Analizado en PC
Recuerdo que en 2015, cuando era niño, siempre estaba rodeado de páginas, grupos y youtubers de videojuegos. Un día, de la nada, mi Facebook explotó con la llegada de un nuevo juego, Undertale, pues todos hablaban maravillas de él.
De alguna forma, logré convencer a mi hermano para que comprara el juego y me prestara su cuenta de Steam y la computadora. Aunque el juego estaba completamente en inglés y no entendía absolutamente nada, logré terminarlo. En mi mente de niño que no comprendía la historia por la barrera del idioma, había tres cosas de las que estaba seguro: la música era increíble, la jugabilidad era muy divertida, y si pudiera entender la historia, no tenía pruebas pero tampoco dudas, que era verdaderamente preciosa. Y no me equicovaba.
Varios meses después, descubrí que existía un parche en español hecho por fans. Lo instalé y volví a jugarlo. Entonces me di cuenta de algo… Undertale no contaba una historia preciosa, te contaba tres increíbles historias. Desde entonces, me acostumbré a la tradición de re jugarlo cada cierto tiempo.
Y tras la sorpresa que fueron los últimos capítulos de Deltarune, he vuelto al juego que lo empezó todo. Un fenómeno que no sólo explotó la cultura de internet, sino que revolucionó por completo la industria de los videojuegos. ¿Undertale realmente es tan bueno?
Un poco de contexto previo
El año 2015 fue un buen año para la industria, The Witcher 3: Wild Hunt, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, Fallout 4, Bloodborne y Call of Duty: Black Ops III marcaron la industria. Sin embargo, hubo un juego independiente que, contra todas las normas, no solo logró destacar entre estos gigantes, sino que además se convirtió en un fenómeno cultural: Undertale.
Toby Fox, por aquel entonces conocido en ciertos foros por su trabajo en mods —siendo el más popular el Mod de Halloween para EarthBound—, lanzó una campaña en Kickstarter para financiar su propio juego. Buscaba una modesta suma de $5,000. Esa meta que quedó corta, pues arrasó con más de 2,000 patrocinadores que recaudaron poco más de $50,000. Los patrocinadores sabían que este juego tenía algo especial. No se equivocaron.

Gracias al apoyo de los patrocinadores y a la generosidad de un amigo que le permitió vivir en su sótano, Toby Fox logró desarrollar Undertale, un juego que no solo marcaría una cultura en internet, sino que también dejó una huella imborrable en la industria de los videojuegos, cuya influencia sigue vigente hasta el día de hoy.
Bienvenido al Underground
¡Compra y juega Undertale ahora! Sí, suena raro comenzar un análisis con esa frase, pero créeme: es lo más importante que necesitas saber antes de seguir leyendo. Y ahora sí, un poco de cómo comienza la historia.
Al iniciar Undertale, se nos habla de un mundo donde humanos y monstruos libraron una gran guerra. Tras la victoria, los humanos desterraron a los monstruos, encerrándolos bajo tierra en un lugar oscuro y olvidado llamado el Underground. Con el tiempo, esto se volvió una leyenda: se decía que todo aquel que osara rondar por la montaña Ebott jamás regresaba.

Un día, un pequeño humano —perdido, curioso o simplemente desafortunado— cae por accidente en el Underground. Y ahí comienza nuestra historia… Una historia que, en apariencia, se trata de sobrevivir y escapar de monstruos sedientos de venganza. Pero, ¿y si todo eso no fuera exactamente cierto?
Frisk, nuestro protagonista, despierta sobre una cama de flores amarillas. Frente a él aparece Flowey, una simpática y parlanchina flor que nos da la bienvenida. Hablar más del juego sería arruinar su magia. Cada decisión, cada línea de diálogo, cada encuentro tiene un propósito. Undertale es un juego que debe vivirse con la menor cantidad de información posible para un mejor impacto.

