Todo el personal de Annapurna Interactive, división de videojuegos de la compañía Annapurna de la productora de cine americana Megan Ellison, renunció en medio de negociaciones fallidas.
Y es que, según comenta Bloomberg, el equipo, dirigido por Nathan Gary, se encontraba en conversaciones con Ellison para separarse y convertirse en una entidad independiente. Al no conseguir una respuesta positiva, decidió tomar esta decisión.
Annapurna Interactive se divide
Un portavoz de Annapurna confirmó que se había explorado la posibilidad de una escisión y dijo que las partes no lograron llegar a un acuerdo, lo que llevó a las renuncias.
«Nuestra máxima prioridad es seguir apoyando a nuestros socios desarrolladores y editores durante esta transición», dijo Ellison en una declaración al medio. «Estamos comprometidos no solo con nuestra oferta actual de juegos, sino también con la expansión de nuestra presencia en el espacio interactivo a medida que seguimos buscando oportunidades para adoptar un enfoque más integrado de la narración lineal e interactiva en el cine y la televisión, los juegos y el teatro».
Cuando Ellison se retiró de las negociaciones, Gary y otros ejecutivos dimitieron y les siguieron unas dos docenas de miembros del personal.
El éxodo ha provocado el caos, ya que los desarrolladores de juegos asociados con Annapurna intentan averiguar qué significa esto para sus próximos proyectos. Como editor, Annapurna es responsable no solo de financiar los juegos, sino también de gestionar servicios como el control de calidad, la adaptación de los productos a los mercados locales y el marketing.
El nuevo presidente, Héctor Sánchez, ha dicho a los desarrolladores que la empresa respetará los contratos existentes y reemplazará al personal que se haya ido, según las personas que hablaron con Bloomberg. Sánchez, originalmente cofundador de Annapurna Interactive, regresó el mes pasado.






