Después de unos años de silencio en donde sus desarrolladores publicaron otros juegos, la saga Reigns finalmente ha vuelto con una nueva entrega, y adaptando a nada más y nada menos que a una de las franquicias más conocidas en el mundo de los videojuegos: la saga The Witcher. Esta tarde, Nerial y Devolver Digital anunciaron que, en colaboración con CD Projekt Red, traerán a la vida Reigns: The Witcher, que llega a todas las plataformas el próximo 25 de febrero de 2026.
He tenido la oportunidad de jugar las primeras horas y debo reconocer que esta nueva entrega se siente como un paso adelante en la fórmula de los Reigns, pero que tropieza un poco en lo que creo que hace que uno se enganche por completo en estos juegos. Vayamos por partes para explicar mi punto.
Mundo nuevo, misma dinámica: ¿de qué va Reigns: The Witcher?
En Reigns: The Witcher, encarnas al mismísimo hechicero Geralt de Rivia en un mundo lleno de peligros, reinos y criaturas mitológicas. Sin embargo, el verdadero protagonista del juego es Jaskier (o Dandelion, en inglés), un bardo amigo de Geralt que narra las travesías del hechicero y que tiene la misión de hacerse popular el todo el reino.
Ahora bien, esta entrega pertenece a la saga Reigns, así que cuenta su historia mediante las mecánicas típicas de estos juegos: tomando decisiones haciendo swipea la izquierda o a la derecha en las cartas que aparezcan y tratando de mantenerte vivo todo lo que puedas.
En Reigns: The Witcher, deberás tomar decisiones para mantener equilibrados unos medidores que representan tus relaciones con los humanos, las criaturas mitológicas, la magia y el combate. Tus elecciones serán importantes, ya que, si das un paso en falso, los aldeanos podrán ejecutarte o, si tomas una ruta muy pacífica, Geralt terminará retirándose, por lo que será game over y habrá que empezar de nuevo, porque sí, la muerte es solo una parte de la experiencia. Una vez que pierdas, tocará empezar de nuevo con una nueva baraja de cartas, pero es aquí donde este juego se diferencia de sus predecesores.

Un paso adelante: ¿qué trae de nuevo este juego?
Reigns: The Witcher agrega tres mecánicas nuevas: las cartas de hilos narrativos, los combates y las canciones; y cada uno tiene sus puntos positivos y negativos.
La primera es sencilla: cada vez que empieces una nueva partida, se te presentarán tres cartas con una misión específica cada una: desde derrotar monstruos hasta encontrar el amor. Si cumples con tu objetivo, conseguirás tres estrellas y la carta se reemplazará por otra en la siguiente partida. Esta mecánica está muy vinculada con la experiencia y los niveles de Jaskier, quien se irá volviendo más popular conforme avances en tus partidas.

La segunda mecánica son los combates, que están sumamente simplificados, ya que moverás una ficha que representa a Geralt y deberás evitar las fichas enemigas a la vez que tratas de atinarle a las que te permiten atacar a tu rival. Vence y continuarás con la historia; pierde y correrás el riesgo de morir.
Finalmente, cuando hayas completado las suficientes cartas narrativas y descubierto un puñado de finales de la historia de Geralt, se desbloquearán las canciones, que son minijuegos en donde deberás escoger cartas narrativas específicas para contarle una historia a un “cliente”. Bajo estas tres mecánicas es que se rige esta entrega, y mientras más vayas avanzando se desbloquearán más secretos.
Ahora bien, aunque el combate es algo nuevo en la saga, puede tornarse repetitivo con el tiempo debido a su baja dificultad, y descifrar los objetivos de las cartas narrativas no siempre es sencillo. Aun así, se agradece que Nerial busque formas de hacer que cada uno de sus juegos se sienta diferente.

Un juego de cocción lenta: lo que puede esconder Reigns: The Witcher
Si has probado las entregas anteriores de la saga Reigns, sabrás de qué te hablo cuando digo que estos juegos esconden muchos secretos, y que lo que suele atrapar a quienes los han probado es esa capa más profunda llena de misterios y tramas oscuras. Es por eso que siento que esta última entrega tiene un potencial que toma tiempo en ser descubierto, porque, al menos las primeras entregas ya le daban al jugador pistas de que había algo más detrás de la dinámica principal del juego: subtramas, finales alternativos (porque sí, estos juegos tienen un inicio y un final) y sorpresas que llevarán a más de uno a buscar guías para conseguir ese 100 %.
De todos modos, aunque avance más lento que sus predecesores, Reigns: The Witcher es un juego digno de su legado, y puede ser un primer acercamiento para aquellos que no conocen la saga y un juegazo para probar mientras estás en el bus o esperando en algún lugar, porque sí, debemos de admitir que estos juegos se disfrutan más en celular o en dispositivos móviles que en otras plataformas.
Falta menos de un mes para que Reigns: The Witcher llegue a todos los jugadores, y promete ser una entrega que enganche a los veteranos, entretenga a los nuevos y ayude a aquellos que esperan con ansias la llegada de The Witcher IV.

Preview hecho gracias a una copia temprana entregada por Devolver Digital para PC.






