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Nos Dicen Gamers

Dune: Awakening – Review: Dune como no lo hemos visto antes

Como fan de Dune, cogí este juego con bastante recelo, pero me lleve una grata sorpresa luego de comenzar a tratar de sobrevivir por el desierto de Arrakis.

Analizado en PC

Dune: Awakening es una propuesta audaz que combina los elementos del survival multijugador con el vasto y complejo universo de Frank Herbert.

Lejos de limitarse a adaptar la estética o nombres de Dune, el juego propone una línea temporal alternativa donde Paul Atreides nunca nació, y los Fremen han desaparecido misteriosamente. Esta libertad narrativa permite que los jugadores ocupen un lugar más activo en el devenir de Arrakis, explorando el planeta desde una perspectiva fresca, pero reconociblemente fiel.

Desde el primer momento, el ambiente se impone como protagonista: tormentas de arena, calor abrasador, falta de agua, gusanos de arena y estructuras abandonadas sumergen al jugador en una sensación de amenaza constante. Esta fidelidad ambiental, sumada a una dirección artística sobria y cuidada, coloca a Dune: Awakening como una de las representaciones más logradas de Arrakis en el medio interactivo.

¿Hay buena base?

Ahora, la historia no es uno de sus puntos fuertes, más aún teniendo en cuenta cual es el punto de partida de donde se inspira este juego -Dune es de las mejores obras de ciencia ficción de la historia-, pero no desentona y acompaña bien en lo que el juego quiere ser.

Lo que sí creo que han hecho bastante bien, para un juego de supervivencia, es que siempre te sientas en constante peligro, por lo duro del ambiente, los gusanos de arenas que están al acecho o los bandidos que tratan de matarnos. Me gustó mucho esto: punto para el equipo de desarrollo.

Dado la naturaleza de Dune, uno esperaría un juego de corte más narrativo al estilo Mass Effect que cuente lo sucedido en los libros. Sin embargo, el equipo de Funcom decidió apostar por algo distinto, un Survival MMO Jugador vs. Enemigo o también Jugador vs. Jugador. Debo admitir que esto me hizo dudar un poco sobre la calidad de este título, no soy una persona asidua a este género sino a algo más tradicional. No obstante, Dune: Awakening me ha sorprendido aunque con sus matices. 

Conan Exiles sentó las bases para este título

En términos jugables, el título toma lo aprendido con Conan Exiles y lo amplifica con sistemas más complejos y personalizables. La construcción de bases, la creación de vehículos como los ornitópteros, y el crafting de herramientas, armas y atuendos dan lugar a una progresión tangible que incentiva la exploración y la planificación.

Uno de los pilares más sólidos es la gestión de recursos: el agua es vital, el calor mata si no estás preparado, y la especia, como siempre, lo mueve todo. La inclusión de diferentes castas, mentores (como los Bene Gesserit o los Swordmasters), y un sistema de talentos que permite combinar estilos de juego, añade capas de profundidad que apelan al rol y a la estrategia a partes iguales. Este diseño fomenta la experimentación, pero no abruma a los jugadores novatos.

El componente multijugador introduce una dimensión social y política que recuerda a los MMOs clásicos, pero con un enfoque más contenido. El juego es casi completamente PvE, pero van a haber momentos que serán PvP, que es casi completamente opcional, pero que en un momento puntual al final del juego tendremos que recurrir a él, pero no quiero hacer spoilers.

Las alianzas entre casas, el control del desierto profundo (zona rica en especia y PvP), y la participación en eventos del Landsraad configuran una dinámica emergente donde la diplomacia, el conflicto y la traición se convierten en parte de la experiencia. No obstante, el PvP es opcional, como dije antes, y se puede modular, permitiendo a los más cautos dedicarse a la exploración, la construcción o las misiones PvE sin ser forzados a pelear. Esta flexibilidad es bienvenida, pero algunas decisiones del juego, como los puntos de respawn tras morir, pueden resultar frustrantes. Más de un jugador ha sido arrojado al desierto sin recursos ni armas, víctima de un sistema que aún necesita ajustes.

El apartado técnico, por otro lado, es sólido: el rendimiento es fluido en equipos medios-altos, y las tecnologías como DLSS o FSR permiten mantener buenas tasas de FPS en 4K. 

El combate, su talón de Aquiles

Los problemas principales surgen en el combate, que aún se siente torpe y desincronizado en ciertos enfrentamientos cuerpo a cuerpo, y en la inteligencia artificial, que tiende a ser predecible. A esto se suma una interfaz que, si bien funcional, no termina de estar optimizada para la gestión ágil de inventarios y planos. A pesar de ello, la sensación de progresión, el placer de sobrevivir a una tormenta con apenas recursos o de explorar una base abandonada infestada de enemigos, recompensan la inversión de tiempo y atención. 

Y hablando del combate, su sistema deja mucho que desear, no es malo, pero es demasiado simple y poco entretenido. Esas peleas con cuchillos me llegaron a cansar, pero bueno, no todo podía ser perfecto.

El juego todavía está en crecimiento, con una hoja de ruta prometedora y un equipo de desarrollo receptivo a las críticas. Estoy seguro que con futuras actualizaciones, vamos a tener un juego más equilibrado. Otro punto columna del título es el crafting y la creación de estructuras. Este para mi es el punto más curioso, ya que poder tener un sistema de construcción no es lo primero que uno pensaría al pensar en Dune. Puedes recolectar recursos en el mundo o de enemigos caídos para construir tu propia base desde cero en algunos puntos predeterminados del mapa que puede irse expandiendo hasta poder crear vehículos como motos de arena o, en niveles más altos, las famosas naves libélula. Esto es un poco raro como digo dado lo que uno esperaría de Dune; sin embargo, la mecánica funciona muy bien y se integra orgánicamente al juego. 

Todo esto nos genera diferentes momentos en los cuales el juego brilla, cuando la exploración te incita a viajar a las profundidades de Arrakis para explorar todo el lore que puede ofrecerte Dune. Puedes morir de la manera más inesperada atrapado en una tormenta de arena, o en arena movediza o por la aparición de un gusano gigante, perder todo tu loot y reaparecer cientos de kilómetros de donde estabas. Esto puede sonar muy duro, pero siento que es parte de la experiencia de Dune: Awakening

¿Vale la pena Dune: Awakening?

Dune: Awakening no es un juego para todo el mundo, pero sí una de las propuestas más ricas, ambiciosas y coherentes del género survival multijugador en años. Como dije, no es para todos, pero busca serlo y va por buen camino, porque no es un survival pretencioso donde encontrarás puro tryhard y tendrás que dedicarle muchísimas horas para estar a la altura, este juego se pega más a lo casual y está bien. 

Su ambientación opresiva, sus sistemas de construcción y recolección, y su potencial político lo convierten en una experiencia única para quienes busquen inmersión y profundidad. Las carencias técnicas y jugables son evidentes, pero no insalvables. Con tiempo y actualizaciones, podría consolidarse como el Arrakis definitivo en el mundo del videojuego. Para los pacientes, estrategas y amantes de Dune, esta es una travesía que vale la pena emprender. Como fan de Dune, recomiendo jugarlo de todas maneras.

PROS

– El propio ambiente genera momentos memorables de supervivencia extrema
– Grandes posibilidades de exploración en un mundo lleno de arena
– Mecánicas de supervivencia muy fieles al mundo de Dune
– Sistema de construcción y recolección realmente buenos

CONTRAS

– Combate repetitivo, tosco y con no mucha profundidad
– Sistema de crafting y construcción correcto, sin mucha ambición
– Misiones secundarias repetitivas

NOTA

7.5

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