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Nos Dicen Gamers

Retroanálisis de ‘Pokémon Sol y Luna’: Ser diferente también es bueno

Pokémon siempre ha sido objeto de críticas por su guión y apartado gráfico, pero hay un juego que, en su momento y hasta hoy, sigue dando de qué hablar.
Pokémon actualmente es objeto de críticas por su guión y apartado gráfico. Sin embargo, hay un juego que hasta hoy sigue dando de qué hablar.

Analizado en 3DS XL

El 18 de noviembre de 2016 llegó la séptima generación con Pokémon Sol y Luna, ambientada en la región de Alola. El anime se estrenó un día antes. Pero antes incluso de su lanzamiento, ambos productos ya eran odiados.

El juego cambiaría por completo muchas cosas que eran características de la saga que no fue para el agrado de los fans —al menos durante su época—. Mientras tanto, el anime, por su parte, fue duramente despreciado por un cambio drástico en el estilo de animación, que muchos consideraron “horrible e infantil” en comparación con lo serio y estilizado que fue el anime de Pokémon XYZ.

Así, Sol y Luna fueron objeto de repudio incluso antes de salir, castigados simplemente por atreverse a ser diferentes. ¿El tiempo les daría la misma redención que a la quinta generación? ¿El público repetiría su ciclo de amor y odio?

Contexto histórico

La popularidad de la franquicia venía en declive desde mediados de la era de Nintendo DS. Aunque Diamante y Perla (2007) y Heart Gold & Soul Silver (2010) fueron bien recibidos, el interés general por la saga comenzaba a disminuir.

En 2011 llegó Pokémon Blanco y Negro y Pokémon Blanco y Negro 2 en 2012. En su momento fueron odiados, empezando por los más nostálgicos hasta los más fanáticos. Se les acusó de diseños feos, repetitividad en la fórmula, un anime mediocre, entre otros motivos. Curioso, pues actualmente la quinta generación ahora es considerada como una de las mejores de la saga. Esta baja recepción en crítica y ventas hizo que la popularidad de la saga disminuyera drásticamente. 

Con la llegada de Pokémon X & Y a Nintendo 3DS en 2013, la popularidad de la saga aumentó. Las megaevoluciones, el fuerte factor nostálgico de los juegos y un anime que, al coincidir con la era de los shonen, ganó muchísimo público, además de que la imagen del Pokémon Greninja lo hizo convertirse en el “Pokémon del momento”, hicieron que la franquicia volviera a ser popular. Curiosamente, mientras la quinta generación fue odiada y luego amada, la sexta fue amada y luego odiada. ¿Quién los entiende…?

Para 2016, el anime de Pokémon XYZ seguía captando público, y las teorías sobre nuevas megaevoluciones estaban en todas partes. Sin embargo, el 6 de julio de 2016 llegaría un fenómeno que eclipsaría a todo el mundo: Pokémon GO. Este título para móviles, que invitaba a salir a la calle para capturar criaturas, no solo fue un éxito, sino un fenómeno cultural global. Revivió de manera magnánima el interés por la franquicia, tanto por los fans como por los nostálgicos.

La belleza de Alola 

Bienvenidos a Alola, o mejor dicho… ¡ALOLA! Porque sí, tanto el saludo como el nombre de esta nueva región como el juego mismo están cargados de identidad propia. Inspirada en Hawái, Alola está formada por cuatro islas principales, cada una protegida por un guardián espiritual: Melemele (Tapu Koko), Akala (Tapu Lele), Ula Ula (Tapu Bulu) y Poni (Tapu Fini).

Pokémon ya había demostrado unos excelentes trabajos en ambientación con las regiones de Unova y Kalos, pero el salto que dio con Sol y Luna es otro nivel. Desde el primer segundo, sabes perfectamente dónde estás: esto es Hawái. La atmósfera, la inmersión y el cuidado por los detalles hacen que Alola sea, hasta ahora, la región que mejor refleja el lugar real en el que se inspira.

Esto se siente en absolutamente todo: la banda sonora, con ukeleles y tambores que transmiten alegría y calidez; la geografía, marcada por volcanes, playas, cuevas y selvas; los constantes simbolismoS de los espíritus guardianes y el respeto por la naturaleza; la vegetación, la arquitectura con toques tropicales e incluso la vestimenta de los NPC, ligera y con estampados florales que refuerzan la identidad cultural. Hasta el propio HUD del juego refleja esta ambientación, con detalles de olas, flores y madera tallada. 

