¿No les ocurre a veces que ni siquiera se acuerdan de cuándo es su cumpleaños? Siento que, a partir de cierta edad, como que la noción del tiempo comienza a distorsionarse un poco… o bastante. Eso es más o menos entre que nos damos cuenta que escogimos la carrera equivocada y nos comenzamos a poner la camiseta para nuestro trabajo.
Las responsabilidades, ritmos de vida apabullantes y el crecimiento de vello en la mano suelen ofuscarnos tanto que nos llevan a olvidarnos de nuestros cumpleaños. De hecho, si nos acordamos es porque una de las 3 personas que de verdad nos guardan aprecio nos lo recuerdan ese día. Bueno, también puede ser porque una notificación en el teléfono nos avisa a las 8:37 de la mañana. La misma tragedia le ocurre a ciertas sagas de videojuegos que cada año son recordadas por los mismos 7 fanáticos que llevan jugando a la misma entrega por 13 años… o por tu medio periodístico favorito. Si no es Nos Dicen Gamers, ¿qué estás esperando para suscribirte?
En fin, este jueves se estrena Prince of Persia: The Lost Crown marcando el regreso de esta saga mítica de aventuras y viajes temporales. ¿Qué cuánto tiempo ha pasado desde la última entrega? Pues, no mucho; solo fueron 13 AÑOS. MÁS DE UNA DÉCADA. Claro, esto sin contar el juego VR Prince of Persia: The Dagger of Time que salió en 2020, porque, al igual que los juegos para celulares, esos no cuentan.
Así que, a modo de celebrar el retorno triunfal del Príncipe de Persia, pensé que sería buena idea hablar de esas franquicias abandonadas. Esas sagas que guardamos muy cerca al corazón, pero que ni sus creadores se acuerdan de ellas (o no quieren acordarse de ellas). Traigan esos pañuelos, aprieten los puños en señal de indignación y disfruten de este viaje nostálgico.
Banjo: una hibernación eterna
Wow, Gala, ¿comienzas la lista con una de las sagas de plataformas 3D más influyentes de la historia? Pues, sí, no soy tan original que digamos. Sin embargo, con los rumores recientes de que Xbox estaría trabajando en una nueva entrega de Banjo Kazooie, era menester que salga en la lista. De hecho, la última vez que lo vimos fue en 2008 en Banjo-Kazooie: Nuts & Bolts para la Xbox 360 que pasó con más pena que gloria.
Es una lástima, porque representó una revolución cuando salió en la Nintendo 64. Sus personajes carismáticos, diferentes transformaciones y habilidades, y un montón (pero un montón) de coleccionables lo convirtieron en un título inolvidable. Además, no solo es Banjo: es Banjo y Kazooie, 2 personajes en un mismo juego. Por un lado, tienes al pesado de Mario chupando cámara por todas partes y, por otro lado, tienes una aventura de 2 furros apoyándose mutuamente para vencer a una malvada bruja. Es más, si Super Mario 64 representó el boom para este género, Banjo lo ayudó a consolidarlo. Claro que, con el tiempo, el fontanero tuvo el apoyo de Nintendo, mientras que a Rare le arrebataron la gloria.
Syphon Filter: espías en retiro
Este año (en el mejor de los casos), se lanzará el remake de Metal Gear Solid 3. Una de las entregas más legendarias de la industria del videojuego. Aunque, en general, la saga Metal Gear es un monumento que representó una revolución narrativa con su primera entrega en 1998, lo que probablemente no sepan es que, un año después, nació una saga de espionaje que buscó hacerle frente a la obra de Hideo Kojima: Syphon Filter.
Según palabras de nuestro querido Pelao Gamer: «Syphon Filter es la respuesta occidental a Metal Gear que nadie más se atrevió a hacer en su momento». La trilogía de juegos que narra los esfuerzos de Gabriel Logan por frenar una amenaza biológica es genuinamente emocionante. Lo más brillante es que aprovechó los recursos que inventaron los shooters en tercera persona para presentar una propuesta original y retadora para la época. Y es que, en verdad, lo tiene todo: espías, disparos, sigilo, traiciones, giros de guion y hasta visitaron Perú en Dark Mirror. Ojalá que el estudio responsable de Days Gone se anime a lanzar una nueva entrega de Syphon Filter en un futuro cercano.
Killer Instinct: el combo truncado
2023 ha representado un retorno triunfal para grandes títulos de peleas: Mortal Kombat 1, Street Fighter 6, Tekken 8. Bueno, ese último recién sale este mes, pero está ahí nomás no tan lejos del año pasado. Si bien todas estas entregas son un portento técnico puliendo al máximo sus mecánicas de combate, algo les falta. «Street Fighter y Mortal Kombat tienen popularidad, pero Killer Instinct tiene corazón». Tonino escupiendo verdades desde la cuna.
