Reggie Fils-Aimé, ex presidente de América de Nintendo, explicó en una charla en la Universidad de Nueva York cómo la compañía japonesa ha evitado los despidos masivos en su historia reciente. En este sentido, señaló que la empresa prioriza la estabilidad laboral sobre el crecimiento acelerado, debido a una filosofía interna centrada en las personas.
¿Cómo evita Nintendo los despidos masivos?
Reggie indicó que Nintendo planifica su crecimiento con cautela, porque evita sobrecontratar en épocas de éxito. La compañía reduce el riesgo de tener que realizar ajustes bruscos cuando el mercado cambia, lo cual se ha vuelto habitual en la industria del videojuego.
Asimismo, esta mentalidad se conecta con decisiones previas dentro de la empresa. Por ejemplo, Satoru Iwata, durante la etapa de la consola Wii U, afirmó públicamente: «Me gustaría evitar reducir el número de empleados a toda costa. Estoy dispuesto a reducir mi propia compensación para evitar despidos». Esta postura refleja cómo la compañía priorizaba mantener a su equipo incluso en momentos de baja rentabilidad.
Por otra parte, esta filosofía contrasta con otras empresas del sector que han aplicado despidos masivos tras expansiones rápidas. Sin embargo, Nintendo ha mantenido una estructura más estable, lo que ha permitido continuidad en sus equipos de desarrollo y en sus franquicias principales, incluyendo la era de la Nintendo Switch.
En consecuencia, Reggie resumió la visión interna de la empresa con una frase clara: “Pensamos en las personas desde el punto de vista de que nunca quisimos recurrir a despidos masivos. Simplemente no estaba en nuestro ADN.”
¿Podrá Nintendo mantener esta estrategia siempre?
La noticia no es solo que Nintendo evite despidos, sino lo raro que eso suena hoy en la industria. Mientras muchas empresas tratan a los equipos como números que se ajustan según la temporada, Nintendo demuestra que otra forma de trabajar es posible, aunque no sea la más rápida ni la más rentable a corto plazo. Y ahí queda la pregunta incómoda: si una compañía global puede priorizar a las personas sin romperse, ¿por qué el resto sigue viendo los despidos como algo inevitable?






