Analizado en PS5
Midnight Murder Club te hace saltar, llorar de risa y soltar un “cagón” que ni tú sabías que podías decir tan fuerte. Es un multijugador que mezcla shooter en primera persona, party game y un poquito de terror, con mecánicas simples pero efectivas que te mantienen alerta en todo momento.
Y la verdad es que, en un mar de shooters competitivos y battle royales interminables, este título se siente como un respiro fresco, casi un recordatorio de que jugar también es divertirse… de verdad.
¿De qué va Midnight Murder Club?
La historia es sencilla, y no lo necesita más: de dos a seis jugadores son invitados a Wormwood Mansion, una mansión victoriana oscura, cargada de misterio. Armados solo con una linterna y un revólver de seis balas, debemos explorar, traicionarnos y sobrevivir en distintos modos de juego. Es como si Agatha Christie y Stephen King hubieran escrito juntos un party game: no hay giros dramáticos cada cinco minutos, pero el ambiente y la tensión logran que cada partida se sienta especial. Además, cada encuentro es único: nunca sabes si tu amigo va a traicionarte o si te vas a topar con un comodín totalmente absurdo que te arruine la estrategia… o te haga morir de risa.



¿Cómo se juega?
La jugabilidad es simple pero cruel. La linterna te permite ver, pero también te delata. Si la apagas, caminas a ciegas y sientes el corazón acelerarse porque cada crujido puede ser tu fin. Cada puerta chirriante, cada paso que das, cada sombra que se mueve puede significar tu derrota. Es emocionante, a veces desesperante, pero siempre adictivo. Y es que, aunque parece un juego “sencillo”, cada partida te obliga a pensar, a coordinarte y, sobre todo, a mantener la calma aunque a veces no lo logres.



Modos de juego para todos los gustos
El juego ofrece seis modos principales, y cada uno tiene su propio caos:
- Todos contra todos y Duelo por equipos: pura adrenalina, donde nadie perdona
- Ladrón de la noche: recolectar y proteger tesoros mientras te acechan… me puso los pelos de punta más de una vez
- Cazadores de cabezas: un modo asimétrico que recuerda a Dead by Daylight, donde estrategia y sigilo son la clave
- Cartas comodín: reglas cambiantes, situaciones ridículas y un humor que me hizo soltar carcajadas mientras trataba de sobrevivir
- Turno de noche: cooperativo contra enemigos de la IA; entretenido, pero después de varias partidas se siente menos emocionante
Y el Guest Pass es un salvavidas para este juego. Mis amigos que no tenían el juego pudieron entrar a la partida y la experiencia fue igual de loca que si todos hubieran comprado el título. Además, el crossplay entre PS5 y PC hace que no importe la plataforma.
Atmosfera y humor
Wormwood Mansion esconde detalles que te hacen sentir dentro de una película de misterio: pasillos oscuros, habitaciones temáticas, un jardín interior que parece salido de una escena de película gótica. Y el sonido… uff, el sonido es otra historia. Puertas que crujen, pasos que resuenan, ecos de risas distorsionadas y un silencio que te hace contener la respiración. Todo esto combinado con los comodines que tiran pedos gigantes o agrandan cabezas, hace que no puedas dejar de reír o de gritar. La tensión y la comedia conviven de una manera que no esperaba y que me sorprendió gratamente.



Apartado técnico
Gráficamente, no es un AAA, pero tampoco lo necesita. Los personajes son simples, las habitaciones claras, y todo funciona para que las partidas sean comprensibles y rápidas. Además, PS5 y PC lo mueven sin problemas, sin caídas de frames. Y las opciones de accesibilidad, como los modos de daltonismo o la distorsión de voz para controlar la toxicidad, demuestran que Velan Studios pensó en la experiencia de todos los jugadores aunque la distorsión de voz a veces resulte un poco frustrante cuando tratas de coordinarte con tus amigos.
Limitaciones
Sí, el juego tiene un solo mapa. Wormwood Mansion es enorme y detallada, pero después de varias horas puede sentirse repetitivo. Jugar solo o con desconocidos pierde mucho de su magia, y algunas mecánicas experimentales, como la voz distorsionada, pueden fastidiar en partidas competitivas. Pero con amigos, todo esto desaparece… y ahí la diversión es pura locura.
En club-clusión: ¿vale la pena Midnight Murder Club?
Si tienes con quién jugar, la respuesta es un sí rotundo. Midnight Murder Club es un juego que logra que grites, te rías, te sorprendas y, sobre todo, disfrutes cada segundo. No es un shooter serio ni un juego de terror profundo, pero es impredecible, caótico y absolutamente divertido. Es un recordatorio de que a veces lo más importante en un juego no son los puntos, las skins o la progresión, sino simplemente pasarla bien con otros.


