El presidente de Rockstar Games,Sam Houser, y el exlíder creativo de Grand Theft Auto,Leslie Benzies, aparecen mencionados en los llamados Epstein Files.
Los documentos fueron publicados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). La referencia surge a partir del testimonio de Sarah Ransome, víctima confirmada de la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein. Ransome acusa a Benzies de haberla agredido sexualmente en 2006. Además, señala que Houser conocía el contexto en el que ocurrieron los hechos.

¿De dónde salen estas acusaciones?
La mención se encuentra en la página 38 de un documento que forma parte de más de tres millones de páginas liberadas por el DOJ. En concreto, se trata de un correo electrónico escrito por Ransome en diciembre de 2023, cuyo objetivo es sustentar una lista personal de testigos dentro de una demanda contra el FBI y el gobierno de Estados Unidos.
En ese mensaje, Ransome acusa directamente a Leslie Benzies. Es decir, afirma de manera explícita que él la agredió sexualmente. Además, se puede señalar que Ransome sostiene que Benzies conocía la situación de abuso que ella vivía en ese momento. Inclusive, asegura que él financió su traslado a Nueva York en 2006, cuando los hechos ocurrieron: «Leslie también me visitó en NY y sabía lo que estaba pasando y me dio el dinero para reservar mi boleto a NY cuando llegué el 1 de septiembre de 2006».
Sam Houser aparece mencionado a continuación. Ransome afirma que coincidió con él en varias ocasiones mientras mantenía una relación con Benzies. En el documento, ella escribe: «Sam Houser, me conociste muchas veces cuando salía con Leslie, y ahora ha llegado el momento de que sepan lo que tú y tus chicos de Rockstar North realmente hacen detrás de las escenas».
Además, añade otra acusación de carácter general, aunque sin imputaciones penales directas: «Me sorprende que todavía no haya una demanda colectiva solo para ustedes».
Ahora bien, a diferencia de otros nombres vinculados directamente al caso Epstein, estos documentos no presentan cargos formales ni resoluciones judiciales contra Benzies o Houser. En contraposición a lo que circula en redes sociales, el texto recoge únicamente el testimonio personal de Ransome dentro de un proceso legal distinto.
Hasta el momento, Rockstar Games, Sam Houser y Leslie Benzies no han emitido declaraciones públicas, por lo cual la información permanece sin respuesta oficial.
¿Y ahora qué?
Más allá de los nombres y el ruido en redes, lo que queda es una pregunta incómoda: ¿cuántas historias como esta siguen enterradas bajo el poder y el silencio? No se trata de cancelar sin pruebas, pero tampoco de mirar a otro lado. La industria del videojuego, como cualquier otra, tiene una deuda con las víctimas y una responsabilidad colectiva: escuchar, cuestionar y exigir transparencia, aunque incomode.