Todo esto se ve potenciado por uno de los mejores apartados artísticos que ha tenido la saga. El apartado artístico logra esa esencia que define al mundo Pokémon.

En cuanto al rendimiento técnico, Pokémon Sol y Luna exprimen al máximo la capacidad de la Nintendo 3DS hasta incluso llega a dar unos bajones de FPS en combates dobles o escenas con muchos elementos en pantalla que por suerte no estropean la experiencia, haciendo que Game Freak llevara la consola hasta sus límites, ofreciendo la experiencia más ambiciosa que la portátil pudo dar.

El recorrido Insular y el progreso propio

La aventura en Pokémon Sol y Luna comienza de manera algo distinta a lo que estábamos acostumbrados. Tras llegar a la región de Alola, eligirás tu inicial y ayudarás a Lillie junto a su misterioso Cosmog, y luego el espíritu guardián Tapu Koko te entregará una misteriosa pulsera. Además de esto, pronto nos enteramos de que aquí no existen los líderes de gimnasio ni la liga Pokémon (al menos en un inicio): en su lugar se nos presenta el Recorrido Insular, un camino que busca poner a  prueba a los más jóvenes de la región para mejorar su fuerza, espíritu y desarrollar un crecimiento personal.

El recorrido se desarrolla a lo largo de las cuatro islas de Alola y está dividido en dos tipos de desafíos. Primero están las Pruebas de los Capitanes, que consisten en superar tareas únicas como resolver acertijos, buscar objetos o derrotar Pokémon salvajes. El reto se dará por finalizado después del enfrentamiento contra un Pokémon dominante, especies mucho más grandes y fuertes de lo normal, con estadísticas potenciadas y la capacidad de llamar aliados, convirtiendo el combate en un 2 vs 1.

Luego llegan las Grandes Pruebas, duelos contra los Kahunas, líderes de cada isla. Estos combates cumplen el papel de los tradicionales gimnasios, pero con un mejor peso cultural y narrativo, ya que representan el máximo desafío de cada etapa del recorrido y simbolizan la madurez del entrenador. Superar estas pruebas no solo te abre paso hacia la siguiente isla, sino que además te recompensa con los Cristales Z.

Los Cristales Z y la nueva mecánica de combate

Tras el éxito de Pokémon XY y el remake de ORAZ, el fandom estaba ansioso por conocer cuáles serían las nuevas megaevoluciones. La expectativa era enorme: ¿Qué Pokémon recibirá su nueva mega? Sin embargo, la decepción fue inmediata cuando se confirmó que en Pokémon Sol y Luna no habría nuevas megas. De hecho, durante toda la aventura brillarían por su ausencia. En su lugar, la mecánica protagonista de la séptima generación fue los Movimientos Z.

Al completar las pruebas de un Capitán o superar la Gran Prueba contra un Kahuna, el jugador recibe un Cristal Z. Estos objetos, además de ser una especie de “medalla de gimnasio” que marcaba tu progreso y te abría nuevas etapas de la aventura, también te permitían hacer los nuevos movimientos únicos.

El jugador debía equipar un Cristal Z a un Pokémon cuyo ataque coincidiera con el tipo del cristal. Al activarlo, entrenador y Pokémon realizaban una coreografía especial, una danza cargada de energía que culminaba en la liberación de un ataque descomunal contra el oponente, siendo los movimientos Z de un solo uso por combate.

Los Movimientos Z podían ser de dos tipos:
  1. Genéricos de tipo: cada tipo elemental tenía su propio ataque Z (Ejemplo: Gigavolt Havoc para el tipo eléctrico, Inferno Overdrive para fuego, etc.) que podían hacer más daño de lo normal, o podrían aumentar las estadísticas.
  2. Exclusivos de ciertos Pokémon: algunos recibieron ataques únicos que potenciaban su identidad (como el Pulverizing Pancake de Snorlax o el Guardian of Alola de los Tapus).

Esta mecánica no solo sumaba espectáculo visual con animaciones impresionantes, sino que también tenía una fuerte carga cultural: los bailes y gestos reforzaban la identidad de Alola, recordando los rituales y danzas ceremoniales hawaianas.

