¡Feliz San Valentín! Miren, sé que llego tarde, pero tengo buenos motivos. El más importante es que he estado llorando solo en mi cuarto con 5 litros de helado en el día del amor. Así es, ciudadanos, no todos podemos ser felices. ¡PERO ESO NO IMPORTA AHORA! [Procede a secarse las lágrimas].
Creo que es un buen momento para hacer un repaso acerca del amor dentro de los videojuegos. Sé que existen varias formas de expresar el amor, pero ahora nos vamos a centrar en el romántico. Ese que te hace sentir mariposas en el estómago. El que te roba el sueño por las noches. Ese que solo te hace pensar en la otra persona cuando no estás con ella, pero, cuando estás a su lado, ya no sabes ni en lo que piensas.
Y, es curioso, porque el amor parece una mecánica esquiva en el videojuego. Créanme, la hemos tenido que cranear muy fuerte con todo el equipo de Nos Dicen Gamers para encontrar ejemplos. No ejemplos de parejas en videojuegos, sino de juegos en los que el amor es la mecánica o tema principal. Ya sea el primer encuentro, la convivencia en pareja, el deseo sexual, el lidiar con la pérdida y muchas formas más de expresión. Aquí les dejo esos 10 videojuegos que sí o sí tienen que jugar si quieren disfrutar de un memorable relato romántico.
Life is Strange, un clásico del romance adolescente

Era imposible no empezar esta lista con Life is Strange. Este título ya podría ser un libro de Blue Jeans o Joana Marcús, pero, para suerte de todos, es un videojuego. Uno que te agarra en una de esas etapas en las que más inseguros nos sentimos: la adolescencia.
Cada pequeña decisión que tomamos se siente como una montaña que nos termina abrumando. Claro que aquí tienes el poder de regresar en el tiempo para tomar ese camino. Sin embargo, incluso esos retornos, se van acumulando hasta explotar más adelante en la historia. Da igual lo angustiante que sea el camino, cuando estás con la persona adecuada, hasta escalar una montaña parece un paseo por el campo. Y esa es la relación que establecen Max y Chloe, 2 adolescentes que navegan por las tormentas de la vida, dando significado a sus vidas, definiendo sus decisiones y con la voluntad de sacrificarse por la otra persona.
Final Fantasy X, una historia de promesas y sacrificios

Final Fantasy VIII tendrá la escena del vals; Final Fantasy IX, la declaración en el bote (que, por cierto, es mi escena favorita); pero Final Fantasy X se siente… cercano. Cuando ves la historia de Tidus y Yuna, sientes que es una que te podría pasar a ti obviando a las ballenas asesinas y el fútbol subacuático. Lo que comienza como un amor a primera vista, termina siendo en uno de los romances más memorables de la historia del videojuego.
Y, sí, yo defiendo hasta la muerte la escena de la risa. Es una risa incómoda y absurda como esas que soltamos entre patas para pasar un mal momento. Tidus lo hace para sacarse de la mente una revelación que lo perseguirá a lo largo del viaje. Y, sin querer, también ayuda a Yuna a aligerar por un momento la carga que lleva. Sin risas, las lágrimas pierden significado. No me hagan hablar de las promesas sin cumplir y de los sueños que se desvanecen, porque… *golpea la mesa en señal de dolor*
Last Day of June, perderlo todo e intentar recuperarlo

Las historias de amor no siempre son felices. Miren nomás a Obito con Rin: durísimo. A pesar de que el final haya sido el deseado por cualquiera de sus protagonistas, este te puede dejar con un sabor agridulce. Este es el caso de Last Day of June, en el que un señor aprovechará la segunda oportunidad que le dio la vida para recuperar a su fallecida esposa.
Es una historia conmovedora que habla acerca del duelo. De cómo aprendemos a sobrellevar la pérdida de un ser querido y de recordar los momentos vividos juntos. Les voy advirtiendo, no es un juego fácil. No me refiero por la extrema dificultad de sus rompecabezas, que no la tienen. Es más por lo difícil que es ver la situación en la que se encuentra Carl. La narrativa también es excelsa, ya que te demuestra que, a veces, las palabras sobran. Una obra que te dice mucho sin una sola palabra.
Catherine te enseñará a pensar con la cabeza

Así es, ciudadanos, el amor puede ser fraternal, egoísta, romántico. Sin embargo, hay veces en las que uno ama con la cabeza… Creo que no es necesario que termine la frase. Catherine es el perfecto ejemplo de cómo la falta de comunicación y la desconfianza en uno mismo pueden llevarte a tomar malas, pésimas decisiones. Lo peor es que no solo te afectan a ti, sino también a la persona con la que (supuestamente) decidiste pasar los días.
Bueno, a todo esto tienen que pasarle el filtro de buen juego japonés. Es curioso cómo todo se reduce al protagonista escalando una torre con la intención de escapar de la… ¿paternidad? Supongo que eso representa el bebé gigante con una motosierra. Además, algo que también me gusta es que las personas de tu entorno te ofrecen su propia perspectiva de la situación o te cuentan sus experiencias personales. Son conversaciones que incluso te pueden ayudar fuera de la pantalla. No todos los finales son felices, pero siempre puedes dar lo mejor de ti para que terminen lo mejor posible.
It Takes Two, superar las diferencias por el bien de la familia

