Riot Games ha anunciado una importante actualización en sus Términos de Servicio, la cual entrará en vigor el 3 de enero de 2025. Este cambio busca combatir, de manera más efectiva, la toxicidad y las prácticas fraudulentas dentro de su comunidad.

En este sentido, las nuevas normas aplicarán a títulos como League of Legends, Valorant, Teamfight Tactics y el próximo 2XKO.
¿Cómo afectarán estas sanciones a los streamers y jugadores?
Por un lado, la compañía sancionará a los jugadores y creadores de contenido que presenten comportamientos inapropiados. Esto incluye, entre otros, insultos, acoso y el uso de lenguaje de odio. Por otro lado, estas medidas no se limitarán al entorno del juego; también abarcarán transmisiones en vivo o contenido grabado, siempre y cuando un juego de Riot sea visible en el fondo.

Asimismo, Riot reforzará su lucha contra prácticas desleales como el boosting (subir cuentas de nivel por dinero), el smurfing (utilizar cuentas de menor nivel) y la compraventa de cuentas. En consecuencia, cualquier promoción o participación en estas actividades será considerada una violación grave de sus Términos de Servicio.

Además, el nuevo sistema de sanciones incluye restricciones cruzadas entre los distintos juegos de Riot. Esto implica que una infracción grave en un título podría ocasionar el bloqueo de cuentas en todos los juegos de la compañía. De manera complementaria, las medidas previstas también contemplan suspensiones temporales, bloqueos permanentes y la expulsión del Programa de Colaboradores para creadores que incumplan las normas.

Sin embargo, Riot ha aclarado que no monitorizará de forma proactiva el comportamiento en redes sociales o en otros espacios ajenos al juego. No obstante, tomará medidas si se presentan pruebas claras de que un usuario ha violado las reglas en contenido relacionado con sus juegos.
¿Logrará Riot crear una comunidad más segura y justa?
Con estas nuevas políticas, Riot Games refuerza su compromiso con un entorno más seguro y equitativo para toda su comunidad. Al responsabilizar a los creadores de contenido y jugadores por sus acciones, la empresa establece estándares de conducta más estrictos. Aunque las medidas podrían generar cierto debate, el objetivo principal es claro: reducir la toxicidad y proteger la experiencia de juego para todos los usuarios.