Toma diferentes caminos
Undertale inicia con un breve tutorial gracias a la ayuda de un personaje que guía a Frisk, En este tutorial se enseña que es posible resolver los combates sin violencia: puedes dialogar con los enemigos, mostrarles amabilidad y perdonarlos. Si tomas este camino, ganarás únicamente dinero. Sin embargo, también puedes optar por atacar y eliminar a los enemigos, lo que te otorgará experiencia además de oro.
Aquí es donde el juego comienza a dividirse en tres rutas principales, dependiendo de tus decisiones a lo largo de la historia:
- Ruta Neutral: Esta será tu primera experiencia por defecto. Puedes elegir entre atacar o perdonar a los enemigos. El final será por defecto, pero te ayudará a desbloquear las otras dos rutas.
- Ruta Pacifista: Se desbloquea una vez que hayas terminado una partida en la Ruta Neutral. En esta ruta, debes evitar matar a cualquier enemigo. Puedes herirlos accidentalmente, pero nunca debes acabar con ellos. Si cumples estos requisitos, la historia se expandirá significativamente.
- Ruta Genocida: También disponible tras completar una Ruta Neutral, esta ruta consiste en eliminar a todos los enemigos del juegoe. Y también profundiza en la historia siendo muy diferente a las dos anteriores.

Y aunque los combates son por turnos. Hay dos formas principales de enfrentarse a los enemigos:
- Ataque: Puedes atacar utilizando un minijuego en el que debes detener una barra en el momento justo para causar el mayor daño posible. A lo largo de la aventura, podrás encontrar diferentes armas y armaduras que modifican tu desempeño en batalla.
- Piedad: Si eliges no combatir, puedes interactuar con los enemigos usando la opción de «Actuar» y luego «Perdonar». Cada enemigo tiene comportamientos y requisitos distintos para rendirse, lo que convierte cada batalla en un minijuego único. El objetivo es encontrar la acción correcta, mostrar piedad al enemigo y no salir lastimado.

Lo interesante es que, aunque el juego sea por turnos, no estás obligado a recibir daño durante el turno del enemigo. Controlarás un pequeño corazón (tu alma) que debe esquivar los ataques enemigos en tiempo real, con mecánicas que cambian según el oponente. Esta combinación de RPG clásico con secciones tipo bullet hell le da al combate una identidad propia al juego, haciéndola dinámica y con muchísima personalidad.
Personajes y música de alto nivel
Aunque todo lo mencionado anteriormente funciona de maravilla, aún quedan por destacar los dos pilares que mejoran lo inmejorable: sus personajes y su música.
Hablar en detalle de los personajes sería arruinar la experiencia. Muchos juegos intentan que te encariñes con sus personajes, y algunos lo logran. Pero Undertale va más allá: cada personaje principal, incluso los NPCs y enemigos, se siente único, vivo y auténtico. Todos tienen sus propias historias, motivaciones y personalidades. Puede que te guste alguno más que otro, pero absolutamente todos tienen algo que los distingue y los hace memorables.

Ahora, sobre la banda sonora. En una sola frase: es un orgamos para los oídos. Puede sonar exagerado, pero no lo es. Toby Fox no solo demostró ser un excelente diseñador de videojuegos y escritor de historias, también dejó claro que es un compositor musical de primer nivel. La música en Undertale es vital.
Cada tema está cuidadosamente compuesto para encajar a la perfección con cada personaje, cada escenario y cada momento. Hay piezas que transmiten alegría, tensión, nostalgia o tristeza con una precisión emocional sorprendente. La música no solo embellece el juego, le da alma. Es muy difícil explicar con palabras cómo logra ese impacto, pero basta con jugarlo para entenderlo: cada nota y cada melodía parece estar diseñada para entrar por el oído e ir a hablarle directamente al corazón.
¿Vale la pena jugar Undertale?
Sin duda. Lo dije al principio y lo reafirmo: Undertale es una obra sólida que toda persona debería jugar, sin importar su edad o experiencia con los videojuegos. Es un título que deja una huella imborrable, una de esas experiencias que, pase lo que pase, nunca olvidarás. Basta con escuchar una de sus melodías para que quieras regresar -como me pasa-.

Pocos juegos logran combinar de forma tan limpia e impactante narrativa, jugabilidad, personajes y música. Undertale ha marcado a toda una generación desde su lanzamiento, y seguirá haciéndolo por muchos años más. Es, sin duda, una historia que todos deberían experimentar al menos una vez en la vida.


