Analizado en Nintendo Switch
Desde que se anunció en septiembre del 2023, Mario vs. Donkey Kong, ha sido uno de mis juegos más esperados para Nintendo Switch ya que, en mi opinión, la Game Boy Advance tiene un buen catálogo de videojuegos que merece ser revivido.
Esta saga tiene su origen en el videojuego Donkey Kong para arcades, donde aparece por primera vez Mario, conocido en ese entonces como Jumpman, y Donkey Kong como el villano que tenemos que vencer para rescatar a Pauline.
Después de unas cuantas secuelas, este juego llegó a la Game Boy original con el mismo nombre, pero con niveles adicionales en donde no solo se tenía que vencer al gorilla, también teníamos que resolver puzles y abrir puertas con llaves. En este juego de 1994, también se implementó nuevos movimientos para Mario, como: saltos dobles, agarrar objetos y pararte de cabeza, movimientos que más adelante veríamos en Mario vs. Donkey Kong (2004).

Ahora estamos ante una versión reimaginada y reconstruida de dicho juego y en esta reseña te contamos si es que realmente vale la pena comprarlo.
A Donkey lo invadió el consumismo
En la historia de este juego, Donkey ve una publicidad de unos juguetes Mini Mario, queda encantado y sale corriendo a comprarlos, pero, al llegar a la tienda se da con la sorpresa que se han agotado. Después de esta decepción, no tuvo mejor idea que ir a la fábrica de estos juguetes y entrar a robarlos, lo que ocasiona que el fontanero vaya tras él para detenerlo y rescatarlos, que al parecer tienen vida propia como Chuky.
Esta historia no profundiza, pero sirve como punto de partida para avanzar en los distintos mundos y niveles. Si bien el final es predecible desde que ver la portada del juego, es muy enternecedor, muy al estilo de Nintendo.

¿Por qué son tan adictivos los puzles?
La misión de cada nivel es rescatar a un Mini Mario, conseguir una llave para avanzar dentro del nivel y recolectar 3 regalos, que si bien son opcionales, representa un mayor reto para los jugadores que deseen pasar el juego al 100 %. Además, cada mundo cuenta con dos niveles extras y una final donde tenemos que enfrentarnos con Donkey Kong.
En lo personal, fueron pocos los niveles que me detuvieron a pensar la resolución del puzle, pero sí fueron varios los que me obligaron a tener mayor paciencia y repetirlos por su dificultad en el diseño de las plataformas.
Los saltos precisos, correr a tiempo y saber usar las piruetas de Mario es lo más retador del juego, además de que me obligué a pasar cada nivel al 100% para desbloquear más niveles y sentir una mayor dificultad. Aún así, se agradece las opciones de accesibilidad para jugadores menos experimentados y un post game de “Niveles Experto” que pueden llegar a retar a los más veteranos.

Cabe recalcar que para este análisis, también probé el juego en su versión multijugador, que agrega una pequeña capa de dificultad al tener que recolectar otra llave, pero también en algunos niveles facilita demasiado la resolución del puzle, perdiendo el atractivo principal del juego. Obviamente este juego en su versión original no contaba con este modo, por eso es entendible que el diseño de niveles no esté pensado para ello, pero aún así considero que puede traerte una buena tarde de risas o discusiones con tu pareja o amigos.
Casi al final del juego, sentí que la dificultad se elevó un poco más y los rompecabezas eran más complejos. Recién ahí usé la función de pausar la partida y observar todo el nivel. Esos niveles hicieron que disfruté al máximo las últimas horas del juego y termine con la sensación de que la dificultad tardó en llegar. Me gustaron mucho más estos niveles finales junto a los “Niveles Experto”, que por más que me frustraron un par de veces, me generaban mayor satisfacción al completarlos, lo que me dejó con una duda que no me había cuestionado antes: ¿Por qué son tan adictivos los juegos de puzzles?

Tras una pequeña investigación -que quizá merece su nota aparte de este review- encontré informes sobre el por qué los rompecabezas son tan atractivos para nosotros y cómo reacciona el ser humano al resolverlos. Según un estudio, el placer que genera resolver un puzle es similar al que generan otros estimulos como sexo. Fisiológicamente nuestras pupilas se dilatan y el cerebro brinda una sensación de recompensa al cuerpo, lo que provoca que queramos hacerlo cada vez más. Este momento de resolución también se conoce como el momento ajá o eureka.
Esta sensación de satisfacción es más grande mientras el problema a resolver es más complejo, y no siento que Mario vs Donkey Kong me haya generado estas emociones, al menos no en su mayoría de niveles, quizá debido a su baja dificultad en los puzles o su enfoque en también ser un juego de plataformas.

Visualmente hermoso y auditivamente nostálgico
Técnicamente el juego es impecable, visualmente atractivo y lo que se llevó mi sorpresa fueron las escenas cinemáticas que fueron desarrolladas por Nintendo Pictures, quienes también se encargaron de la película de Mario Bros.
Eos sí, me hubiera gustado ver el nuevo modelo de Mario Bros. de Super Mario Bros. Wonder en este juego, pero entiendo que no fue posible por ser proyectos que se trabajaron en tiempos diferentes con equipos distintos.
Un punto importante a recalcar es que la banda sonora original está regrabada y además fue muy nostálgico oír, quizá por última vez, la voz de Charles Martinet en un juego de Nintendo.

¿Vale la pena Mario vs. Donkey Kong?
Claro que vale la pena. Es un juego sólido, que cumple todo lo que promete y respeta al juego original, se aprovecha la jugabilidad de plataformas heredada de Mario Bros. y presenta puzles creativos que pueden darte horas de diversión en sus más de 130 niveles.
Debo decir que si buscas un juego de puzle retador, quizá haya otras opciones antes que esta, pero estoy seguro que muy pocas pueden tener el carisma que tiene un juego Mario y Nintendo.

