Sony Interactive Entertainment anunció que, a partir del 21 de agosto de 2025, todas las versiones de PlayStation 5 en Estados Unidos tendrán un incremento de 50 dólares en su precio oficial. La compañía justificó la medida señalando que el “desafiante entorno económico” y los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump a productos fabricados en China han complicado sus operaciones.
An update on PS5 pricing in the U.S. https://t.co/4fJeezGEMI pic.twitter.com/uniUWSw2Qm
— PlayStation (@PlayStation) August 20, 2025
Los nuevos precios quedan así: PS5 estándar con lector de discos en 549.99 dólares (antes 499.99 dólares), PS5 Digital Edition en 499.99 dólares (antes 449.99 dólares, aunque originalmente costaba 399.99 dólares), y PS5 Pro en 749.99 dólares (antes 699.99 dólares). Con esta subida, la edición digital alcanza el mismo costo que tuvo la PS5 normal en su lanzamiento en 2020, perdiendo su posicionamiento inicial como alternativa más asequible.
El alza se limita al mercado estadounidense
Sony confirmó que los accesorios de PS5 no sufrirán cambios y que, por ahora, no habrá modificaciones en otros mercados. Sin embargo, esta no es la primera vez que la compañía aplica ajustes de este tipo: en abril, el Reino Unido experimentó un incremento en el precio de la consola y poco después en Australia y Nueva Zelanda. Estos aumentos reflejan la presión que enfrentan las empresas de videojuegos frente a la inflación, los costos de producción y las tensiones comerciales internacionales.
Is this the first generation of consoles where they've gotten more expensive after release?
— Fat Kid Deals (@FatKidDeals) August 20, 2025
PS5 release price(2020): $500
5 years later(2025):$550
PS4 release price(2013): $399
5 years later (2018):$199
PS3 release price(2006): $599
5 years later(2011): $299 pic.twitter.com/Yak9Z9qG6D
El movimiento de Sony marca una tendencia más amplia de la industria. Nintendo anunció a principios de agosto un alza en el precio de la Switch original y algunos de sus accesorios en el mercado estadounidense, justificando esto al contexto económico global. En conjunto, estas decisiones muestran cómo estos dos grandes fabricantes de consolas ajustan su política de precios para adaptarse a un mercado que atraviesa una etapa de fuerte volatilidad.