La convivencia es muy difícil, sobre todo, cuando llevas muchos años casado y, el paso de los años, va deteriorando la relación. ¿Saben qué complica más las cosas? Un hijo. No la mera existencia del infante, sino la responsabilidad de criarlo con amor (y mucha responsabilidad) a la vez que surgen conflictos con tu pareja. Créanme, ya he pasado por esto 2 veces.
Quizá por eso me gusta el discurso de It Takes Two. A través de mecánicas del juego divertidas e innovadoras, te ayuda a ver desde un nuevo prisma los diferentes problemas por los que ha pasado una pareja. Además, todo este aprendizaje también ayuda a ver que es muy importante dejar de lado las diferencias para no terminar afectando a una persona que no tiene la culpa de nada. Una comedia romántica imprescindible, porque, al final, el amor siempre es cosa de 2.
To the Moon, rememorando los buenos (y los malos) momentos

Una obra simple en su aspecto, pero profunda con su propuesta. Una reflexión acerca del arrepentimiento y de cómo cala en nosotros las decisiones que nunca llegamos a tomar. Sin embargo, también es una muestra de cómo otras personas pueden llegar a dar significado a nuestras vidas.
El juego te plantea la posibilidad de alterar los recuerdos de un anciano moribundo solo para cumplir su deseo de ir a la Luna. Sin embargo, ¿de verdad dejarías de lado tu pasado por una vida que jamás existió? A opinión personal, creo que la premisa es solo una excusa para mostrarnos una de las historias más tristes y conmovedoras del videojuego. Lo sé, no he ahondado tanto en esta explicación, pero créanme que hablar de este juego es como andar sobre un campo minado: spoilers por todos lados. Así que vayan a probarlo que lo tienen en PC y Switch.
Haven, disfrutando del día a día mientras podamos

¿Serías capaz de escapar de tu hogar solo para estar con la persona que amas? Bueno, en este caso, tu hogar es un planeta. Y, por escapar, me refiero a agarrar un cohete y salir de tu Sistema Solar. Así las cosas se ponen un poco más complicadas. Cuando eres joven, cometes locuras y los protagonistas de esta historia, Yu y Kay, están dispuestos a darlo todo por quedarse juntos.
Haven es un relato de lo fantástico y cotidiano. De recorrer parajes desconocidos para reconstruir una nave, pero también de pasar tiempo de calidad juntos. Ver televisión, compartir un desayuno, jugar juegos de mesa, una noche de pasión. De nuevo, ambos jóvenes se sienten muy cercanos a la realidad, por lo que podrías empatizar fácilmente con ellos. Lo más bonito es que la propia interfaz te va mostrando de a poquitos todos esos pequeños momentos durante las pantallas de carga. Esta es una de esas experiencias comfy, que agarras para distraerte un rato el fin de semana.
The Last of Us: Left Behind, amor puro e inocente

No hay amor más puro y sincero que el que puede expresar un niño. La mente en la infancia no está contaminado por todos los vicios, toxicidades y monas chinas del mundo. Además, no son exigentes, porque cada día es un nuevo día para pasarla bien. Los grandes problemas del mundo no son nada comparados a una tarde en el Coney Park, a compartir un helado, a hacer el ridículo o a tomarse una foto que quedará para el recuerdo.
No creo que me vaya a arrepentir de lo que vaya a decir, pero creo genuinamente que Left Behind es uno de los mejores DLCs del medio. Pueden venir a besarme en señal de protesta en el Bravazo de la avenida Aviación. Con mecánicas simples, pero efectivas, Naughty Dog ha plasmado uno de los romances más bonitos a través de Ellie y Riley. Un pequeño oasis dentro de un centro comercial en el fin del mundo en el que reina la imaginación y la esperanza.
Florence, la primera vez es inolvidable

Enamorarse por primera vez es una mierda. Es la primera vez que caes en el amor. No sabes qué decir, cómo reaccionar, cómo comportarte… Te montas 1000 volteretas mentales, ¡a pesar de que ya están juntos! Poco a poco, entre caricias tímidas y momentos en silencio, se van conociendo. Sus luces y sus sombras. Sus talentos e imperfecciones. Porque el amor es imperfecto y está bien que sea así.
Florence es un hermoso slice of life que trata de eso: la experiencia del primer amor. Un relato del día a día y de lo maravilloso que puede ser compartir esos pequeños momentos desde la intimidad del hogar. Eso sin mencionar que todo el apartado artístico, musical y mecánico acompañan de forma maravillosa la experiencia. Es una historia corta, pero que se queda siempre contigo.
Transistor, recuperar lo que parecía perdido

Qué difícil es que te arrebaten aquello que amas: una pasión, un talento, un ser querido. Peor aún se debe sentir que, por más esfuerzos y decisiones que tomes, eres incapaz de recuperar lo que se te robó. Transistor es un relato egoísta, acerca de la envidia y las decisiones. El hambre de poder puede cegar a cualquier persona, pero siempre hay alguien que va a luchar por lo correcto.
A Red le robaron su voz, el bien más preciado para una cantante. Con ella, también le arrebataron a alguien. Alguien que nunca llegamos a conocer, pero la vida a veces es así. Una luz brilla tanto que opaca a otra o quizá brilla tanto para proteger a otra. En este universo cyberpunk en el que las almas pueden ser atrapadas dentro de circuitos [ALÉJATE, KINGDOM HEARTS], el sacrificio y el valor de nuestras decisiones pueden saltarse incluso las reglas de la física.






