El modder MaSaKee sorprendió recientemente a la comunidad gamer al convertir un mando de Nintendo 64 en una Game Boy Micro completamente operativa. Publicó su proyecto en Reddit, donde mostró cómo insertó el hardware original de la Micro dentro del clásico mando tridente. La razón de este experimento fue aprovechar el diseño compacto de la portátil de 2005 para transformarlo en una consola única, sin recurrir a emuladores ni placas personalizadas.

¿Cómo logró meter una consola dentro de un mando?
La Game Boy Micro, lanzada por Nintendo en 2005, fue la versión más pequeña de la familia Game Boy Advance. Tenía una pantalla retroiluminada de dos pulgadas y pesaba apenas 80 gramos. Sin embargo, no era retrocompatible con juegos de Game Boy o Game Boy Color; por ello, el público la dejó pasar. A diferencia de aquel fracaso comercial, hoy su tamaño reducido se convierte en ventaja, sobre todo para proyectos de modificación como este.
MaSaKee, con precisión casi quirúrgica, cortó la carcasa central del mando de N64 para encajar la pantalla de la Micro. Además, utilizó el espacio del Transfer Pak como ranura para cartuchos GBA. De la misma forma, reconfiguró el esquema de botones: A, B, Start y el D-pad conservan su función original; el gatillo Z actúa como Select; y los botones C, tan característicos del mando, controlan brillo y volumen. Inclusive, añadió un puerto USB-C para carga y un conector de auriculares en la parte trasera, justo debajo del botón Z.
El interior del mando no contiene placas diseñadas a medida. O sea, todo el sistema se sostiene con cables, cinta Kapton y conexiones artesanales, lo que demuestra el espíritu DIY del proyecto. De hecho, en las imágenes compartidas se aprecia cómo el dispositivo ejecuta sin problemas títulos como Metroid Fusion o Castlevania, lo que confirma su funcionamiento real.


Este invento no solo combina nostalgia y habilidad técnica, sino que también refleja la creatividad de la comunidad retro. En otros proyectos similares como la Game Boy hecha de piezas LEGO o la PS5 con estética vintage, el ingenio de los fans continúa expandiendo los límites del hardware clásico.
¿Un simple experimento o una obra de arte gamer?
MaSaKee logró lo que parecía imposible, el cual era fusionar el mando de la Nintendo 64 con el corazón de una Game Boy Micro. Por lo mismo, su creación se convierte en una joya para los amantes del retro gaming.






