Durante la exhibición Game Worlds en ACMI, Melbourne, Ari Gibson y William Pellen, creadores de Hollow Knight: Silksong, respondieron a las críticas sobre la elevada dificultad del juego. Tras ocho años de espera, los fans se encontraron con una secuela mucho más exigente que la primera entrega. La razón, según Team Cherry, es que Hornet posee más agilidad y herramientas, por lo cual los enemigos tuvieron que ser rediseñados y el mundo construido para dar más opciones de exploración.
¿Por qué se siente más difícil?
Gibson reconoció que Silksong presenta “momentos de gran dificultad”. Sin embargo, aclaró que la intención del estudio no es frenar a los jugadores, sino darles alternativas. “La idea es que siempre tengas opciones, como explorar otro camino, mejorar tus herramientas, aprender patrones o inclusive rodear un reto por completo”, comentó.
Además, la diferencia fundamental frente a Hollow Knight recae en Hornet. Ella es un personaje ágil y técnico, con movimientos avanzados. Debido a esto, los enemigos también debieron elevar su nivel. “El guerrero hormiga básico, por ejemplo, parte del mismo set de movimientos que el jefe Hornet del primer juego”, explicó Pellen.
De nuevo, Team Cherry insistió en que no buscó reducir las habilidades de Hornet, sino que decidió aumentar la dificultad del resto de enemigos y jefes. Como consecuencia, los rivales cuentan con patrones más complejos y ataques diseñados para atrapar a los jugadores cuando intentan escapar. La exploración funciona como un salvavidas, ya que ofrece misiones secundarias, mejoras ocultas y rutas alternativas que permiten suavizar la experiencia.
Así mismo, se puede señalar que esta filosofía de diseño no pretende convertir Silksong en un muro infranqueable. Más bien, apunta a incentivar la curiosidad y el aprendizaje constante. Algo semejante ocurre con otros metroidvania modernos, que aumentan la dificultad a cambio de dar más libertad de movimiento y caminos múltiples.
¿Y si no puedo con un jefe?
Silksong es más duro que su antecesor, pero ofrece maneras de equilibrar el reto. La respuesta está en explorar, probar caminos distintos y aprovechar cada herramienta disponible. Ya para terminar, si un jefe te parte en dos, no es el fin del mundo, siempre hay otra ruta que recorrer.