Si bien los Movimientos Z resultaban muy vistosos y encajaban perfectamente con la ambientación de Alola, a muchos jugadores no les convencía. Estos eran muy parecidos en utilidad a las Gemas introducidas en la quinta generación. Otros criticaron los bailes, considerándolos ridículos. Pero lo que más pesó fue que los Movimientos Z se percibieron como un reemplazo absoluto de las Mega Evoluciones, lo que hizo que tuvieran algo de desprecio. En el competitivo tuvieron presencia y se usaron bastante, pero jamás alcanzaron el mismo impacto que las megas. En conjunto, fue una mecánica llamativa, sí, pero también una de las más olvidadas si se la compara con las megas y futuras nuevas mecánicas.

Pokedex y Ultra-entes

Fácilmente, este es uno de los mejores aspectos de la séptima generación. No solo por las criaturas que introdujo, pues hasta la propia Pokédex tiene personalidad ya que fue poseída por un Rotom, lo que da origen a la Rotomex. Esta, además de registrar los Pokémon, también te acompañaba en el recorrido insular, te daba consejos, hacía comentarios y hasta interactuaba como un personaje más de la aventura. Por primera vez, la Pokédex se sintió como un compañero más y no como un simple menú.

Pero claro, hablar de Alola también significa hablar de sus nuevas especies: un total de 81 Pokémon fueron agregados (sin forma regional). Puede que sea una cifra baja, pero lo compensa con un enorme trabajo en diseño y coherencia temática. Cada criatura está inspirada en la cultura y naturaleza tropicales de Hawái: coloridas, llenas de identidad y con referencias claras al entorno isleño. Hablar en detalle de los mejores diseños daría para un artículo entero, así que solo basta decir que Alola nos regaló una de las Pokédex más carismáticas y consistentes de toda la saga.

Y luego están los Ultraentes. Estas criaturas extradimensionales rompieron por completo con la línea habitual estética de Pokémon. Sus diseños eran alienígenas, extraños e incomprensibles, lo que dividió opiniones desde el inicio. Pero su objetivo dentro del juego era claro: representar la invasión de especies invasoras al ecosistema natural de Alola, un guiño directo a lo que ocurre en Hawái en la vida real con especies invasoras que alteran y dañan el hábitat nativo.

Cada Ultraente funciona como el opuesto de otro, reflejando esa naturaleza desequilibrante y caótica. Aunque sus diseños puedan parecer “ultra raros”, justamente ahí radica su fuerza: en ser algo completamente distinto, casi perturbador, que choca con la armonía tropical de la Pokédex de Alola.

Inclusión de las formas regionales

Si a los 81 Pokémon inéditos de Alola le sumamos las Formas Regionales, la Pokédex alcanza un total de 99 especies nuevas. Ahora, depende de cada jugador si las cuenta como “nuevas” o no, porque en teoría son reinterpretaciones de Pokémon antiguos. Pero reducirlas a simples recolores sería un grave error.

Las Formas Alola no solo cambian los colores de un Pokémon ya existente: alteran su diseño, su tipo, sus habilidades e incluso, en algunos casos, les otorgan nuevas evoluciones. Ejemplos claros son Raichu de Alola, que se convirtió en Eléctrico/Psíquico con un aspecto surfero, o Exeggutor de Alola, que adoptó un cuello larguísimo inspirado en las palmeras tropicales.

Más allá de lo estético, las formas regionales cumplen con darles una segunda oportunidad a Pokémon olvidados. Criaturas que en generaciones anteriores pasaron sin pena ni gloria, como Marowak, Raticate o Muk, recibieron un rediseño que les devolvió relevancia dentro de la saga.

Además, aprovechan para darles nuevos sentidos a sus diseños. También las formas regionales están inspiradas directamente en la biología real: los animales y plantas se adaptan a los diferentes territorios y ecosistemas, desarrollando variaciones que aseguran su supervivencia. De la misma manera, las Formas Alola representan cómo una misma especie puede transformarse radicalmente dependiendo del entorno en el que evolucione.

