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Nos Dicen Gamers

Cortical Labs logra que neuronas jueguen DOOM

Cortical Labs logra que 200.000 neuronas humanas jueguen Doom en su biocomputadora CL1 mediante impulsos eléctricos.

La empresa australiana Cortical Labs logró que alrededor de 200.000 neuronas humanas cultivadas sobre un microchip jugaran al clásico videojuego Doom. El equipo presentó la demostración en un video oficial a finales de febrero, donde explicó cómo su sistema CL1 traduce la acción del juego en impulsos eléctricos y recibe respuestas neuronales que se convierten en movimientos dentro del entorno virtual. La razón de este desarrollo es avanzar en la computación biológica híbrida, es decir, combinar tejido vivo con tecnología tradicional a fin de que ambos procesen información de forma conjunta.

¿Cómo aprenden las neuronas?

Cortical Labs ya había demostrado que sus neuronas podían jugar Pong. Sin embargo, Doom representa un desafío mayor, puesto que incluye entornos tridimensionales, enemigos activos y toma de decisiones en tiempo real. “Doom era mucho más complejo”, afirmó el científico Brett Kagan en el vídeo.

El sistema funciona mediante una matriz de microelectrodos que envía y recibe señales eléctricas. Es decir, los investigadores traducen el mundo digital del juego al “lenguaje biológico” de las neuronas. “Para cerrar esa brecha, necesitábamos traducir el mundo digital de Doom al lenguaje biológico de las neuronas, que es la electricidad”, explicaron. Por ejemplo, si las neuronas generan un patrón específico, el personaje dispara; «Si las neuronas se disparan según un patrón específico, Doomguy dispara. Si se disparan según otro patrón, se mueve hacia la derecha, y así sucesivamente».

El equipo subrayó que el sistema demuestra “aprendizaje adaptativo dirigido a objetivos en tiempo real”. Esto significa que las neuronas modifican su comportamiento según los estímulos y resultados que reciben. No obstante, Kagan aclaró los límites actuales: «¿Es un campeón de deportes electrónicos? Absolutamente no. En este momento, las células juegan como un principiante que nunca ha visto una computadora».

A diferencia de experimentos anteriores que tomaron años, un desarrollador independiente utilizó la API abierta del CL1 y programó esta versión en cuestión de días. Por lo tanto, la empresa sostiene que ha “resuelto el problema de la interfaz” para interactuar con las neuronas en tiempo real y entrenarlas de manera más accesible.

Expertos externos señalan que, aunque todavía existen interrogantes sobre cómo exactamente las neuronas procesan la información, el avance demuestra que los sistemas biológicos pueden enfrentar entornos complejos y adaptarse. En consecuencia, se puede inferir que esta tecnología podría aplicarse en tareas más sofisticadas, como el control de dispositivos robóticos.

¿Quién controla esta tecnología?

Este avance no solo abre puertas tecnológicas, sino que también obliga a reflexionar sobre el uso de tejido humano en nuevos desarrollos científicos. La innovación avanza rápido, pero la sociedad debe acompañarla con debate, regulación y responsabilidad. El futuro de la computación híbrida ya empezó; ahora toca decidir cómo queremos que impacte en nuestra vida cotidiana.

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Marco Cueto

Comunicador audiovisual. Crecí jugando videojuegos desde niño y he probado de todo, aunque tengo debilidad por los survival horror y algunos mundos abiertos. Ex jugador obsesivo de Left 4 Dead y fan de Resident Evil. Me gustan los cómics (más allá de Marvel y DC), el cine y las series, aunque a veces soy medio mamón con las películas. Me interesa la literatura de antología y disfruto analizar y contar historias desde una mirada personal.