Había una magia alrededor de Killer Instinct: entre su historia que parodiaba a grandes títulos del género, personajes de lo más variopintos y una accesibilidad demencial. Quiero decir, esta saga era la definición viva de «aprieta todos los botones para ganar». ¿No tienes ni idea de cómo se hacen los combos? Tú tranquilo, solo presiona botones y vas a descubrir combos que ni siquiera sabías que eran posibles. Esta accesibilidad y aleatoriedad del juego lo hacían divertidísimo y memorable. Y, por supuesto, nunca olvidar los «C-C-C-C-C-COMBO BREAKER» o esos «ULTRAAAAAAAAAA». De paso, háganse un favor y escuchen el OST del juego, luego me lo agradecen. Cruzo los dedos para que en el Summer Game Fest revelen una nueva entrega de Killer Instinct.
Duke Nukem: hasta la vista
«Es un clásico que mantiene una enorme deuda con los fanáticos después del fracaso llamado Duke Nukem Forever. Merece una nueva oportunidad». Uf, directo a la yugular se fue Leo. Sin embargo, en algo puedo estar de acuerdo con él y es que Duke Nukem, al igual que Doom, es una saga enmarcada en los anales de la historia del videojuego. Solo que Doom sigue vigente a día de hoy y, por alguna razón, Duke Nukem no.
Bueno, en verdad sí que hay motivos más que claros. El humor que maneja es uno muy de su época y sería muy mal visto hoy en día por su contenido altamente sexista. Pero todo eso se puede arreglar sin afectar al espíritu del juego y omitiendo a las 3 personas que solo saben quejarse en Twitter. Papi Duke representa una parodia de la fantasía hipermasculina. Una oda a las altas dosis de testosterona que deseamos de vez en cuando. De hecho, Papi Duke podría ser el Peacemaker de James Gunn en los videojuegos. ¿Se imaginan las posibilidades? No tienes que obviar todo lo que representa un personaje, sino darle una vuelta de tuerca inteligente para que se convierta en uno memorable. Así que VENGAN ESOS CABALLOS, BARCOS y CHICLE QUE ESOS ANOS NO SE VAN A PATEAR SOLOS.
Sly Cooper: el mapache jubilado
Cada año, siempre pedimos los mejores gráficos, más frames que nuestros ojos no pueden ni percibir y más potencia en las consolas. Siento que nos estamos olvidando de ese deseo de disfrutar por disfrutar. Según el Furrey: «Hoy en día, nos hemos olvidado de esa inocencia infantil dentro de los videojuegos». Y es que las grandes empresas hacen parecer que ir por la violencia es mucho más fácil que explorar experiencias más accesibles, simples y divertidas. Pero, ¿en verdad es tan complicado? Yo creo que no y uno de esos grandes ejemplos es Sly Cooper.
Una joyita del género de plataformas que salió para PlayStation y que no hemos vuelto a ver desde 2013. Pero esta saga fue fiel a sus principios hasta el final. Mientras otros buscaron madurar como adolescente edgy creyéndose la gran cagada, el mapache siguió con esa aura de misterio inocentón. Con la clásica fórmula de villano de turno, en la que un ladrón-caballero-mapache busca mantener el legado de su familia robándole a los más adinerados. Claro, puedes mecharte con los malos, pero el juego está diseñado para que seas sigiloso. Tienes que planear tu ruta de infiltración sin ser detectado y salir airoso con el premio gordo. ¡Como si fueses uno de los ladrones más grandes de la historia! Hay una magia en los juegos de Sly Cooper. Necesitamos más juegos inocentes que nos recuerden la emoción de ser un niño.
Advance Wars: perdiendo la guerra
Sí, sí, lo sé. Ya los veo diciendo: «Rodrigo, eres un maldito estafador, porque, el año pasado, sacaron un juego para la Switch. Pobre de ti con que nos crucemos por la calle, mentiroso». Dos cosas: 1) Seré enfermo, pero jamás mentiroso. 3) Lo que salió el año pasado fue un remake de las entregas de Game Boy Advance y los remakes no cuentan. ¿Por qué? Porque es mi lista y hago lo que se me cante el orto.
