Analizado en Nintendo Switch
Desde que vi el tráiler de Prince of Persia: The Lost Crown, tuve el presentimiento de que se venía algo bueno para la franquicia, que sería un regreso triunfal y merecido para la saga, y que, por fin, Ubisoft nos daría lo que merecemos... y no me equivoqué.
Esta vez probé Prince of Persia: The Lost Crown en la Nintendo Switch y te cuento qué tal está.
Me gusta la saga del Príncipe de Persia de hace mucho tiempo y sé que todos recuerdan con mucho cariño a Las Arenas del Tiempo (claro que yo también, a mí me encantó), pero la primera vez nunca se olvida, y mi primer recuerdo con la saga fue en los años noventa, en mi compu con monitor potón, con mi case que tenía turbo, con el juego de DOS que hasta cinemáticas tenía, algo increíble para la época. Desde ahí he jugado casi todo lo que ha salido de la saga y déjenme decirles, sin temor a equivocarme, que estamos ante el mejor juego del Príncipe de Persia.
El Príncipe se reinventa y lo hace de manera magistral
Comencemos por el cambio, ya que es algo diferente de lo que hemos tenido en las últimas entregas: ya no es un juego de aventuras con plataformas en 3D; esta vez han decidido apostar por el metroidvania 2D. Tremendo acierto.
Ahora tendremos un mapa gigante con harto contenido entre escena y escena, el cual tendremos que explorar para descubrir sus secretos, encontrar coleccionables, obtener nuevas habilidades para poder entrar a lugares antes inaccesibles y hasta conseguir amuletos que nos proporcionan ciertas ventajas, al mismo estilo que Hollow Knight. Exploración y backtracking, gente.

Pero no solamente es eso, también tenemos sus toques de plataforma, que no solo es saltar por saltar. Este juego se luce en este aspecto, ya que implementa, no solo saltos, sino que también tenemos un dash, podemos rectificar movimientos en el aire, impulsarnos en la pared, balancearnos en palos, manipular el tiempo y más cosas que no diré para no arruinarles la experiencia, pero tenemos muchísimo de donde escoger: el sistema de movimientos que maneja el juego es simplemente espectacular. Te vas a encontrar con secciones de plataformas retadoras que te van a dar tremenda satisfacción al pasarlas (y ni te digo de los que están en las misiones secundarias). Hacen plataformas mejor que muchos en el género.
Pero todo esto no sería digno de mención si no tuviéramos 2 cosas fundamentales. Lo primero es un control de personaje preciso, excelso. Y acá se lucieron, porque el control es una verdadera maravilla: está pulido a más no poder y les ha quedado 10/10. Lo otro son los escenarios, que han sido construidos de forma minuciosa, inteligente y eficaz, haciendo que el plataformeo sea increíblemente satisfactorio, incorporando nuevas mecánicas conforme vayamos avanzando, de forma magistral, y siempre sintiéndose frescos y nada repetitivos. ¡Qué diseño de juego! Volviendo al mapa, está lleno de puzles ingeniosos y una buena variedad de enemigos. Está diseñado de manera sobresaliente y a nivel visual también vuelve a aprobar con una nota alta. Estos chicos deberían dar una clase de diseño de niveles, por Dios. Todo está fríamente calculado al milímetro para incentivarte a explorar, que es uno de los pilares del metroidvania.

Y acá quiero agregar algo que estoy muy seguro que los siguientes juegos del género van a utilizar, y es que, además de utilizar las marcas que uno puede dejar en su mapa para no perder un ítem inalcanzable o una zona cerrada (como ya lo hacen muchísimos otros del género), este juego implementa una mecánica de tomar una captura de pantalla de un punto del mapa de intereses para que nunca más te estés preguntando ¿Qué fue lo que marqué en ese punto?. Sé que los fans del género me van a entender. Genialidad.

Este juego abarca mucho, pero sale con nota sobresaliente en casi todo
Ahora te hablaré del combate, otro punto alto. Y es que este apartado es muy divertido y eso que solo tenemos nuestras espadas y un arco, pero The Lost Crown se las arregla para salir victorioso aquí también, con un sistema de combate tipo hack and slash que es una delicia para el jugador.
Podemos encadenar ataque tras ataque con un sistema de combos que nos permite combinar golpes como queramos a diferentes alturas, enviando enemigos al aire o haciéndolos rebotar con el piso o la pared. ¡Es hora de ponernos creativos! A esto súmale el bloqueo, el parry y los ataques especiales. Han hecho todo bien. Al comienzo dije: qué simple sistema de combate. ¡Qué equivocado estaba!

