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Nos Dicen Gamers

Análisis de Splatoon Raiders: Un baldazo de frescura 

Splatoon ha tomado una decisión completamente opuesta a lo que esperaban los fans, y todo indica ha sido el mejor rumbo para la franquicia.
Splatoon ha tomado una decisión completamente opuesta a lo que esperaban los fans, y todo indica ha sido el mejor rumbo para la franquicia.

Analizado en Nintendo Switch 2

Tengo una relación bastante curiosa con la saga Splatoon. Nunca tuve una Wii U, así que recién pude jugar lo bastantes años después. Splatoon 2 me lo prestaron y le dediqué unas cuantas horas, diez aproximadamente. Con Splatoon 3 me pasó exactamente lo mismo. Por muy buenos y divertidos que sean estos juegos, y por mucho que me gusten, nunca terminaron de ser para mí. No soy de jugar títulos enfocados en el multiplayer.

Siempre ha sido curioso como Nintendo le pone tanto esfuerzo al modo para un jugador de Splatoon. Hoy en día la mayoría de juegos centrados en el multijugador apenas lo descartan directamente la eliminan porque «son por las puras». Splatoon, en cambio, siempre fue en contra de esa idea. Desde la primera entrega ha incluido campañas individuales relativamente cortas, pero bastante cuidadas, al punto de que incluso llegaron a recibir expansiones propias.

Nintendo también está manejando de una forma bastante curiosa el primer año de la Nintendo Switch 2. En lugar de apostar por lo ya conocido, decidió rescatar varias sagas que llevaban años olvidadas o desarrollar experimentos. Por eso, cuando muchos esperaban el anuncio de Splatoon 4, la sorpresa fue enorme: el siguiente juego de la franquicia sería una aventura completamente para un jugador con Splatoon Raiders. Y la pregunta era inevitable. ¿Cómo conviertes un juego a singleplayer cuya identidad es el multiplayer?

Lujoso accidente

Megan, Angie, Rayan y nuestro protagonista, un mecánico, viajaban en helicóptero cuando una fuerte tormenta provoca que la aeronave pierda el control y termine estrellándose en un enorme archipiélago. Por fortuna, todos sobreviven al accidente. Tras varias semanas sobreviviendo, el mecánico en una de sus expediciones en busca de recursos, termina encontrando un misterioso robot que revela la ubicación de innumerables tesoros escondidos por todas las islas.

Nuestros protagonistas, en lugar de buscar como regresar a casa, deciden explorar el archipiélago y hacerse con todas las riquezas que puedan encontrar. Así comienza la aventura.

Nuestro objetivo será recorrer cada rincón de la isla en busca de minerales, reliquias históricas y toda clase de materiales valorados en millones. En el camino tendremos que enfrentarnos a los salmonoides y, casi por accidente, iremos descubriendo un poco más sobre el pasado de nuestros protagonistas y del propio universo de Splatoon.

Y ya está.

La premisa suena bastante épica cuando comienza, pero la historia del juego como tal, termina siendo bastante olvidable. Existe únicamente para justificar la exploración del archipiélago. Hay cinemáticas, conversaciones y momentos dedicados a los personajes, pero gran parte del diálogo termina sintiéndose como relleno. Estas cinemáticas y dialogos solo han servido como una granja de memes para la comunidad.

Lo más interesante está completamente fuera de la campaña principal. Mientras exploras los escenarios puedes encontrar pergaminos repartidos por los mapas que amplían el lore de la franquicia. Estos documentos hablan sobre los salmonoides, las distintas localizaciones y muchos otros detalles del mundo de Splatoon. Si eres fan de la saga, probablemente esa sea la mayor recompensa por explorar cada rincón del archipiélago, porque el trasfondo del universo resulta mucho más interesante que la historia que intenta contar.

Pintura, recursos y un bucle adictivo

Hay algo que dejar claro desde el principio. Splatoon Raiders es un looter shooter. Como el propio nombre del género indica, el juego gira alrededor de explorar, conseguir recursos y mejorar constantemente tu equipamiento.

El sistema de progresión es, sin exagerar, extremadamente adictivo. Desde el inicio se nos da a elegir entre tres tanques de pintura que funcionan como arquetipos de juego: velocidad, ataque y estrategia. Cada uno cuenta con gadgets exclusivos, herramientas que sirven para facilitar tanto la exploración como el combate, y que pueden mejorarse mediante un sistema de potenciadores repartidos por toda la aventura.

A esto se suman las reliquias, una especie de medallones que otorgan mejoras pasivas y permiten adaptar la forma de jugar de cada persona. Conforme avanzamos, cada tanque puede evolucionar hasta tres niveles , aumentando la cantidad de gadgets disponibles e incluso permitiendo combinar habilidades propias con herramientas pertenecientes a los otros tanques. Todo este progreso depende de los huevecillos que dejan los Salmonoides al ser derrotados. Por fortuna, podemos cambiar de tanque de pintura en cualquier momento, por lo que no estarás amarrado a algo que no te termine de convencer. 

