Rockstar Games confirmó haber sido víctima de lo que describió como una «brecha de datos de terceros», luego de que el grupo hacker ShinyHunters reclamara haber infiltrado sus servidores en la nube. La empresa precisó que únicamente se accedió a «una cantidad limitada de información no material de la compañía» y que el incidente no tuvo «impacto en nuestra organización ni en nuestros jugadores».
La amenaza: pagar o sufrir la filtración
ShinyHunters publicó un mensaje en su sitio web con una advertencia final dirigida a Rockstar: «pagar o filtrar». El grupo fijó el 14 de abril como fecha límite para que la empresa se ponga en contacto, bajo amenaza de divulgar la información comprometida, lo que derivaría en «varios problemas (digitales) molestos». El grupo no especificó qué tipo de datos obtuvo durante el ataque, o si estaba relacioando a GTA 6.
Un grupo con historial de alto perfil
ShinyHunters es un colectivo de hackers vinculado a brechas de seguridad que afectaron previamente a compañías de la talla de Microsoft, Google y Ticketmaster. La filtración fue detectada inicialmente por los medios especializados Hackread y Cybersec Guru.
Rockstar, un blanco recurrente de los ciberataques
Este no es el primer incidente grave de ciberseguridad que enfrenta la desarrolladora. En 2022, Rockstar sufrió un hackeo masivo que derivó en la filtración de abundante material de desarrollo de Grand Theft Auto VI, incluyendo metraje de juego inédito y otros activos del título. Uno de los miembros del grupo Lapsus$ responsable de aquella intrusión, de 18 años de edad, fue sentenciado posteriormente a hospitalización indefinida.






