La muerte de un familiar marca a las personas y, con ayuda de la inteligencia artificial, algunas personas están intentando “retroceder en el tiempo” para poder conversar con las personas que ya no existen más.
Desde AFP se relata el caso de Seakoo Wu, un padre de familia que contrató a una empresa para que “puedan clonar” a su hijo Xuanmo, quien falleció en 2022.
“Revivir” a los muertos
Wu y su esposa quedaron devastados cuando Xuanmo, su único hijo, murió de un derrame cerebral repentino el año pasado a la edad de 22 años mientras asistía a la Universidad de Exeter en Gran Bretaña.
Tras el auge de las tecnologías de aprendizaje profundo como ChatGPT en China, Wu comenzó a investigar formas de “resucitarlo”.
Reunió fotografías, vídeos y grabaciones de audio de su hijo y gastó miles de dólares contratando empresas de inteligencia artificial que clonaron el rostro y la voz de Xuanmo.
«Sé que sufres un gran dolor todos los días por mi culpa y te sientes culpable e impotente», le dice el bot a Wu. «Aunque no pueda volver a estar a tu lado nunca más, mi alma sigue en este mundo, acompañándote por la vida».
Los resultados hasta el momento son rudimentarios, pero también ha creado un equipo de trabajo para crear una base de datos que contenga gran cantidad de información sobre su hijo.
Wu espera incorporarlo a potentes algoritmos para crear un avatar capaz de copiar los patrones de pensamiento y habla de su hijo con extrema precisión.
“Bots fantasmas”
El auge de este tipo de creaciones se encuentra en China, donde empresas como Super Brain están logrando captar el interés de las familias que han perdido a un miembro querido.
«En tecnología de inteligencia artificial, China se encuentra en la clase más alta del mundo», escribe Zhang Zewei, fundador de la empresa. «Y hay tanta gente en China, muchas de ellas con necesidades emocionales, lo que nos da una ventaja en lo que respecta a la demanda del mercado».
Super Brain cobra entre 10.000 y 20.000 yuanes (entre 1.400 y 2.800 dólares) para crear un avatar básico en unos 20 días, dijo Zhang.
Investigadores y filósofos sostienen que se necesita más investigación para comprender las implicaciones psicológicas y éticas de la creación de versiones de los muertos mediante inteligencia artificial.






