El próximo 10 de diciembre, Suicide Squad: Kill the Justice League recibirá su último contenido descargable del primer año de soporte. Se estrenará Deathstroke como personaje jugable y la llegada de la Temporada 4. Sin embargo, esta actualización marca el final de la hoja de ruta anunciada para el juego, dejando a los fans preguntándose cuál será el futuro de este título de Rocksteady y Warner Bros.
Deathstroke will be the next playable character in Suicide Squad: Kill the Justice League, launching on December 10. #SuicideSquadGame pic.twitter.com/8O0u98jVGs
— Batman Arkham Videos (@ArkhamVideos) December 6, 2024
Un año complicado para el Escuadrón Suicida
Desde su lanzamiento, el juego ha enfrentado críticas negativas y bajas cifras de jugadores, especialmente en Steam. Gran parte del fracaso radica en que Suicide Squad: Kill the Justice League no fue el juego que muchos esperaban, a pesar de estar ambientado en el universo de Batman Arkham. En lugar de ello, Rocksteady apostó por un shooter en tercera persona de servicio en vivo donde Batman es un villano, un giro que no resonó con los seguidores de la franquicia.

En abril, Warner Bros. admitió que el fracaso del juego contribuyó a una pérdida de ingresos de 200 millones de dólares. A pesar de estos problemas, el estudio cumplió su promesa de brindar soporte durante el primer año, lanzando personajes como Joker, Mrs. Freeze y Lawless.
¿Qué sigue para Rocksteady y Warner Bros.?
Warner Bros. y Rocksteady no han confirmado planes para un segundo año de contenido para Suicide Squad: Kill the Justice League. Según informes, Rocksteady podría estar trabajando en otros proyectos, incluyendo una versión extendida de Hogwarts Legacy, mientras que Warner Bros. ha manifestado su intención de enfocarse en franquicias como Mortal Kombat, Hogwarts Legacy, Game of Thrones y especialmente Batman Arkham.

Los rumores sobre un regreso a los juegos para un solo jugador han generado especulación sobre el próximo proyecto del estudio, que podría retomar las historias de Batman tras el fallido intento de servicio en vivo.






