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Nos Dicen Gamers

Análisis de ‘Rematch’: El fútbol más real (y ridículo) que hemos jugado en años

Rematch está disponible en multiplataformas.
En un género saturado, Rematch apuesta por el caos callejero y nos recuerda que el fútbol también es fallar, reír y volver a intentarlo.

Analizado en PC

El género de los videojuegos de fútbol está estancado. EA Sports FC lidera con una hegemonía casi absoluta, exprimiendo una jugabilidad que apenas ha cambiado en años. La portada del jugador de moda, los retoques gráficos a Messi y Cristiano Ronaldo, y un modelo lleno de microtransacciones son sus únicos avances anuales.

Ni eFootball ni UFL han logrado hacerle sombra. Sus intentos por competir se han diluido rápidamente frente al gigante que cada año lanza su edición reciclada con nuevas promesas vacías.

En este contexto, cualquier desarrollador tiene dos caminos: evitar el género o entrar con una propuesta disruptiva. Ya lo hizo Rocket League cambiando los pies por llantas. Y antes, títulos como FIFA Street o Mario Strikers lograron capturar la esencia lúdica del fútbol desde otras perspectivas.

Y ahí aparece Rematch (o como el mundo lo llama cariñosamente: FIFU), un juego que no sólo busca innovar, sino revalorizar el fútbol mismo por encima de las licencias y los nombres de las estrellas.

¿Qué es FIFU?

Rematch cambia las reglas. Aquí no controlas a un equipo, ni te interesan las estadísticas o sobres de cartas. Eres un jugador. Con nombre propio, con torpezas propias. Y todo lo que importa está dentro de la cancha.

El juego comienza enseñándote lo básico: controlar el balón, intentar un pase, driblar, disparar… e insultar a tus compañeros. Sí, porque Rematch es la esencia misma del fútbol callejero. Es ese partido en la pista del barrio con dos ladrillos como arco, sin árbitros y con represalias en forma de patadas.

El corazón del juego está en su multijugador. Partidas de 3 vs 3 o 5 vs 5 donde la química de equipo es tan caótica como divertida. Puedes encontrar jugadores que juegan como Ronaldinho en sus mejores tiempos… y otros que parecen descubrir sus pies por primera vez.

Y aunque al inicio todo sea frustración, te atrapa. Ganar un partido se siente como una final del mundo. Perder también. Pero todo es parte de una curva de aprendizaje que premia tu evolución como jugador y te hace volver por más.

La adicción inesperada

Con el tiempo, sin darte cuenta, Rematch se convierte en tu nuevo vicio. Así como muchos dejaron Tetris por FIFA, ahora pueden dejar FIFA por FIFU. Es un ciclo. Es volver a sentirte como un niño con un balón en los pies y toda la pista por conquistar.

Yo, por ejemplo, era ese gordito en offside que sólo empujaba el balón… y me siento feliz de volver a serlo.

Apartado técnico y visual

En lo visual, Rematch opta por un estilo arcade y fortnitizado, que no busca realismo, sino expresividad. Tu jugador es completamente personalizable, con la posibilidad de usar prótesis, peinados extremos o combinaciones absurdas que refuerzan el tono divertido del juego.

El sonido cumple sin brillar. Los efectos de partido están bien, pero se extraña un soundtrack potente como el de los mejores FIFA o PES. Un detalle menor, pero notable.

El gran “pero”: el crossplay

La mayor crítica va al apartado online. Increíblemente, no hay crossplay ni entre usuarios de Steam y Game Pass en PC. Esto limita seriamente la base de jugadores. Sloclap ya se ha disculpado y promete solucionarlo pronto, pero no deja de ser un golpe bajo para un título con más de 3 millones de jugadores.

¿Vale la pena Rematch?

Rematch es un juego fresco, honesto y con mucho corazón. Tiene errores, sí, pero también tiene una de las bases más sólidas que ha tenido un juego de fútbol en años. Si Sloclap logra sostener el ritmo con temporadas temáticas, mejoras constantes y buen soporte, podríamos estar frente a un nuevo clásico multijugador. FIFU nos recuerda que el fútbol no se trata de contratos millonarios ni de quién está en la portada, sino de jugar por jugar, por divertirse, por ser parte del caos.

PROS

– Reinventa el fútbol desde una perspectiva callejera y centrada en el jugador
– Experiencia multijugador caótica y divertida
– Mejora real basada en la práctica, no en cartas ni estadísticas
– Estética arcade atractiva

CONTRAS

– Sin crossplay ni en tiendas de PC
– El apartado sonoro no destaca ni acompaña con fuerza la acción
– Al ser tan libre y caótico, algunas partidas pueden ser muy desiguales

NOTA

8

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