Una nueva polémica sacude a la comunidad de PlayStation tras reportes que indican que algunos juegos digitales en PS5 y PS4 podrían dejar de funcionar si no se conectan a internet cada cierto tiempo. El problema, que apunta a un posible sistema de DRM, ha encendido las alarmas entre jugadores y defensores de la preservación digital.
Un sistema que exige conexión periódica
Según diversas pruebas y reportes recientes, los juegos digitales comprados más recientemente requerirían una verificación online cada 30 días para seguir funcionando. Si la consola no se conecta a internet dentro de ese periodo, el acceso al juego puede bloquearse temporalmente hasta que se vuelva a validar la licencia.
Incluso se ha demostrado que al alterar el sistema interno de la consola —como retirar la batería CMOS— los juegos dejan de ejecutarse sin conexión, lo que refuerza la idea de que existe un control activo sobre las licencias digitales.
¿Nuevo DRM o simple error?
El gran problema es que no está claro si esto es una función intencional o un fallo. Algunos reportes apuntan a que podría tratarse de un bug introducido en actualizaciones recientes del sistema, ya que Sony no ha anunciado oficialmente ningún cambio en su política de DRM.
Además, la información disponible es inconsistente: mientras algunos usuarios aseguran que todos los juegos nuevos están afectados, otros indican que el problema solo aparece en ciertos títulos o situaciones específicas.
Any PlayStation game purchased digitally after March's sytem update will reportedly now require an internet connection once every 30 days to validate the license 🎮
— Culture Crave 🍿 (@CultureCrave) April 27, 2026
If the console stays offline longer than that, the games will not launch until you reconnect
(via… pic.twitter.com/yN6ZPzEN3L
Preocupación por el futuro digital
Más allá de si es un error o no, la situación ha reabierto un debate importante: la dependencia de los servidores para acceder a juegos comprados. Si este sistema se mantiene —o si algo falla a largo plazo— los jugadores podrían perder acceso a sus bibliotecas digitales, especialmente si los servicios online dejan de estar disponibles en el futuro.
Por ahora, Sony no ha dado ninguna explicación oficial, lo que mantiene la incertidumbre y la preocupación dentro de la comunidad. La historia sigue en desarrollo.