¿Hay más? Por supuesto que sí. Los amuletos, que son muy parecidos a los broches de Hollow Knight, nos otorgarán ventajas diversas que vas a querer probarlos todos, pero ¡cuidado! porque no tienes muchos espacios para utilizarlos, por lo que tendrás que administrar bien cuáles quieres llevar puestos. Además de esto, con la moneda del juego podremos comprar potenciadores para todo nuestro equipo.
¿Y los jefes, qué tal? Esto, tranquilamente, podría ser un análisis aparte porque los jefes son una cosa de locos, increíbles. Mecánicas, variedad, patrones diferentes, uso de habilidades, animaciones, una absoluta brutalidad. Todas las peleas son épicas: me quito el sombrero ante tan buen trabajo.

Para terminar los elogios, quiero mencionar un nombre: Gareth Coker. Este señor, encargado de componer las bandas sonoras de los hermosos Ori, es el artífice de la música de este título y la verdad es que quedé encantado, en especial en las peleas contra los jefes, una vez más, bien hechas. Cabe resaltar, que las voces, además del idioma original en inglés, tiene una versión en persa y doblaje al español.
Problemas hay, pero hasta en eso salen bien parados los chicos de Ubisoft Montpellier
Ahora sí tenemos que pasar a lo malo. Para comenzar, el apartado gráfico no es nada destacable. No hay mucho que comentar aquí porque el juego se ve bien, pero no impresiona. Lo que salva este apartado es la dirección de arte, que, pese a todas las limitaciones, sale adelante regalándonos buen material, como por ejemplo las cinemáticas de los ataques especiales.
Pero no es que el juego se vea mal, solo que no es el estándar al que estamos acostumbrados en la actualidad, además que se entiende que han sacrificado eso para darle potencia a la fluidez del gameplay. Mención honrosa son algunos escenarios que se ven bastante bien a pesar de todo lo mencionado.

La historia tampoco es su fuerte: es bastante simple, con algunos momentos desaprovechados y un par de giros que salvan el apartado de una nota desaprobatoria.Pero la verdad es que el juego es tan espectacular, divertido e inmersivo, que ese detalle nunca afectó mi experiencia de juego y lo disfruté a más no poder.
También encontré un par de bugs que no arruinaron para nada mi partida, pero sí pienso que deberían corregirlos a futuro en alguna actualización. Algunos de ellos fueron el quedarme sin sonido en algún escenario, que mi personaje atraviese paredes o que, en una misión en particular donde tenía que perseguir a alguien, este se quedó congelado y tuve que recargar la zona para que siguiera su camino. Bastante puntuales y escasos, pero hubo.
¿Vale la pena Prince of Persia: The Lost Crown?
Tuvimos que esperar casi 10 años, sí, 10 años, para ver un juego digno de elogios de Ubisoft, digno de reconocimiento, digno de decirle juegazo. Y sí, han salido Assassin’s Creed, Far Cry, Watch Dogs, pero no están a la altura del juego que acaban de hacer los chicos de Ubisoft Montpellier, a esos mismos que los ponían solo a hacer ports para celulares.
Y es que Prince of Persia: The Lost Crown juega en la liga de los grandes, con un gameplay que le diría sobresaliente, pero me estaría quedando corto, con un control exquisito, combate entretenido a más no poder, con un gran abanico de habilidades que no solo sirven para determinada zona, sino que puedes utilizarlas para el combate o hasta para el mismo plataformeo, que es otra delicia; con un mapa inmenso y diseñado a la perfección, con jefes épicos; podría seguir enumerando aciertos, pero no me alcanzaría espacio y es que este juego hace casi todo bien. Por ahí tiene un par de puntos que no destacan, pero que no le quitan el título de juegazo, una joya de los metroidvania y de un título que se va a hablar durante todo el año, además que ya tiene un puesto asegurado en el top del género y por supuesto que se va a volver un referente para futuros proyectos.
Y eso que no te he hablado de su duración, de más de 20 horas, de su dificultad, que sí te presenta un desafío y que además puedes cambiar y modificar a tu antojo, y de su accesibilidad, que además de personalizar la dificultad, puedes utilizar un modo asistido que le facilitará la exploración a los que buscan una aventura más casual.
¿Que si vale la pena? Vale cada maldito segundo. Es un regreso glorioso para la saga, por todo lo alto. De esos juegos que quieres que no acaben nunca. Prince of Persia: The Lost Crown es de los mejores metroidvanias que hay, una compra obligatoria para todo amante del género y para todo aquel que guste de los videojuegos. La mejor forma de empezar el año.


