Sony podría lanzar la PlayStation 6 hasta 2029 y no empleará la arquitectura RDNA 5 en su forma completa. De acuerdo con reportes de Bloomberg e Insider Gaming, la compañía analiza ajustar su calendario debido al encarecimiento y la escasez de chips de memoria. Además, el insider KeplerL2 afirma que Sony diseñará una GPU híbrida en colaboración con AMD, es decir, una arquitectura personalizada y no una implementación pura de RDNA 5.

¿Por qué cambiaría la arquitectura?
Los rumores apuntaban a que la PS6 incorporaría la nueva generación gráfica completa de AMD; sin embargo, ahora se puede señalar que Sony repetirá su estrategia de personalización. Tal como ocurrió con la PlayStation 5, la empresa combinará distintas tecnologías en una solución propia. En otras palabras, prioriza eficiencia y optimización sobre una adopción directa del diseño estándar.
Podemos incluir que las especificaciones filtradas mencionan hasta 30 GB de memoria GDDR7, sobre todo en un contexto donde los precios de la RAM aumentan de forma sostenida. La razón de este posible retraso radica en el costo de los componentes, ya que la memoria se ha convertido en uno de los insumos más caros del sector tecnológico. Por lo consiguiente, Sony evalúa mover su ventana de lanzamiento a 2028 o 2029, siempre que el mercado no se estabilice antes.
Por otra parte, la empresa mantiene la producción de PS5 sin cambios inmediatos, a diferencia de lo que podría ocurrir con la próxima generación. No obstante, si los precios continúan al alza, el margen de beneficio de una consola con especificaciones ambiciosas se reduciría notablemente. Como resultado, Sony optaría por ganar tiempo y asegurar una cadena de suministro más estable.
Si apelamos a un ejemplo, otras compañías tecnológicas ya han elevado precios o ajustado calendarios debido a la misma problemática. Similarmente, Sony busca equilibrar potencia y viabilidad comercial, de manera que la PS6 llegue en el momento más conveniente para la marca.
¿Mejor tarde que mal optimizada?
Sony redefine su estrategia con cautela pero con ambición. La PS6 no usará RDNA 5 completa y podría llegar más tarde de lo previsto. Ahora bien, si el mercado se estabiliza, la compañía podría ajustar sus planes, pero por ahora apunta a 2029 como escenario probable.






