Nintendo ha jugado un papel clave en la reciente detención de un hombre en Japón acusado de vender archivos de guardado hackeados del juego Pokémon Sun para la Nintendo 3DS.
Japanese man arrested for selling hacked Pokémon Sun data https://t.co/bPwXacjNpk pic.twitter.com/C0dtleEviG
— GoNintendoTweet (@GoNintendoTweet) December 9, 2024
Según informes, el sospechoso, de 32 años, habría violado la Ley de Prevención de Competencia Desleal de Japón al comercializar en línea datos guardados modificados de manera ilegal. Entre los productos ofrecidos, figuraban datos guardados con más de 800 Pokémon, incluidos ejemplares exclusivos obtenidos únicamente en eventos especiales, por un precio de 5.200 yenes (aproximadamente 34 dólares).

Las autoridades rastrearon al vendedor tras identificar estas publicaciones y presentaron los archivos a Nintendo, que confirmó que habían sido alterados. Durante la operación, se incautaron de su computadora 37 juegos. El sospechoso ha admitido los cargos, aunque la investigación sigue en curso. La Ley de Prevención de Competencia Desleal en Japón contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas que superan los 5 millones de yenes (aproximadamente 33 mil dólares) para quienes violen estas disposiciones.
Nintendo en contra de la piratería
Nintendo y The Pokémon Company tienen una postura firme contra el hackeo y la emulación ilegal de sus juegos, con un historial de acciones legales exitosas. En mayo de 2024, la compañía eliminó 8.500 copias del emulador Yuzu tras una demanda que ya había llevado a su retirada inicial. Casos anteriores incluyen el cierre de RomUniverse en 2021, que resultó en una multa de 2.1 millones de dólares y otro caso similar en 2018 con daños superiores a 12 millones de dólares.

La compañía también bloqueó el lanzamiento del emulador Dolphin en la plataforma Steam. Nintendo continúa liderando esfuerzos para proteger sus propiedades intelectuales, reafirmando su compromiso con la legalidad y la integridad en la industria de los videojuegos.