Nuestra base funciona como un centro de operaciones que también evoluciona junto a nosotros. Además de minerales, que actúan como la moneda principal del juego, iremos consiguiendo toda clase de materiales que permiten ampliar las instalaciones y desbloquear nuevas funciones. Durante los niveles, recolectaras nuevas armas para todos los estilos de juego, cada una con sus propios niveles, rarezas y estadísticas.

Nuestro personaje también tiene su propio árbol de progresión. Al subir de nivel recibiremos puntos de habilidad que podremos invertir en aumentar el daño de las armas, potenciar los gadgets, incrementar la vida máxima o ampliar la capacidad para equipar mejoras. 

Puede sonar como un sistema bastante complejo, especialmente para quien no está acostumbrado a este tipo de juegos, pero en realidad todo se explica sorprendentemente bien. La introducción  aunque siendo algo lentilla, explica todo bastante bien, los menús están bien organizados, la información es clara y es realmente difícil perderse entre tantas opciones.

Un archipiélago por explorar

El diseño de niveles de Splatoon Raiders me ha sorprendido bastante. Lo más fácil hubiera sido hacer escenarios lineales llenos de salmonoides y ya está, pero se decidió aprovechar que toda la aventura transcurre en un enorme archipiélago para crear mapas mucho más abiertos y variados.

Aunque los niveles principales tienen como objetivo encontrar cofres del tesoro, cada uno también esconde un pergamino con información del lore y brújulas ocultas. La exploración  de cada nivel si bien es limitada, es lo más que suficiente. Constantemente encontrarás pequeños desvíos con recursos, materiales o secretos que recompensan al jugador curioso.

La variedad de misiones también ayuda bastante. Hay niveles centrados en conseguir huevecillos de salmonoide en el menor tiempo posible, otros donde deberás reunir una cantidad mínima para activar enormes cristales que bloquean el avance, zonas mucho más abiertas que invitan a recorrer varias islas antes de completar el objetivo e incluso escenarios separados por capas.

Pero lo que realmente evita que la exploración se vuelva repetitiva es la forma en la que el propio escenario participa en la jugabilidad. No todo consiste en buscar tesoros rodeados de enemigos. Hay una gran cantidad de secciones de plataformas donde tendremos que impulsarnos con plantas gigantes, atravesar aros de calamar, recorrer tuberías, deslizarnos por rieles y utilizar las mecánicas de movimiento características de Splatoon. Todo esto hace que desplazarse por las islas sea bastante más divertido de lo que esperaba.

Mis favoritos, sin embargo, son los niveles ocultos.

En los escenarios principales podremos encontrar tres tipos distintos de brújulas escondidas. Descubrir cómo funciona cada una desbloqueará un nivel secreto que recompensa al jugador con puntos de habilidad, la verdadera gracia está en que rompen por completo el ritmo habitual del juego.

Estos desafíos dejan de lado el combate y se convierten en pequeños niveles de plataformas y puzles. Algunos te quitan el arma por completo, otros desactivan los gadgets, mientras que en varias ocasiones te obligan a utilizar gadgets que probablemente nunca habías usado antes. Son pruebas cortas, pero muy ingeniosas, que te obligan a salir de tu zona de confort y a entender las mecánicas desde otro punto de vista.

Es una forma muy inteligente de romper el ciclo constante de explorar, combatir y conseguir recursos. Además de recompensar al jugador, sirven como un pequeño descanso entre expediciones y hacen que el diseño de niveles tenga mucha más personalidad.

Para terminar con el diseño de niveles, hay que hablar del modo Spicy. La gran mayoría de escenarios cuentan con una segunda versión mucho más difícil que se desbloquea conforme avanzamos en la aventura. Son versiones más exigentes de niveles que ya completamos. Los salmonoides son mucho más fuertes, aparecen en mayor cantidad y los objetivos también requieren un mayor esfuerzo. A cambio, las recompensas mejoran bastante.

Me ha gustado bastante este sistema porque el juego base ya tiene una dificultad moderada, por lo que el modo Spicy funciona como un desafío pensado para quienes quieren exprimir aún más la rejugabilidad. Una dificultad bastante más elevada sin sentirse injusto. 

Sin embargo, considero que está algo desaprovechada, pudo haber ido un paso más allá. La dificultad se basa casi exclusivamente en aumentar números: enemigos con más vida, más cantidad de enemigos y mejores recompensas. Funciona si. Pero en los personal me hubiera gustado que estas versiones aprovecharán la oportunidad para modificar los propios escenarios, agregando rutas alternativas, nuevas secciones o pequeños cambios en el diseño del nivel que justificaran volver a explorarlos más allá del aumento de dificultad.

Un cooperativo muy bien trabajado

Vamos a uno de los puntos más fuertes del juego: el multijugador. Aunque Splatoon Raiders fue diseñado principalmente como una experiencia para un solo jugador, el modo cooperativo me ha parecido una de sus mejores decisiones. 

