Analizado en PC
Lo que significa The Last of Us para la industria del videojuego no puede dejarse de mencionar cuando hablamos de eventos trascendentales en términos de narrativa, desarrollo de personajes y una jugabilidad atrapante. El juego original, y su secuela en cierta medida, marcaron historia, y la franquicia es considerada una de las mejores de todos los tiempos, incluso trascendiendo a la pantalla chica con la adaptación de HBO.
Sin embargo, un sinnúmero de remasterizaciones y relanzamientos ha terminado por afectar la percepción de The Last of Us, que era prácticamente inmaculada, al menos para cierto porcentaje de la población gamer cansada de la falta de innovación y de las tendencias mercantilistas presentes en la realidad actual del gaming.
La última de las polémicas

The Last of Us Parte II, un juego alabado por la crítica especializada, pero también severamente desestimado por los fanáticos de la saga, es el claro ejemplo de un título que genera más controversia de la que debería haber generado en un principio. Ahora que ha llegado a PC, se le sumaba un factor en contra más: el desastroso precedente del terrible lanzamiento de The Last of Us Parte I para PC, un port plagado de bugs, falta de optimización y muchos memes inspirados en errores gráficos.
Iron Galaxy Studios se encargó de la Parte I, pero ahora los preferidos de Sony en cuanto a ports, Nixxes Software, tomaron las riendas del port de la Parte II. Aún así, la reputación del estudio que trajo joyas como Ratchet & Clank: Rift Apart y Ghost of Tsushima Director’s Cut se vio ligeramente manchada por un pésimo lanzamiento inicial del port de Marvel’s Spider-Man II.
Habiendo dado todo este contexto, ¿cómo es la experiencia de jugar The Last of Us Parte II en PC? Me alegra contarles que, a pesar de mis reservas y dudas, Nixxes lo ha vuelto a lograr: es un port excelente en todos sus aspectos.
Antes de empezar, vale aclarar que este pequeño análisis no tendrá en cuenta la narrativa, ya que, primordialmente, se trata de una reseña más técnica. Claramente, esto juega a favor de un juego que, narrativamente, tiene buenas ideas, pero no logra encontrar la manera de ejecutarlas debidamente. No mencionaré ningún spoiler de este ni del juego anterior, para todos aquellos que deseen experimentarlos por su cuenta o estén pendientes de la serie de HBO.
Un mundo posapocalíptico

Para empezar, hablemos del juego a nivel gráfico. ¿Qué puedo decirles? El juego se ve espectacular. Ya el original lanzado para PlayStation 4 se veía excelente y, vamos, llega un punto en el que la comparativa gráfica entre generaciones no es tan notoria como, digamos, de la PS2 a la PS3.
Habiendo dicho esto, el mundo de The Last of Us Parte II, sus personajes, la expresión en el rostro de los protagonistas y los infectados presentan un nivel gráfico que te dejará impresionado. Evidentemente, no se trata del cambio “radical” que sufrió la Parte I con su remake para PS5 o PC, trayendo los avances gráficos de la Parte II al juego original, pero sí se puede apreciar un nivel gráfico que mi 4090 está muy feliz de renderizar.
Si lo comparo con el lanzamiento de The Last of Us Parte I, la verdad es que es el día y la noche. No me encontré con ningún bug gráfico significativo, más que uno que otro problema con el enfoque de personajes. Sinceramente, no me quitó el sueño, pero las interacciones entre personajes me hicieron soñar, siendo momentos narrativos emocionales elevados por la fidelidad gráfica.
¿Estabilidad? Sí
En cuanto a la estabilidad de los cuadros por segundo y demás, me encuentro contento también. No espero que todos hayan tenido la misma experiencia que yo, que, en un arranque de optimismo, decidí comprarme una 4090 pensando que mi trabajo iba a perdurar en el tiempo. No fue así y me quedé sin comer, pero con gráficos 4K a un mínimo de 60 cuadros.

