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Nos Dicen Gamers

Sony cuestiona la propiedad digital mientras busca monetizar a los jugadores de PS5

Sony cuestiona la propiedad de los juegos digitales mientras centra su estrategia en monetizar a los jugadores actuales de PS5.

Sony ha puesto el foco en monetizar a los jugadores que ya utilizan PS5, mientras defiende ante los tribunales que las compras digitales otorgan licencias de uso y no la propiedad de los videojuegos. Esta estrategia tomó fuerza en agosto de 2026, cuando el CEO de Sony, Hiroki Totoki, explicó los objetivos de la compañía y sus abogados presentaron nuevos argumentos dentro de una demanda colectiva en California.

¿Qué busca Sony con esta estrategia?

En primer lugar, Totoki explicó en una entrevista con The Wall Street Journal que Sony ya no necesita impulsar de forma agresiva las ventas de PS5, puesto que la consola se encuentra en la segunda mitad de su ciclo de vida. La compañía cuenta con una base instalada de alrededor de 93 millones de PS5 y, por esta razón, busca aumentar los ingresos recurrentes que obtiene de esos jugadores.

“Es una suerte que estemos en la segunda mitad de una consola PlayStation, eso significa que hoy no necesitamos vender agresivamente la consola. Más bien, ahora nos estamos enfocando en los ingresos recurrentes de la base de usuarios actual”, afirmó Totoki.

Además, el ejecutivo destacó el papel de PlayStation Plus y señaló que el servicio cuenta con una amplia base de usuarios activos. Sony busca, en consecuencia, aprovechar esa comunidad mediante suscripciones y otras formas de monetización dentro de su ecosistema.

Por otra parte, la compañía también ha defendido una postura clara sobre la propiedad de los videojuegos digitales. En un documento presentado ante un tribunal el 21 de agosto, los abogados de Sony argumentaron que los consumidores no pueden considerar que poseen un videojuego digital como si fuera un producto físico.

La compañía sostiene que sus condiciones establecen que el software se licencia y no se vende. Es decir, el comprador obtiene autorización para utilizar el juego bajo determinadas condiciones, pero no adquiere la propiedad del software.

Sony utilizó Resident Evil Requiem como ejemplo. Un jugador compró el título el 14 de febrero de 2026 y otro pudo adquirirlo posteriormente, el 25 de febrero, desde PlayStation Store. Para la compañía, esta situación demuestra que un usuario no puede convertirse en propietario exclusivo del videojuego, ya que Sony puede conceder la misma licencia a millones de personas.

Sin embargo, este argumento forma parte de una disputa legal más amplia. La demanda colectiva cuestiona si PlayStation informó de manera suficiente a sus clientes sobre la naturaleza de las compras digitales y su relación con la legislación de California sobre bienes digitales.

En este escenario, Sony avanza hacia un modelo en el que el valor de su plataforma no depende únicamente de vender consolas. Por un lado, mantiene una enorme base de jugadores en PS5; por el otro, busca obtener ingresos recurrentes mediante PlayStation Plus, juegos digitales, contenido adicional y otros servicios.

Así mismo, la postura sobre las licencias digitales puede tener consecuencias para la relación entre Sony y sus usuarios. A diferencia de un juego físico, donde el comprador posee el disco, una compra digital queda vinculada a las condiciones que regulan el acceso al software.

¿Qué pasará con la próxima PlayStation?

Sony apuesta por exprimir al máximo su actual comunidad de PS5 mientras redefine qué significa comprar un juego digital. La estrategia puede aumentar sus ingresos, pero también abre dudas sobre la confianza de los jugadores y lo que realmente reciben cuando pagan por un título. Con PS6 en el horizonte, Sony tendrá que demostrar que monetizar a sus usuarios no significa dejar de lado sus expectativas.

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Imagen de Marco Cueto

Marco Cueto

Comunicador audiovisual. Crecí jugando videojuegos desde niño y he probado de todo, aunque tengo debilidad por los survival horror y algunos mundos abiertos. Ex jugador obsesivo de Left 4 Dead y fan de Resident Evil. Me gustan los cómics (más allá de Marvel y DC), el cine y las series, aunque a veces soy medio mamón con las películas. Me interesa la literatura de antología y disfruto analizar y contar historias desde una mirada personal.