Lo primero son las Ayudas. Como mencioné antes, el juego tiene una dificultad moderada y es común quedarse atascado en algún nivel. Si pierdes tus 3 vidas, tendrás que empezar desde cero y perdiendo todo lo recolectado.

Para evitar esa frustración existe la opción de pedir ayuda. Desde el menú puedes solicitar asistencia en el nivel donde te quedaste bloqueado y el juego te emparejará con jugadores aleatorios que entrarán a ayudarte a completar la misión. De la misma manera, tú también puedes responder a las solicitudes de otros jugadores y recibir una recompensa adicional por colaborar.

Para evitar abusos existe un tiempo de espera tanto para pedir ayuda como para ayudar. Aun así, siempre puedes unirte a partidas aleatorias para ayudar a quien lo necesite; simplemente el bono extra solo podrá conseguirse una vez al día. Es un sistema sencillo donde ambas partes salen ganando.

Pero si prefieres jugar con conocidos, también puedes crear salas cooperativas de hasta cuatro jugadores. Desde ahí podrán completar la campaña juntos, ayudar a algún amigo que se haya quedado atascado o simplemente dedicar unas horas a conseguir materiales y mejorar el equipamiento. Lo mejor es que el juego utiliza siempre el progreso del jugador menos avanzado. De esa manera nadie recibe spoilers de zonas que no ha visto en su partida. 

La forma en la que el propio juego equilibra las partidas es excelente. Si un jugador de nivel 30 entra a ayudar a otro que apenas va por el nivel 10, Raiders reduce automáticamente el daño del jugador más fuerte y aumenta la cantidad de enemigos presentes en el escenario. Así evita que el más avanzado arrase con todo y convierta la partida en un paseo. Manteniendo una dificultad justa.

Las recompensas también están muy bien equilibradas. Ambos jugadores reciben experiencia y materiales acordes a su progreso, mientras que las armas que dejan los enemigos se adaptan al nivel de cada participante. El jugador avanzado seguirá obteniendo equipo de alto nivel y el novato recibirá armas apropiadas para su aventura, por lo todos los jugadores progresan de manera correcta.

Es un sistema sorprendentemente bien pensado. No solo consigue que jugar con amigos sea divertido, sino que también elimina uno de los problemas más comunes del cooperativo en los RPG y looter shooters, que un jugador demasiado avanzado termine rompiendo por completo la progresión del resto del grupo. Aquí todos progresan, todos reciben recompensas útiles y todos siguen teniendo algo que hacer durante la partida.

¿Vale la pena Splatoon Raiders?

Weón, de verdad ya no puedo más. No he soltado el mando durante horas por culpa de las sesiones larguísimas que me he pegado con Raiders. Entré con bastante miedo porque, aunque Splatoon me gusta, nunca ha sido del todo para mí. Tampoco soy fan de los looter shooters pero tenía bastante fé en el juego y salí con uno de mis títulos favoritos de Nintendo Switch 2 hasta el momento.

Evidentemente no es un juego perfecto. La historia tan solo existe sin mas y el modo Spicy podría estar mejor trabajado. Pero son problemas pequeños frente a todo lo que hace bien.

Su sistema de progresión es absurdamente adictivo. Siempre hay un arma nueva que probar, un recurso más que conseguir, un gadget que mejorar o un nivel oculto por descubrir. Y cuando todo eso se combina con un cooperativo tan bien equilibrado las horas simplemente desaparece

El apartado artístico vuelve a demostrar por qué Splatoon es una de las IP con más identidad de Nintendo. Cada escenario, enemigo y animación rebosa personalidad, mientras que la banda sonora, que está ok, acompaña correctamente la exploración y los combates.

Nintendo está teniendo un primer año bastante extraño con Switch 2. En lugar de apostar únicamente por secuelas seguras, ha decidido experimentar con varias de sus franquicias, y lo sorprendente es que casi todos esos experimentos le han salido bien. Splatoon Raiders es probablemente el mejor ejemplo. Tomó una saga cuya identidad gira alrededor del PvP y la convirtió en un PVE sin perder la personalidad que siempre la ha caracterizado.

Aunque Raiders se presentó como un título menor, a la vez que es un experimento, se siente como el inicio de una nueva rama para la franquicia. Realmente deseo que reciba expansiones durante varios años por que quiero volver a enviciarme con tremendo titulo.

PROS

– El cambio a ser un singleplayer PvE es innovador y fresco
– La jugabilidad y sistema de progresión es extremadamente adictiva
– Su modo multijugador está muy bien pensado
– El juego te invita experimentar todo lo que tiene para ofrecer
– Diseño de mundo y niveles muy bien trabajado

CONTRAS

– La historia es bastante olvidable y, a veces, molesta
– El modo Spicy podría ser mejor

NOTA

9

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