En fin, antes de que divague más: teniendo la 4090 y una 13900K de Intel, llegué a unos 100 a 110 cuadros en interiores y a cerca de 90 cuadros por segundo en exteriores y en escenas con alto contenido de acción. Si usaba el DLSS para reescalar la imagen, duplicaba los cuadros, llegando a unos 200 cuadros y un mínimo de 144.
Sinceramente, no vi necesario usar el Frame Generation de NVIDIA, aunque es una opción válida para quienes tengan tarjetas no tan potentes. Después de todo, The Last of Us no es un juego competitivo como para buscar tener 500 cuadros por segundo y alta precisión, por lo que apuntar a unos 60 cuadros en tu configuración de preferencia lo veo asequible si utilizas DLSS 3, FSR 3.1 o incluso Intel XeSS.
Contenido adicional
En cuanto al contenido añadido propio de la versión remasterizada del juego, lo más llamativo que encontrarás es No Return, un modo roguelike de supervivencia que te verá enfrentar cada etapa de infectados hasta que inevitablemente mueras. Puedes elegir a tu personaje favorito de The Last of Us (cada uno tiene habilidades particulares) para intentar sobrevivir ronda tras ronda, en las que buscarás obtener mejores habilidades y armamento para poder hacerle frente a tus enemigos.
Personalmente, encuentro este modo un poco repetitivo, pero con el contenido añadido que vino con la versión en PC, introduciendo nuevas locaciones para el modo, creo que es una propuesta muy atractiva para quienes desean una experiencia de supervivencia que no esté necesariamente ligada a una narrativa predeterminada. Sin embargo, veo en No Return una oportunidad perdida de un modo cooperativo de supervivencia que lo hubiera hecho mucho más disfrutable. Parece ser que desde la cancelación de The Last of Us Online, Naughty Dog se volvió alérgico a las experiencias multijugador.

Como músico, el modo Guitar Free Play, que te permite tocar varios instrumentos e incluso usar diferentes efectos de sonido, me pareció un buen añadido al juego. Prepárense para los nuevos videos tutoriales de cómo tocar sus canciones favoritas en el juego, invirtiendo su tiempo que más bien podrían haber usado para aprender a tocar una guitarra de verdad. Pero para lo que te da, está bueno.
Y como cereza en el pastel para la versión de PC de The Last of Us Parte II, no es necesario enlazar tu cuenta PSN con el juego. Si lo haces, sin embargo, tendrás una chaqueta de Intergalactic, el nuevo juego anunciado de Naughty Dog, y unos 50 puntos para poder desbloquear contenido adicional en el juego. Al menos los jugadores no se verán forzados a sublevarse como en Helldivers 2 para forzar la mano de Sony esta vez. Eso sí, no hay cross-save, así que no esperes retomar tu partida de PS5 en la versión de PC.
¿Vale la pena The Last of Us Parte II Remastered en PC?

Aquí es donde entra el debate. Si es tu primera vez jugando la franquicia y no has comprado las otras versiones del juego previamente, yo creo que comprarlo en PC podría ser una buena opción, en especial si no tienes una PS5 para jugar la remasterización del juego.
Sin embargo, a mí todavía me cuesta entender la filosofía de las grandes compañías de videojuegos que buscan relanzar el mismo juego una y otra vez para sacarnos el último centavo que nos queda de nuestra gratificación. Pasó con GTA V, pasó con Skyrim, y ahora pasa con The Last of Us, con Naughty Dog incluso sacando una versión de colección que recopila ambos juegos y contenido adicional por unos jugosos 110 dólares.
Es por eso que, si por casualidad tienes la versión de PS4 comprada de cuando salió el juego originalmente en 2020 y ahora tienes una PS5, piénsalo dos veces si es que el contenido adicional y las mejoras gráficas y de rendimiento valen la pena. Si es así, invierte 10 dólares para hacer el upgrade a la versión remasterizada.
En resumidas cuentas, la versión remasterizada de The Last of Us Parte II está bien hecha, pero también es completamente innecesaria. El port a PC está muy bien hecho, pero, teniendo todo en cuenta, quizás no sea la mejor opción para jugar el juego si es que eres veterano en la franquicia. Pero si por ahí tienes 50 dólares de sobra, no creo que te encuentres decepcionado si lo compras.
The Last of Us Parte 2 Remastered está disponible para PS5 y para PC en Steam y en la tienda de Epic Games.


