Metro celebró este último fin de semana el Metro Gamer Fest, un evento gratuito que llevó videojuegos, tecnología y diferentes experiencias interactivas a San Juan de Lurigancho.
Durante las jornadas del sábado 19 y domingo 20 de septiembre, cientos de personas pudieron participar en zonas de juego, probar consolas y computadoras, competir en distintas actividades y acercarse a propuestas que mezclaron videojuegos con tecnología, entretenimiento y las activaciones de diferentes marcas.
El lado gamer de Metro
Estuvimos en el Metro Gamer Fest y, a diferencia de una feria en la que simplemente puedes mirar productos, aquí había varias cosas que realmente podías probar.
En el espacio de PlayStation pudimos jugar Marvel’s Wolverine, uno de los grandes lanzamientos de la compañía para este año, además de enfrentarnos en partidas de Marvel Tokon: Fighting Souls. Dos propuestas bastante diferentes, pero que funcionaron bien como punto de entrada para quienes querían sentarse y simplemente jugar.

También encontramos a Lenovo y HP con una propuesta que llamó especialmente la atención: simuladores de conducción para jugar F1. La gracia estaba justamente en salir del típico mando y ponerse frente a un volante, algo que terminó generando competencia entre quienes se animaban a probarlo: quien tuviera el menor tiempo posible en una vuelta, se llevaba un grato premio.
La oferta se completaba con experiencias de gaming en laptops y celulares, demostrando algo que ya es bastante evidente: jugar ya no significa necesariamente sentarse frente a una consola en casa.

Pero probablemente uno de los ejemplos más curiosos fue Honda. La marca llevó una moto real para integrarla a una de sus experiencias, buscando que el público pudiera acercarse al juego desde una experiencia mucho más física.
Y alrededor de todo esto estaban las activaciones de TCL, ZTE, Win, Claro, Nescafé, Volt y Cifrut. Cada una con su propia dinámica, premios o actividades para llamar la atención de quienes recorrían el festival.
No todo estaba pensado para el jugador competitivo. Y eso se notaba.
Mientras algunos visitantes iban directamente a jugar o participar en los torneos de Super Smash Bros. Ultimate, también había padres con sus hijos, niños probando videojuegos por primera vez y personas que simplemente llegaron a conocer qué estaba pasando.
Ahí está uno de los puntos más interesantes del Metro Gamer Fest: no intenta hablar únicamente con el gamer que ya está metido en la escena. También busca que alguien que llegó acompañando a su familia termine agarrando un control, se siente frente a una pantalla y descubra algo que quizá nunca había probado.

Una apuesta por el gaming más allá de Lima moderna
Que un evento de estas características se realice en San Juan de Lurigancho tampoco es un detalle menor. Durante años, buena parte de las experiencias relacionadas al gaming, los esports y la tecnología en Lima se han concentrado en determinados distritos y espacios especializados. Llevar este tipo de propuesta a uno de los distritos más poblados de la capital permite acercar el videojuego a un público mucho más amplio.
Para Metro, esta iniciativa también forma parte de una estrategia para posicionarse como un destino relevante en categorías como cómputo, tecnología y electro. El crecimiento de estas categorías dentro del comercio minorista abre una oportunidad para que espacios tradicionalmente asociados a las compras del día a día también se conviertan en puntos de encuentro para comunidades específicas.
Y el gaming es, precisamente, una de esas comunidades.
El Metro Gamer Fest demuestra que ya no es necesario pensar en los videojuegos únicamente desde las tiendas especializadas, los grandes eventos o las convenciones. También pueden formar parte de experiencias comerciales y familiares capaces de reunir a jugadores habituales, curiosos y nuevas generaciones en un mismo espacio.