En ese sentido, las Formas Regionales nacieron con la idea de dar nueva vida a viejos Pokémon: redefiniendo su propuesta inicial combinada con creatividad en el rediseño, coherencia cultural con la región en la que aparecen y hasta un guiño científico a la forma en que las especies se adaptan a distintos entornos. No fueron solo un detalle lindo de Alola, pues estos se convirtieron en uno de los aportes más brillantes que se le pudo hacer a la saga. Sin exagerar, es de las mejores decisiones que Pokémon ha tomado en toda su historia.

Un elenco que brilla con luz propia

Aunque la historia comienza con el Recorrido Insular como eje central, rápidamente se cruza con la trama de Lillie, una joven adoptada que trabaja como asistente del Profesor Kukui. Ella está encargada de proteger a Cosmog, una criatura misteriosa e inocente que poco a poco revela su importancia.

A su alrededor aparecen Gladio y Tilo, los dos “rivales” principales. Tilo cumple el rol del amigo-rival buena onda, siempre sonriente pero sin nada más que ofrecer. Gladio, en cambio, aunque cae en el cliché del rebelde sin causa además de estar bajo las órdenes del Team Skull, tiene un arco más interesante, al menos en cuanto a conocerse a sí mismo y enfrentarse a su propia identidad. Aún así, ninguno de ellos alcanza el peso de Lillie, quien es sin duda el mejor personaje del juego, porque evoluciona, gana carácter y aprende a enfrentar las dificultades de su vida de una manera natural, valiente y conmovedora.

En paralelo está el Profesor Kukui, un hombre hecho y derecho que fácilmente se gana el puesto de “mejor profesor de la saga” gracias a su personalidad, carisma, presencia constante durante la aventura, su historia y la enorme sorpresa que guarda tras la Liga Pokémon. A esto se suman los Kahunas y Capitanes, cada uno con su historia personal: algunos más elaborados que otros, pero todos aportando pedacitos de su vida que enriquecen el recorrido. Breves, carismáticos y memorables, terminan conformando uno de los elencos más agradables que Pokémon haya tenido.

Por otro lado, está el Team Skull, que al inicio parece una parodia barata del Equipo Rocket: torpes, ridículos y con diálogos en forma de rima que causan cringe. Pero lo curioso es que, a medida que avanza la historia, terminas empatizando con ellos. Aunque sus acciones nunca están justificadas, son más una pandilla perdida de pseudo villanos malvados, y poco a poco se convierten en uno de los equipos antagonistas más queridos de la franquicia.

Para finalizar está la Fundación Aether, liderada por Lusamine, la madre de Lillie y Gladio. En la superficie, es una organización dedicada a proteger a los Pokémon de Alola y a estudiar a los Ultraentes. Pero bajo esa fachada esconde una historia mucho más oscura, interesante y sorpresiva que, sin entrar en detalles, coloca a Lusamine como uno de los mejores personajes de Pokémon.

¿Vale la pena Sol y Luna?

DAMELOOOOOOOO. Bueno… es un rotundo . Junto a la duología de la quinta generación, esta es de las mejores cosas que Pokémon ha hecho en toda su historia. Y no solo por la región o los nuevos Pokémon, sino por los grandes cambios jugables que introdujo: la eliminación definitiva de los Movimientos Ocultos, reemplazados por las monturas, y una serie enorme de ajustes en el gameplay que rompieron con la rutina a la que la saga nos tenía acostumbrados.

Todo esto dio lugar a ser recordada como una de las aventuras más memorables de la franquicia. Sí, es verdad que algunos personajes pudieron estar mejor aprovechados, o por momentos el juego puede llegar a tener demasiado texto a lo acostumbrado, lo cual hace que, al menos el inicio, sea muy pesado. Esto, sin embargo, se compensan con una historia bastante buena, un elenco de personajes secundarios que será muy recordado, diseños frescos y una cantidad enorme de detalles —tanto visibles como ocultos— que terminan consolidando a Pokémon Sol y Luna como uno de los grandes pilares de la saga y demostrando que si Game Freak tiene el suficiente tiempo, hace grandes juegos.

PROS

– La mejor Pokédex e implementación de las formas regionales
– Explota la potencia gráfica de la 3DS
– Excelente ambientación y apartado artístico
– Los cambios dieron un golpe fresco a la saga
– Buena historia, personajes y villanos

CONTRAS

– Los movimientos Z son intrascendentes
– Algunos problemas de ritmo, en especial el inicio
– Los rivales están desaprovechados

NOTA

9

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