CrowdStrike se enfrentó a una situación crítica la semana pasada cuando una actualización defectuosa lanzada el viernes provocó el bloqueo masivo de aproximadamente 8,5 millones de dispositivos Windows en todo el mundo.
Este incidente no solo causó estragos en sistemas informáticos empresariales y de consumidores, sino que también tuvo repercusiones significativas en infraestructuras críticas como aeropuertos y hospitales, resultando en retrasos y la suspensión de operaciones vitales.
La actualización defectuosa desencadenó la infame «pantalla azul de la muerte» (BSOD), un mensaje de error que aparece cuando Windows no puede cargar debido a una falla crítica del software. Esto dejó a millones de usuarios y organizaciones con dispositivos inutilizables, generando una crisis que requirió respuestas rápidas y efectivas por parte de CrowdStrike para mitigar los impactos negativos.
Así se disculpa Crowdstrike
En un intento por remediar la situación, CrowdStrike envió tarjetas de regalo de Uber Eats por valor de $10 a algunos de sus socios como gesto de disculpa y agradecimiento por el esfuerzo adicional exigido a raíz del incidente.
El martes, una fuente le dijo a TechCrunch que recibieron un correo electrónico de CrowdStrike ofreciéndoles la tarjeta de regalo porque la compañía reconoce “el trabajo adicional que ha causado el incidente del 19 de julio”.
“Y por eso, enviamos nuestro más sincero agradecimiento y disculpas por las molestias”, decía el correo electrónico, según una captura de pantalla compartida por la fuente. El mismo correo electrónico también fue publicado en X por otra persona. “Para expresar nuestra gratitud, ¡tu próxima taza de café o refrigerio nocturno corre por nuestra cuenta!”.

Daniel Bernard, director comercial de CrowdStrike, fue identificado como el remitente del correo electrónico que anunciaba estas tarjetas de regalo. Sin embargo, la ejecución de esta medida no resultó completamente efectiva debido a las cancelaciones posteriores de los cupones.
Un fallo mundial
CrowdStrike ha estado proporcionando actualizaciones periódicas sobre sus esfuerzos para identificar y solucionar la causa raíz del problema. Según sus declaraciones, el incidente fue resultado de un error durante el proceso de verificación de las actualizaciones antes de su lanzamiento, lo que permitió que código defectuoso con datos de contenido problemáticos se desplegara sin ser detectado.
George Kurtz, CEO de CrowdStrike, y Shawn Henry, director de seguridad, emitieron disculpas públicas por los inconvenientes causados a clientes y socios debido a este incidente. La empresa ha estado trabajando diligentemente para restaurar la confianza de sus clientes y abordar las lecciones aprendidas para evitar futuras interrupciones similares.