Ya van 15 años desde las últimas entregas de Advance Wars que salieron para la DS y digamos que la suerte casi nunca ha estado de su lado. ¿Te imaginas que tu juego de guerra salga un día antes de uno de los mayores atentados a EEUU (sí, las torres)? Terrible casualidad, pero, ¿y si su remake está a punto de salir justo cuando estalla un horrendo conflicto en Europa (sí, Rusia)? Todo esto te la baja, pues. Sin embargo, esto no quita lo muy divertidos que son sus juegos con personajes caricaturescos y una profundidad estratégica impresionante. Además, veo un enorme potencial en desarrollar una historia profunda que toque temas bélicos, más aún en los tiempos en los que estamos viviendo actualmente.
Carmageddon: arrollado en el camino
Todos tenemos como un referente a GTA como el juego en el que es normal ir manejando por la calle atropellando a todo lo que se mueva. Pero, antes de que GTA sea un título polémico, existió otro juego que popularizó la actividad de atropellar personas: Carmageddon. Es muy divertido, porque esta saga fue tan polémica como el individuo que me la recomendó (empieza con Toni y termina con Sex).
¿Te imaginas un juego de carreras en el que llegar a la meta sea opcional para ganar? Pues, por supuesto, llegar a la meta es aburrido; todo el mundo quiere llegar a la meta. Aquí lo que importaba era ganar todos los puntos posibles arrollando abuelitas y destruyendo a tus enemigos en el camino. Es que es súper obvio: es más fácil ganar una carrera cuando eres el único en competencia. Digamos que todo este nivel de violencia llevó a que prohibieran Carmageddon en Argentina en los 90 y sigue siendo ilegal a día de hoy. Fácil es por este motivo que no hemos visto una nueva entrega de la saga desde 2016, a pesar de lo absurdamente divertido que era. Tamare, Argentina, ¿por qué eres así?
Golden Sun: brillando en la oscuridad
Miren, este texto lo estuve armando en la misma semana que anunciaron que las 2 primeras entregas de Golden Sun llegarán al online de la Switch. Pero, ya saben, si es para celulares, VR, remake o el mismo juego emulado, no cuentan como el regreso de una saga. Cualquier queja, la recibo a través de mi Yape. Lo que más me sorprende es que la comunidad de Golden Sun es una muy bien consolidada y que cada 3 días lloran al cielo por un juego nuevo y, finalmente, les han hecho caso (más o menos).
Considero que la franquicia tiene un sistema de mecánicas divertidísimo en el que el único botón que necesitas es el de invocar. Hay un montón de invocaciones que puedes combinar para desatar la destrucción en combate, y que llegan con mejoras estadísticas y comandos de magia más poderosos. Lo último que vas a usar en el juego es el comando de Atacar: queda como una bonita decoración en la pantalla. No soy tan fan de su historia, pero creo que construye un mundo rico en el que siempre descubres nuevas sorpresas y con mazmorras muy bien diseñadas. ¿Sabían que el juego nació en la Game Boy Advance? No sé cómo hacía esa tostadora para correr semejante monumento técnico. En fin, esperemos que el estudio Camelot se anime a lanzar una nueva entrega en lugar de sacar el enésimo juego de golf de Mario.
BONUS TRACK: Pokémon
EH, TRANQUILOS. SE ME SIENT- Bobi, baja las galletas de soda. BAJA LAS GALLETAS. Dejen que me explique. Todos sabemos que The Pokémon Company te saca MÍNIMO 3 juegos anuales (sin contar el resto de contenido transmedia). Claro, si tomas todas esas entregas como una franquicia general, pues es imposible que sea olvidada. Sin embargo, no todos guardan el mismo enfoque jugabilístico; algunos se atreven a salir un poco del molde. Y, si me preguntas a mí cuál de todas esas subseries me encantaría ver resurgir, yo escogería Pokémon Ranger.
Dentro de todas sus experiencias narrativas, la serie Ranger no te obligaba a privar de libertad a los Pokémon para luego hacer que se enfrenten en cruentos combates. De hecho, tu objetivo ya no es ser el mejor entrenador Pokémon, sino ayudar a conservar el ecosistema y proteger a todos los seres vivos.
Además, todos estos cambios narrativos se complementan con unas mecánicas simples, pero que guardan su ligero nivel de estrategia. Bueno, el juego no te lo dice, pero tu muñeca y tus dedos comenzarán a desarrollar músculos que ni siquiera sabías que existían. Lo triste es que Pokémon Ranger se diseñó considerando el hardware de la DS y es un poco complicado traducirlo a consolas modernas. Si es que algún día The Pokémon Company decide sorprenderme con una nueva entrega, será mejor que alguien esté a mi lado para reanimarme.






