Nintendo ha actualizado su Acuerdo de Licencia de Usuario Final (EULA). En esta nueva versión, la empresa ha introducido una cláusula que impide a los usuarios presentar demandas colectivas.

Ahora, las disputas deberán resolverse de forma individual a través de arbitraje. Sin embargo, los jugadores tienen 30 días para optar por no aceptar esta condición, enviando una carta a la sede de Nintendo en Washington.
¿Qué implica la nueva cláusula de Nintendo?
La actualización del EULA de Nintendo incluye una nueva sección (16). Esta sección establece que tanto la empresa como los usuarios deberán resolver cualquier disputa de forma individual. De este modo, ya no será posible presentar demandas colectivas contra Nintendo. En lugar de esto, los usuarios deberán resolver sus problemas a través de arbitraje.
Además, ambas partes renuncian al derecho a un juicio por jurado. Por lo tanto, si surge una disputa, los jugadores deberán intentar resolverla con el servicio de atención al cliente de Nintendo. Este servicio está disponible por teléfono, correo electrónico y correo postal.
Sin embargo, los usuarios pueden optar por no aceptar el arbitraje. Para hacerlo, deben enviar una carta a la sede de Nintendo en Washington dentro de los 30 días posteriores a la aceptación de los términos. En caso de que la carta sea enviada, las reclamaciones se resolverán de acuerdo con la sección 18 del EULA. Esta sección establece que todas las disputas se regirán por las leyes del estado de Washington, EE. UU.
Por último, la sección 18 también establece que las disputas no resueltas en el arbitraje no podrán ser tratadas en tribunales de reclamos menores. En su lugar, deberán resolverse exclusivamente en los tribunales ubicados en el condado de King, Washington.
¿Es esta la nueva norma para las grandes empresas?
La actualización del EULA de Nintendo limita las opciones legales de los usuarios al bloquear demandas colectivas. Aunque existe la opción de optar por el arbitraje, el proceso no es tan sencillo. Este cambio refleja una tendencia en las grandes empresas de manejar disputas de forma más privada y controlada.






