Durante el Unreal Fest en Corea del Sur, Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games, defendió a Unreal Engine 5 frente a las críticas sobre su rendimiento. El ejecutivo aseguró que, aunque algunos títulos recientes muestran problemas serios de optimización, la razón de estos fallos está en el orden de desarrollo que siguen los estudios, que trabajan primero en hardware de gama alta y dejan las pruebas en equipos más modestos para la fase final.

¿De quién es la culpa realmente?
Sweeney afirmó que la complejidad de los videojuegos actuales es mucho mayor que hace una década. Esto es, en otras palabras, que ya no basta con mejorar el motor gráfico para resolver los problemas de rendimiento: los estudios también deben ajustar sus procesos internos. “Muchos equipos construyen sobre PCs tope de gama primero y relegan la optimización en hardware de gama baja al final. Lo ideal es empezar a optimizar antes de que el juego esté completo”, declaró el CEO.
Epic Games anunció dos medidas para revertir esta situación. En primer lugar, la empresa mejorará el soporte del motor con funciones de automatización multidispositivo, de modo que los desarrolladores puedan ajustar el rendimiento de manera más sencilla. Además, Sweeney explicó que Epic capacitará a los equipos para que integren la optimización desde las primeras etapas de producción.
La compañía trasladará al motor las lecciones aprendidas con Fortnite, un juego que se ejecuta en móviles, consolas y PC de bajo y alto rendimiento. En contraposición a lo que muchos críticos sostienen, Sweeney defendió que el motor no es el principal culpable de los problemas de rendimiento, sino la forma en que los equipos de desarrollo abordan sus proyectos.
No obstante, se puede señalar que varios juegos recientes hechos en Unreal Engine 5, como Silent Hill 2 Remake o WUCHANG Fallen Feathers, han sufrido caídas de rendimiento incluso en PC de gama alta. Tal es el caso de tarjetas gráficas de última generación incapaces de mantener 60 FPS estables en algunos escenarios. Por otra parte, la propia Epic ha reconocido la necesidad de mejoras técnicas, lo que quedó reflejado en la actualización Unreal Engine 5.6, que incrementó hasta un 25 % el rendimiento de la GPU y un 35 % en CPU.
¿Un motor que aún necesita crecer?
Epic Games quiere dejar claro que no todo es culpa del motor ni todo es culpa de los estudios. Unreal Engine 5 sigue puliéndose con cada actualización, pero lograr que los juegos corran bien en cualquier PC o consola depende de un trabajo en equipo con mejores herramientas por parte de Epic y más compromiso de los desarrolladores con la optimización desde el primer día.






