pero siento que Reigns: The Witcher se toma más tiempo que sus predecesoras para revelarte sus misterios, por lo que algunos jugadores podrían quedarse solo en la capa externa y no descubrir todo lo que esta entrega tiene por ofrecer.

Al final, Reigns: The Witcher es un juego que cocina a fuego lento sus misterios, y que corre el riesgo de parecer un videojuego simple para aquellos que no conozcan tanto la saga. Sin embargo, los que han probado los anteriores saben que habrá una olla de oro esperándolos al final del arcoíris. Aún así, siento que los originales llegaban más rápido a la trama más profunda que este, y no creo que esta lentitud sea algo que le juegue a favor de la entrega más reciente de Nerial.

¿Vale la pena Reigns: The Witcher?

Sí, puedo recomendarlo, aunque con ciertas reservas. Si nunca has jugado ningún Reigns o te interesa el universo de The Witcher, este juego es un buen punto de partida, ya que sí creo que penaliza menos algunas malas decisiones del jugador y da más oportunidad de seguir jugando sin morir. Sin embargo, si ya has llegado al verdadero final de las entregas anteriores, tal vez este juego te deje deseando más plot twists o subtramas alucinantes, ya que se toma su tiempo para contarte esa historia más profunda.

Aún así, para ser un juego cuyas mecánicas pueden tornarse repetitivas con cada entrega, Reigns: The Witcher ha sabido diferenciarse de las anteriores y traer cosas nuevas a la saga, por lo que también puede agradarle a los más veteranos. Eso sí, mencionemos lo obvio: estos juegos están hechos para celulares o dispositivos móviles. Ahí es donde podrás disfrutar de la experiencia completa, porque el swipe y el combate se sienten raros en PC o consolas. Al ser un juego “casual”, es perfecto para jugarlo mientras estás en el carro o esperando en algún lugar, porque sus partidas rápidas permiten que lo pruebes una y otra vez. Mi sentencia para Geralt: estar destinado a jugarse en móviles y a tener paciencia para descubrir todo lo que tiene por ofrecer.

PROS

– Mecánica adictiva y partidas rápidas
– Variaciones que le dan un poco de frescura al juego
– Gameplay que ha evolucionado ligeramente

CONTRAS

– Avanza lento y puede llegar a ser frustrante
– Juego hecho para celulares; no recomendado para otras plataformas
– Otras entregas generan un misterio más pronto

NOTA

7.5

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