El exdirector de Overwatch, Jeff Kaplan, explicó por primera vez con detalle los motivos detrás de su salida de Blizzard Entertainment en 2021, tras más de dos décadas trabajando en la compañía. Según relató en una entrevista reciente, una reunión con ejecutivos de la empresa marcó el punto de quiebre que lo llevó a renunciar.
Here's my conversation with Jeff Kaplan, a legendary Blizzard game designer of World of Warcraft and Overwatch, which are two of the biggest, most influential games ever made. Jeff is one of the most genuine & awesome human beings I've ever met: kind, thoughtful, hilarious, and… pic.twitter.com/kw14nET8SQ
— Lex Fridman (@lexfridman) March 11, 2026
Una reunión que lo cambió todo
Kaplan contó que fue convocado al despacho del director financiero de Blizzard, donde le comunicaron que el proyecto debía alcanzar objetivos económicos muy específicos. De no hacerlo, la compañía despediría a mil empleados y la responsabilidad recaería directamente sobre él.
El desarrollador recordó ese momento como uno de los más duros de su carrera, señalando que después de dedicar más de veinte años a la empresa le resultó “surrealista” recibir ese ultimátum. Ante esa situación, decidió abandonar Blizzard antes de quedar vinculado a una posible ola de despidos dentro del estudio.
La presión económica detrás de Overwatch
La situación no solo estaba relacionada con las ventas del juego. Kaplan también mencionó la enorme presión generada por la Overwatch League, el ambicioso proyecto de esports que buscaba convertir al shooter de Blizzard en una liga global con grandes inversiones.
Con el paso del tiempo, el proyecto empezó a exigir más recursos de los que el equipo podía manejar, lo que complicó el desarrollo de Overwatch 2 y generó tensiones internas dentro de la compañía.
Según el propio Kaplan, el equipo terminó dedicando más esfuerzos a sistemas de monetización y a cumplir metas financieras que a desarrollar las ideas originales que tenían para la secuela del juego.
“Overwatch 2 fue uno de mis mayores errores”
En otra reflexión reciente, Kaplan también admitió que el propio concepto de Overwatch 2 terminó siendo uno de los mayores errores de su carrera como líder creativo. El proyecto nació con una ambición muy grande: mantener el multijugador competitivo del primer juego mientras añadía una gran experiencia PvE que expandiera el universo del título.
Sin embargo, esa idea terminó generando un desarrollo complicado. El juego intentaba satisfacer a varios públicos al mismo tiempo: continuar el soporte del título original, justificar la existencia de una secuela y además construir un modo cooperativo de gran escala. Con el paso del tiempo, esas metas se volvieron difíciles de sostener dentro del calendario y la estructura de Blizzard.
Kaplan también reconoció que impulsar la idea de una secuela demasiado pronto terminó creando presiones internas dentro del equipo y en la compañía. Con el tiempo llegó a pensar que quizá habría sido mejor seguir expandiendo el primer Overwatch con eventos y contenido adicional en lugar de apostar por un “reinicio” de la franquicia.
Qué hace Jeff Kaplan hoy
Tras dejar Blizzard en abril de 2021, Kaplan se alejó durante un tiempo de la industria antes de volver con un nuevo proyecto. Actualmente lidera su propio estudio independiente, Kintsugiyama, donde trabaja en un shooter multijugador con elementos de supervivencia titulado The Legend of California, previsto para lanzarse en acceso anticipado en PC.
Su testimonio ofrece una mirada poco habitual a las tensiones entre creatividad y presión financiera dentro de los grandes estudios de videojuegos, y revela cómo una sola reunión terminó provocando la salida de una de las figuras más reconocibles detrás de Overwatch.






