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Semana crítica para Tesla y SpaceX: fallas en tierra y daño ambiental en el mar

Caos para Tesla y SpaceX
Tesla enfrenta fallas con robotaxis en Austin, mientras SpaceX es acusado de daño ambiental tras la explosión de un cohete en México.

Esta semana, Elon Musk ha enfrentado dos de los episodios más graves para sus empresas. Por un lado, Tesla lanzó su programa de robotaxis en Austin, que en su primera semana fue duramente cuestionado por errores de navegación y seguridad. Por otro lado, SpaceX sufrió otra explosión de su cohete Starship, y, según denuncias de ambientalistas, esto habría provocado la muerte de delfines, tortugas marinas y peces en las costas de Tamaulipas, México. Ambas situaciones han generado una ola de críticas, investigaciones oficiales y posibles sanciones internacionales.

Robotaxis descontrolados en Austin

Tesla inició su programa piloto de robotaxis autónomos en Austin, Texas, y la verdad es que los resultados fueron alarmantes desde el primer día. Los autos, sin conductor humano, cometieron infracciones graves: se desviaron a carriles contrarios, aceleraron por encima del límite permitido, frenaron sin razón aparente y, en algunos casos, dejaron a pasajeros en medio de intersecciones peligrosas.

Un ejemplo claro ocurrió cuando una influenciadora grabó cómo su robotaxi frenó de golpe sin ningún obstáculo visible, causando que su teléfono saliera volando. Otro caso, denunciado en el subreddit de Austin, reportó cómo uno de estos vehículos chocó contra un coche estacionado frente a una pizzería.

Además, muchas personas registraron el fenómeno conocido como “frenado fantasma”, en el que los autos aplican los frenos de forma brusca y errática, sin causa visible. Como consecuencia, las autoridades federales intervinieron apenas un día después del lanzamiento del programa.

A diferencia de compañías como Waymo o Baidu, que emplean tecnologías avanzadas como LiDAR (capaces de escanear el entorno en 3D), Tesla insiste en usar exclusivamente cámaras. Esto, aunque más barato, resulta mucho más propenso a fallas, sobre todo si las lentes se ensucian o confunden elementos del entorno.

Cabe destacar que Tesla también enfrenta una caída constante en sus ventas globales, que ya suma cinco meses consecutivos a la baja. Además, sus ingresos han dependido en gran parte de los créditos fiscales para autos eléctricos, beneficios que podrían desaparecer si se aprueban los recortes presupuestarios propuestos por Donald Trump.

Cohete de SpaceX y muerte de fauna marina

SpaceX protagonizó un nuevo incidente ambiental. Tras la explosión del cuarto cohete Starship en lo que va del año, fragmentos cayeron en territorio mexicano, específicamente en las playas de Bagdad, en el estado de Tamaulipas. Activistas locales denunciaron la muerte de al menos dos delfines, varias tortugas marinas y cerca de mil peces.

En entrevista con el medio Milenio, Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente del grupo ambientalista Conibo Global AC, declaró: «En los últimos tres días ya recibimos reportes de dos delfines muertos y cerca de mil peces en la playa Bagdad. También han aparecido cuerpos de tortugas. Queremos evitar un ecocidio porque hay mucha vida silvestre en riesgo».

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó rápidamente y advirtió que su gobierno investiga las posibles violaciones a leyes internacionales cometidas por SpaceX. Incluso, no descarta presentar demandas formales contra la empresa de Musk.

Por su parte, SpaceX negó cualquier responsabilidad ambiental, publicando en X que no existen riesgos para el entorno. Además, la empresa afirmó que análisis previos demostraron que los materiales del Starship no representan peligro químico ni biológico. Sin embargo, esas pruebas no explican el daño físico directo causado por la explosión ni el impacto de los fragmentos caídos.

¿Aprenderán la lección?

Elon Musk y sus empresas están atravesando una semana difícil, con fallas técnicas en tierra y problemas ambientales en el aire. Tanto los robotaxis de Tesla como la explosión del cohete de SpaceX dejan ver una constante: avanzar rápido sin detenerse lo suficiente a pensar en las consecuencias. No se trata de negar sus logros, pero sí de reconocer que la innovación, por más ambiciosa que sea, necesita ir de la mano con responsabilidad y cuidado. Habrá que ver si estas crisis sirven como llamado de atención o si solo serán un tropiezo más en el camino.

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Marco Cueto

Comunicador audiovisual. Crecí jugando videojuegos desde niño y he probado de todo, aunque tengo debilidad por los survival horror y algunos mundos abiertos. Ex jugador obsesivo de Left 4 Dead y fan de Resident Evil. Me gustan los cómics (más allá de Marvel y DC), el cine y las series, aunque a veces soy medio mamón con las películas. Me interesa la literatura de antología y disfruto analizar y contar historias desde una mirada personal.