Casi un centenar de desarrolladores de MindsEye, tanto actuales como antiguos miembros de Build A Rocket Boy, firmaron una carta abierta junto con el sindicato IWGB Game Workers. En ella denuncian maltrato, sobrecarga de trabajo y despidos mal gestionados. La misiva surge a raíz del fallido lanzamiento del juego en junio de 2025, cuando la dirección del estudio, encabezada por Leslie Benzies y Mark Gerhard, habría ignorado durante meses las advertencias del equipo.
¿Qué fue lo que desató el conflicto?
Los trabajadores sostienen que entre 250 y 300 empleados perdieron su empleo después del desastre de MindsEye. Aseguran que las decisiones de la cúpula ejecutiva condujeron a uno de los peores estrenos de videojuegos de la década. Además, señalan que la empresa impuso ocho horas de trabajo extra semanales durante cuatro meses antes del lanzamiento, compensadas con solo siete horas de descanso por cada ocho trabajadas. Sin embargo, la mayoría no pudo usar ese tiempo libre debido a peticiones continuas de trabajo urgente, incluso después del estreno.
Los firmantes denuncian un manejo desastroso de los despidos: recibieron información incorrecta sobre plazos, fueron asignados a equipos erróneos y evaluados por personas ajenas a su área. Algunos habrían sido despedidos de forma improcedente. “La información ha sido vaga, con cambios radicales sin consultar a quienes afectaban”, dice el texto. “Nuestra experiencia ha sido de agotamiento, inseguridad laboral y problemas de salud”.
¿Quiénes apoyan a los trabajadores?
El sindicato IWGB, que respalda a los empleados, confirmó la presentación de varias demandas legales contra Build A Rocket Boy por despido improcedente y malas prácticas laborales. Su presidenta, Spring McParlin Jones, afirmó que los trabajadores “fueron engañados y manipulados por la empresa a la que dedicaron años de su vida”.
We stand in solidarity with employees and ex-employees at Build a Rocket Boy as they file legal claims through our union and publish an open letter, condemning the way in which they’ve been mistreated and discarded by the studio’s millionaire executives. https://t.co/WWm4vxKEfd pic.twitter.com/bOOHaQEakQ
— IWGB Game Workers (@IWGB_GW) October 10, 2025
Por otra parte, el portavoz Scott Alsworth sostuvo que la situación actual no es culpa de factores externos, sino de la incompetencia y el desprecio de los directivos.
Incluso, exmiembros como Isaac Hudd y Ben Newbon narraron meses de crunch extremo que derivaron en enfermedades físicas y mentales. De hecho, Newbon criticó abiertamente la actitud de los líderes por culpar a “saboteadores” y medios de comunicación del fracaso del juego, en alusión a las declaraciones previas de Gerhard sobre una supuesta “campaña financiada” contra el estudio.
Los empleados exigen medidas concretas para revertir la situación. Entre ellas:
- Una disculpa pública y compensación económica para los despedidos.
- La opción de trabajar el período de aviso o recibir Pago en Lugar de Aviso (PILON).
- Reconocimiento formal del sindicato IWGB.
- Supervisión externa en futuras reducciones de personal, a fin de evitar nuevos abusos.
“BARB necesita cambiar. Los CEOs deben dar un paso atrás y permitir que la gente con talento marque el rumbo”, concluye el escrito. “Ustedes nos llaman familia, pero ¿así es como tratan a su familia?”.
¿Se puede salvar la reputación del estudio?
A la par, el contexto empresarial tampoco favorece al estudio. MindsEye, su primer título y piedra angular de su proyecto Everywhere, sufrió errores técnicos, críticas negativas y el abandono de dos ejecutivos clave, el director legal y el financiero, apenas una semana antes del lanzamiento.
Al mismo tiempo, IO Interactive, distribuidora del juego, se distanció del proyecto, y su CEO, Hakan Abrak, reconoció que esta crisis podría comprometer el futuro de la compañía como editora. De modo semejante, el actor principal, Alex Hernandez, expresó su temor de no volver a trabajar en videojuegos tras el fiasco.
¿Qué pasará ahora con Build A Rocket Boy?
Build A Rocket Boy atraviesa una crisis sin precedentes. Entre demandas legales, pérdida de reputación y un equipo devastado, el sueño de crear un metaverso con Everywhere parece desmoronarse. Los desarrolladores han dejado claro su mensaje de que quieren respeto, transparencia y un liderazgo que escuche, no que imponga.






