El pasado viernes, por los 30 años de Pokémon, Nintendo relanzó Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja, dos juegos que llegaron hace 20 años a Game Boy Advance en un acto que golpeó a muchos, incluyéndome, por el poder de la nostalgia al jugar nuevamente una de mis historias favoritas de los videojuegos de todos los tiempos.
Pero dejando de lado a mi corazoncito, tenemos que analizar el port en sí y, obviamente, razonar si el costo de 20 dólares por cada uno de ellos es el correcto. ¿Te atreves a poner en debate tus sentimientos hacia tu niñez? Hazlo conmigo, ¿o tal vez tampoco logre hacerlo?
Un juego redondo en todo sentido
No hay mucho que decir sobre los juegos per se. Los remakes dan en el clavo, especialmente porque jugar las ediciones originales de Game Boy son un poco duras, especialmente en el balance de los tipos y la lentitud del progreso en ellas.

Rojo Fuego, juego al que le dediqué mucho más tiempo para este artículo, te da la historia original en gráficos de la tercera generación, con todas las mejoras jugables que recuerdes de ellas: mejor distribución en la mochila o MTs, saber el progreso de nivel de tu criatura, saber cuáles has atrapado desde el menú de combates, además de un post game extendido, con la opción de atrapar legendarios que solo se conseguían en eventos.
El añadido es que ahora vas a poder cumplir un sueño de niño (si es que no pudiste hacerlo en este tiempo) e intercambiar criaturas con tus amigos de manera local. Me da un poco de pena no hacerlo de forma online, pero son cosas que hablaremos más adelante. Además, poder medirte con ellos mismos con tu equipo de la aventura es algo que siempre quise hacer.

Como tal, el juego en sí tiene sus contras de las que ya uno se desacostumbra con el tiempo.. Tienes que tener un Pokémon que cargue con los MO, caminar y encontrarte con mil zubats en una montaña no es tan divertido y vas a tener que poner siempre primero al Pokémon de menos nivel para luego intercambiarlo y hacer que gane algo de experiencia, pero Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja siguen siendo los clásicos de los que muchos nos enamoramos de la franquicia y por el cual seguimos emocionándonos como niños al ver nuevos anuncios como el de Pokémon Viento y Ola.

Hablemos de las polémicas
Pero esta vez este artículo no se trata de los juegos como tal, sino de las mejoras de calidad de vida que Nintendo nos ofrece por el pago. Los juegos son ports sin mayores añadidos. No soy desarrollador de juegos ni mucho menos, pero ¿acaso no era posible, por lo menos, escoger idiomas desde un mismo menú y no tener que vender versiones diferentes?
Estamos ante un lanzamiento que, sí, funcionaba para preservar estas obras, pero que también perdió la oportunidad de añadir cosas que muchos fans hubiéramos apreciado.
Me dolió no poder rebobinar nuestro avance, como sí sucede con las decenas de colecciones nuevas que han salido en los últimos meses, pero entiendo que esto podría inducir a una serie de “trampas” de shinys y criaturas con estadísticas inmejorables… pero ¿por qué todo tiene que ser llevado a lo competitivo?
Por si no lo tenías claro, es precisamente el competitivo lo que mueve este relanzamiento. Aunque no de salida, Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja tendrán conexión con Pokémon Home, por lo que todas tus criaturas que atrapes podrán ser transferidas al servicio para luego ser llevadas a Pokémon Champions, juego que saldrá este año y que será el principal medio para competencias profesionales de esta franquicia. Aquí depende de cómo quieras ver el agua en el vaso: podrías sentirte feliz de poder llevar a tus Pokémon de la primera aventura a las partidas más intensas que puedas imaginarte, o simplemente renegar por no tener las mejoras que hubieses querido porque todo está pensado para que no interfiera con la transferencia de criaturas. Yo, en lo personal, escojo esta segunda opción.
Sin embargo, también quiero ser lo más honesto posible en las siguientes líneas, las cuales incluso puedan traer problemas. Las primeras generación de Pokémon las jugué de forma emulada, ya sea en PC o en celular. En ellas me acostumbré a grabar la partida antes de intentar atrapar al Pokémon para que, en caso no funcione, lo repita hasta el hartazgo para que tenga éxito, o de jugarlas en velocidad 2X apretando la barra espaciadora. Entonces, ¿qué tan justo es que pida estas ventajas que, en realidad, nunca existieron oficialmente?
Estoy conflictuado, porque ciertamente 20 dólares es un precio alto por un juego sin mayores cambios. Sin embargo, es la primera vez en la que la nostalgia puede más que la razón en mi ser. 20 dólares no es nada para lo que disfruté de niño/adolescente jugando Pokémon Rojo. Es mi retribución legal ante la franquicia, ahora con el extra de poder jugarlo con mis amigos del medio y con la posibilidad latente de iniciar mi carrera de Maestro Pokémon. Sí, con mi Charizard, Gyarados, Pidgeot, Elektabuzz, Snorlax y Dragonite que me acompañaron desde pequeño.
*se seca las lágrimas*
Entonces, ¿debería comprar los ports de Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja para Switch?
Lamento ser tibio, pero te lo dejo a tu criterio. El juego es completamente el mismo que hace años, solo que ahora puedes jugarlo en tu Switch y, por ende, en tu televisor. Vas a poder transferir tus criaturas a Pokémon Home y luego competir con ellos, o simplemente buscar a un amigo (que ahora sí los tenemos) para poder intercambiar criaturas y hacer evolucionar los que nunca pudimos hacerlo.
Pero, siendo fríos, repito lo anterior: sigue siendo el mismo juego que hace 20 años. Probablemente si no fuese tan fan de Pokémon te diría que no vale la pena para los pocos cambios que trae, pero no estoy en esa posición actualmente. Algunas veces, para volver a ser niño no hay precio que lo impida.






