Analizado en PC
Estoy en pleno proceso de sacar el platino en Final Fantasy VII: Rebirth, quizás uno de los más complicados que hay. Ya llevo 40 horas en Hades II, un juego que se centra en la acción desenfrenada. También completé el acceso anticipado de No Rest for The Wicked, uno de los juegos más difíciles de este año, y sufrí unas cuantas partidas frustrantes en Marvel Rivals. Mi vida en el mundo de los videojuegos ha sido caótica en los últimos meses, pero por suerte llegó Animal Well.
Hubo una época en la que los juegos indies eran simples, pero en esa sencillez había una magia especial, un nivel de cariño y pasión que los diferenciaba de los grandes títulos. Aunque los juegos independientes de hoy en día son de alta calidad, la mayoría provienen de veteranos de la industria o están respaldados por grandes publicadoras. No tengo nada en contra de estos juegos, pero hacía mucho tiempo que no experimentaba la misma sensación que me produjo, y sigue produciendo este videojuego publicado por la empresa de Dunkey, popular youtuber.

Lo primero que deben saber es que este juego fue creado por una sola persona: Billy Basso es la mente creativa detrás de todo. Se encargó de desarrollar el motor gráfico, crear todo el arte, la música, los sonidos y hasta escribir un guión con actuación de voz, aunque esta última no llegó a incluirse en la versión final.

En el corazón de Animal Well encontramos un metroidvania centrado en la exploración. El juego no te da indicaciones, no tienes un objetivo claro ni direcciones a seguir, ni siquiera hay tutoriales o explicaciones. Todo es intuitivo y se descubre jugando.
Desde el principio te sumerges en un mundo visualmente extraño, donde el arte pixelado se combina con tonos de color poco convencionales, predominando los morados y azules oscuros. Sin embargo, a medida que avanzas, diferentes efectos se entrelazan con este estilo de arte y hacen que su aspecto visual sea único. Esta elección artística es parte de la magia principal del juego: casi todo el mapa sigue una misma paleta de colores, incluso las criaturas que aparecen se mimetizan con el fondo, mientras que otras destacan de manera exagerada. Es como sumergirse en un nivel de psicodelia suave.
La música del juego es sutil: no encontrarás melodías pegadizas, sino que se centra en crear un ambiente misterioso. Originalmente, el juego iba a ser un survival horror, y aunque esto cambió durante el desarrollo, aún se siente la influencia de ese género. El silencio del entorno y las criaturas que se mueven por los mapas añaden un toque de tensión y tranquilidad al mismo tiempo, e incluso hay partes que pueden asustarte un poco.

¿Cuál es tu animal favorito?
El título se traduce como «Pozo de Animales», y esto no podría ser más preciso. Todo el juego está lleno de animales reales: capibaras, chinchillas, conejos, perros, avestruces, serpientes, hurones, camaleones… cualquier animal que se te ocurra, lo encontrarás en el juego. Cada uno tiene su función y ocupa áreas específicas en diferentes escenarios.
Aunque el juego no cuenta con una gran variedad de escenarios, cada uno tiene sus características únicas. Casi nunca te encontrarás con una pantalla vacía; la mayoría de las habitaciones tienen algún propósito. Sin embargo, al compartir muchos colores, es normal que te confundas y pienses que ya has estado en ese lugar antes. Aunque hay un mapa disponible, este también puede resultar un poco confuso y difícil de leer.

Algo se esconde en el pozo
Con lo extraño y vasto que es el mapa, aquí es donde brilla la mejor característica de Animal Well: la exploración. Aunque el juego tiene un objetivo, prefiero no mencionarlo, ya que descubrirlo es parte de la magia. Mientras avanzas por las diferentes pantallas, te encontrarás con cientos de rompecabezas, algunos más obvios que otros. Ninguno es tan complicado como para que te quedes atascado. La creatividad en el diseño de los niveles, los atajos que aparecen y las herramientas que te proporciona el juego para resolver los rompecabezas son verdaderamente gratificantes. Aquí no encontrarás misiles para abrir una puerta o un doble salto para llegar a una plataforma fuera de tu alcance; en su lugar, descubrirás un yoyo un poco difícil de controlar, un frisbee para activar palancas a distancia y plástico para hacer burbujas en las que te puedes parar un rato.
En el juego, retrocederás mucho, repetirás áreas, te perderás por momentos y tendrás que marcar en el mapa algunas cosas para recordarlas. En cada esquina te toparás con pasajes ocultos y habitaciones con mensajes extraños que pueden no tener importancia ni ser necesarios para completar el juego. Durante tu exploración, encontrarás huevos; estos coleccionables están esparcidos por todo el juego, y encontrar todos ellos es el verdadero desafío, pero sirve como objetivo secundario.

Pero lo mejor está por venir. Además del objetivo principal y la recolección de huevos, hay un secreto adicional que solo los jugadores más apasionados podrán descubrir. Esta «segunda parte» cambia la dinámica del juego: los rompecabezas se vuelven mucho más complejos, comienza la caza del tesoro y necesitarás tu celular, post-its y un cuaderno dedicado para anotar cosas. Esto es lo que hace que Animal Well se destaque. Estoy seguro de que, de los 7 años de desarrollo, al menos 6 se dedicaron a esta «segunda parte». Muchos jugadores dejarán de jugar después de los créditos, y está bien; por su precio, tendrás un juego sólido. Pero si quieres sumergirte en el pozo y explorar los misterios de este videojuego, te espera un mundo de mensajes crípticos y rompecabezas complejos.

He echado de menos juegos como este. Braid, Fez, The Witness, Gone Home… juegos en los que simplemente avanzas, resuelves y disfrutas, y justo cuando crees que ya lo has visto todo, aparece ese súper secreto.
¿Vale la pena Animal Well?
Personalmente, creo que los videojuegos actuales que realmente dejan huella son aquellos que tienen ese factor sorpresa, ya sea en forma de cinemática, mecánica de jugabilidad, momento clave en la historia, giro inesperado en la narrativa, escenario impresionante o, como en este caso, un objetivo secreto que te hace replantear todo lo que has experimentado hasta ese momento.
Por lo mismo, Animal Well fácilmente se ganó un lugar en mi lista de los mejores juegos independientes de la industria.


